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Valladolid

Cómo reconocer la depresión posparto

Las madres que padecen este tipo de depresión tienen sentimientos de extrema tristeza, ansiedad y cansancio que les dificulta realizar actividades diarias del cuidado de sí mismas y de otras personas.

Publicado el 13.01.2018

La depresión posparto puede afectar a cualquier mujer, independientemente de su edad, raza, origen étnico o situación económica. Según un trabajo de la Universidad Autónoma de Barcelona, es una enfermedad que afecta al 10-15% de las mujeres. No tiene por qué aparecer inmediatamente después de dar a luz, y se caracteriza por una tristeza intensa con labilidad emocional grave. No es igual a la tristeza posparto o la psicosis posparto de los primeros días tras el alumbramiento.

 

Según el Instituto de Salud Mental estadounidense, se trata de un trastorno del estado de ánimo que puede afectar a las mujeres después de dar a luz. Las madres que padecen este tipo de depresión tienen sentimientos de extrema tristeza, ansiedad y cansancio que les dificulta realizar actividades diarias del cuidado de sí mismas y de otras personas. No tiene una causa sola, sino que es combinación de factores físicos y emocionales. No ocurre por algo que la madre hace o deja de hacer.

 

Después de dar a luz, añade, los niveles de hormonas (estrógeno y progesterona) en las mujeres bajan rápidamente, lo que genera alteraciones químicas en el cerebro que pueden provocar cambios en el estado de ánimo. Además, indica que muchas mujeres no pueden descansar tanto como deberían para poder recuperarse totalmente del parto. "La falta constante de sueño puede generar incomodidad física y agotamiento, factores que pueden contribuir a los síntomas de la depresión posparto", apostilla.

 

Entre los síntomas destaca: la tristeza, desesperanza, sentirse vacía o abrumada; llorar más frecuentemente de lo normal o sin motivo aparente; preocuparse o sentirse excesivamente ansiosa; sentirse malhumorada, inquieta o irritable; no poder dormir o en cambio hacerlo en exceso; tener problemas para concentrarse, recordar detalles y tomar decisiones; padecer dolores y molestias físicas, como dolores de cabeza frecuentes, problemas estomacales y dolor muscular; comer demasiado o muy poco; aislarse de amigos y familiares; tener problemas para crear un vínculo emocional con el bebé, dudar de su capacidad para cuidarle e incluso en pensar en hacerle daño a él o a ella misma.

 

Sobre cómo distinguirla de la tristeza postparto normal, el Instituto de Salud Mental estadounidense precisa que la tristeza posparto, que afecta hasta a un 80 por ciento de las madres, incluye sentimientos leves que duran una o dos semanas y desaparecen por sí solos. "En el caso de la depresión posparto, los sentimientos de tristeza y ansiedad pueden ser extremos, e incluso pueden afectar la capacidad de una mujer de cuidarse a sí misma o a su familia. Debido a la gravedad de los síntomas, por lo general, se requiere tratamiento", añade.

 

NO SÓLO HAY RAZONES HORMONALES

En una entrevista con Infosalus, el ginecólogo del Hospital Quirón de Málaga Andrés Carlos López subraya en este sentido que un 25% de los problemas depresivos tienen relación con la reproducción, con el embarazo, con el parto, y con el puerperio. "No es nuevo, siempre ha sido así, y se atribuyen muchas razones, no siempre hormonales, que también influyen y mucho. Son vivencias que ponen a prueba a las personas y no todas reaccionan de la misma forma ante la misma situación. Hay personas a las que les genera un conflicto personal importante", subraya el especialista.

 

El miembro de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) precisa en este sentido que se valora tratar la patología cuando existe un rechazo hacia los familiares y hacia el propio bebé. "Es la propia mujer la que muchas veces cuando acude a la revisión posparto lo dice, que no sabe qué hacer. Otras veces se ve de forma preventiva en la consulta de puerperio con la matrona, a la semana de dar a luz".

 

En este punto, el doctor del Quirón Málaga resalta que es fundamental el descanso para estas mujeres, es necesario que duerman, y por ello uno de los consejos para sobrellevarlo es dejar al bebé a buen recaudo para que la madre que descanse, incluso con medicación para ello. "Una gran parte de tratamientos en este sentido es que descansen porque, muchas veces, la preocupación por el estado del bebé supone una vigilia para la madre", apostilla.

 

¿SIEMPRE SE RESUELVE?

Asimismo, el doctor Carlos subraya que la depresión postparto puede ser una manifestación pasajera si es leve, la mayor parte se trata con cierta frecuencia y los resultados suelen ser buenos si los pacientes siguen los consejos, no sólo los farmacológicos, sino también los de comportamientos y actitud ante la situación. "Esta patología se suele resolver entre los tres y los seis meses. Además, también favorece que en ese periodo tenga lugar la adaptación entre la madre y el hijo. A veces puede prolongarse más de los seis meses, pero no suele durar más del año", sentencia el ginecólogo.

 

Cómo reconocer la depresión posparto

El experto resalta no obstante que la prevención en estos casos "es muy difícil", aunque aconseja que, en la medida de lo posible se trate de embarazos deseados por la paciente, exista información sobre el puerperio para poder ir poniendo los medios necesarios, así como educación preparto.

 

Cómo reconocer la depresión posparto

"Pero de todas maneras la persona predispuesta genéticamente lo va a padecer con cualquier tipo de prevención. No obstante, esa situación accidental que le ha llevado a la mujer a esa depresión postparto no tiene por qué repetirse, por lo que en estos casos es difícil que vuelva a aparecer", apostilla.

 

El ginecólogo menciona también que uno de los problemas que suele tener lugar con la depresión postparto es que a menudo esta afección no es reconocida a tiempo, ni tratada, existe un infradiagnóstico. "Desde la SEGO nos preocupa esta circunstancia, que las pacientes no estén bien atendidas. Se debe asistir al médico si no se encuentra bien. Hay patologías que se tratan y curan y ésta también. Lo importante es pedir ayuda, no encerrarse, porque hay salida.  La gente que pide ayuda se suele solucionar mejor", sentencia el especialista.

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