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Comienza la recuperación de las aceñas con una fase de excavación en el Pisuerga a su paso por Valladolid

@AmigosPisuerga

Se estima un presupuesto máximo de 33.000 euros y una duración prevista de los trabajos de dos meses

Los trabajos de excavación para la recuperación de las aceñas del río Pisuerga a su paso por Valladolid han comenzado. El objetivo no es otro que la recuperación arqueológica de las aceñas, situadas sumergidas en las aguas del río entre el Puente Mayor y la playa de las Moreras.

 

El proyecto se ha iniciado con una fase de documentación mediante la excavación en el propio cauce del río para “comprobar el estado de conservación y documentar los restos existentes”, según cuenta Manuel Saravia, concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Valladolid.

 

La primera intervención se completará con la construcción de unas contenciones provisionales, que “permitirán retirar los fangos y encontrar la morfología de las aceñas”, así como la recuperación de los elementos de fábrica que permanezcan en sus inmediaciones.

 

La segunda tendrá lugar ya en tierra firme, cuando se retiren los sedimentos que cubren la primera de las aceñas como el arranque del camino que conducía hacia ellas, tal y como ha relatado Saravia.

 

La excavación consiste en una limpieza y recogida de lo hallado bajo el agua, para lo que se ha hecho unos diques de tierra que rodean el recinto para poder acceder y trabajar.

 

Este proyecto forma parte de los Presupuestos Municipales del año pasado, como inversión financiera sostenible. El contrato incluye los trabajos de documentación correspondientes, con un reportaje fotográfico de los diversos niveles, hallazgos y elementos de interés localizados en el transcurso de la intervención; y una investigación de la posible ubicación de los restos constructivos recuperados.

 

La duración prevista para los trabajos de campo es de un mes y para la documentación otro mes. Se estima un presupuesto máximo de 33.000,00 € sin IVA.

 

HISTORIA SUMERGIDA DE VALLADOLID

 

La presencia de este conjunto de instalaciones hidráulicas ha sido parte de la historia de Valladolid desde el siglo XIII. Si bien la ciudad durante siglos pareció dar la espalda al más caudaloso de los ríos que la atraviesan, éstas daban un servicio esencial.

 

A lo largo del siglo XX se produjo un abandono y, en causa, el deterioro de las mismas hasta el punto de que en pleno 2019 se antoje imposible recononer la morfología de las aceñas.

 

Este proyecto de recuperación y documentación ha comenzado y busca sacar a la superficie la historia sumergida de Valladolid.