Como cada año, llega la cuesta de enero: claves para afrontarla

Nuevos propósitos, actividades, buena alimentación o rodearse de buena gente, algunas de las claves para la cuesta de enero.

Tras las fiestas navideñas, llega la temida 'cuesta de enero'. Un hecho que, además de todo lo que tiene que ver con la preocupación por nuestros presupuestos familiares, tras el incremento de los gastos en diciembre, supone para muchas personas apatía, tristeza e incluso depresión, por tener que volver a la rutina en sus vidas.

 

Aunque la mayoría se adapta a los pocos días, otros tardan más tiempo, lo que, tal y como ha avisado la autora del libro 'La medicina emocional', Marisa Navarro, puede derivar en problemas "más graves" como, por ejemplo, el insomnio, afecciones dermatológicas o digestivas.

 

"Es terrible comenzar el año de esta manera, pero las cuestas se pueden andar en los dos sentidos, hacia arriba, que evidentemente nos supone más esfuerzo, y hacia abajo, que nos ayuda a coger impulso. Te animo a que optes por la segunda", ha apostillado.

 

Por ello, y para que la 'cuesta de enero' sea más llevadera, la experta ha aportado una serie de recomendaciones:

 

1. Tener propósitos. Puede parecer tópico, pero no son los típicos como adelgazar, o ir al gimnasio, que se olvidan a las pocas semanas y que están sobre todo impulsados por copiar el comportamiento que hacen otras personas. Hay que tener claro qué se quiere conseguir.

 

 2. Planifica actividades. No hay nada que dé más impulso que planear un proyecto con metas definidas, pero siempre de acuerdo a las posibilidades. Planificar actividades ayuda también a dejar atrás un pasado, sobre el cual pensar no hace ningún bien, o bien porque no ha sido todo lo bueno que hubiera gustado, o porque se vea con melancolía o risteza pensando que "cualquier tiempo pasado fue mejor". 

 

 3. Comienza a cuidar tu alimentación. Es increíble el efecto que lo que se come tiene en las emociones. Solo a corto plazo, optar por alimentos poco saludables deriva mayor cansancio, al no llenar el cuerpo de los nutrientes y vitaminas necesarias, y de ahí que haya menos ganas de hacer las cosas, o se sienta apatía, estrés y frustración, o lo que es lo mismo, ninguna ayuda para enfrentarse a la cuesta de enero. No se trata de hacer dieta, sino que se trata de elegir aquello que es bueno para ti y concienciarte de los beneficios que tiene para tu salud.

 

4. En cuanto a los gastos, economiza y organiza tu presupuesto estableciendo prioridades, de manera que se pueda tener lo que se necesita, por orden de importancia y dejando para más adelante lo menos prioritario. No hay que pensar una y otra vez martirizándose en los excesos que se han cometido, y en todo el dinero que se ha invertido en comidas, salidas, lotería, pues esto puede crear mucha ansiedad, e incluso insomnio. Por ello, hay que pensar que en breve plazo las finanzas volverán a la normalidad, y por ello también es importante que, a pesar de los gastos que se han tenido, no hay que privarse de darse algún capricho que haga sentir algo de ilusión, como sería aprovechar las próximas rebajas.

 

5. Aléjate de la gente tóxica y busca a las personas medicina. Hay que poner distancia de las personas que ponen a uno triste, enfadan, y que siempre están poniendo problemas o incordiándote con su pesimismo.

 

6. Prográmate en positivo. Hay que tener presente oportunidades como la ilusión, las ganas, el empuje y la motivación, que supone un nuevo comienzo. También se debe estar alerta, porque los sentimientos negativos pueden hacer acto de presencia, y cuando aparezcan, hay que pensar en que se puede hacer todo lo que uno se proponga y que para ello se ha planificado todos los pasos que hay que dar, para comenzar un nuevo año sin ponerse piedras, ni obstáculos en el camino.