¿Cómo ha evolucionado la bandera de España? El Palacio Real de Valladolid muestra 175 años de evolución

Más de 60 enseñas, audiovisuales y miniaturas dan vida a una exposición abierta hasta el 7 de diciembre.

El Palacio Real de Valladolid muestra hasta el próximo 7 de diciembre la evolución de la bandera de España en su 175 aniversario. Lo hace a través de más de 60 enseñas, audiovisuales y miniaturas, una simbología que representa la "unidad" y el "sentimiento" del pueblo.

 

El jefe de Estado Mayor de la Defensa, el general de Ejército Fernando Alejandre Martínez, ha presidido la inauguración que ha estado precedida por un acto militar de Arriado solemne de la Bandera y homenaje a los que dieron su vida por España. Al mismo han asistido, entre otras autoridades, el presidente de la Diputación, Jesús Julio Carnero, la subdelegada del Gobierno, Helena Caballero, el vicepresidente de las Cortes, Ramiro Ruiz Medrano y el concejal de Movilidad y Seguridad Ciudadana, Luis Vélez.

 

En el Arriado la unidad que ha rendido homenaje pertenecía al Grupo de Caballería Acorazado 'Villaviciosa' XII, que ha estado acompañado por una banda de guerra mixta.

 

Después de depositar una corona en recuerdo de los que "dieron su vida por España", las autoridades se han dirigido al interior del Palacio donde se encuentra la exposición formada por más de 60 banderas que son propiedad de la Asociación Retógenes.

 

Banderas, escudos, guiones, estandartes, un audiovisual y unas miniaturas, sirven para hacer un recorrido de la enseña nacional hasta nuestros días.

 

La actual bandera de España, conocida popularmente como la 'rojigualda', nació bajo el reinado de Carlos III el 28 de mayo de 1785 aunque no fue impuesta como bandera nacional hasta 1843, cuando Isabel II era la reina.

 

La historia de esta bandera surge por una necesidad marítima, pues con la llegada de Felipe V y la dinastía de los Borbones al trono español, las banderas de media Europa eran muy parecidas y se producían confusiones sobre todo en el mar.

 

Antes de 1785, la Marina española utilizaba la bandera oficial para ellos, que consistía en un fondo blanco (propio de la casa Borbón) con el escudo de armas en el centro.

 

El problema era que otros estados como Francia, Gran Bretaña, Sicilia o la Toscana también tenían el blanco como color principal en sus banderas, y la dificultad de distinguir unas de otras provocaba que en los enfrentamientos los barcos no pudiesen disparar hasta estar seguros de si la bandera era de un aliado o de un enemigo.

 

Para solucionar el problema Carlos III mandó elaborar una nueva bandera destinada únicamente para uso naval. Valdés convocó entonces un concurso y escogió los mejores doce bocetos, que presentó al Rey para que tomase la decisión final.

 

12 BOCETOS

 

De todos ellos, el monarca escogió la bandera tricolor con los colores rojo y amarillo por su visibilidad en el mar, aunque varió las proporciones de las franjas, mandando que la franja amarilla tuviese el doble de grosor que las rojas.

 

Así, con el Real Decreto de 28 de mayo de 1785, se hizo oficial el cambio de bandera "para evitar los inconvenientes, y perjuicios, que ha hecho ver la experiencia puede ocasionar la Bandera nacional, de que usa mi Armada naval, y demas Embarcaciones Españolas, equivocándose á largas distancias, ó con vientos calmosos con las de otras Naciones; he resuelto, que en adelante usen mis Buques de guerra de Bandera dividida á lo largo en tres listas, de las que la alta, y la baxa sean encarnadas, y del ancho cada una de la quarta parte del total, y la de en medio amarilla, colocándose en esta el Escudo de mis Reales Armas reducido á los dos quarteles de Castilla, y Leon con la Corona Real encima; y el Gallardete con las mismas tres listas, y el Escudo á lo largo, sobre quadrado amarillo en la parte superior", según reza el propio decreto.

 

Con Carlos IV (1788-1808), el hijo de Carlos III, la bandera llego también al Ejército de Tierra, y poco a poco su uso se popularizó, en especial a su uso durante la Guerra de Independencia (1808-1814), y al sentimiento patriótico que surgió en la lucha contra los franceses, a pesar de que se trataba de una bandera del Ejército.

 

La reina Isabel II la convirtió en bandera nacional con el Real Decreto de 13 de octubre de 1843, y desde entonces los colores se han mantenido de forma invariable (excepto durante la II República (1931-1936), cuando la bandera y el himno cambiaron: la franja roja de abajo se cambió por una morada en homenaje a los comuneros de Castilla que hicieron frente a Carlos I), no así los escudos.

 

La bandera, para el representante de la Asociación Retógenes, Jesús Dolado, representa la "unidad" y el "sentimiento" de un pueblo y encarna, en declaraciones recogidas por Europa Press, valores ligados al "progreso" del país.

 

La muestra se podrá visitar hasta el día 7 de diciembre en horarios de mañana y tarde de 12 a 14:00 horas y de 18 a 20:00 horas, todos los días de la semana.