Citan a declarar a uno de los hermanos del vecino de Parquesol acusado de la muerte de su madre

Imagen de la calle donde ha aparecido la mujer.

Los dos hermanos del detenido se han personado como acusación particular y uno de ellos testificará el 17 de mayo.

El Juzgado de Instrucción número 2 de Valladolid ha citado a declarar en calidad de testigo para el próximo día 17 de mayo a un hermano de César F.M, detenido el pasado día 31 de enero en un hotel de Benidorm (Alicante) donde confesó que había acabado con la vida de su madre, Sacramento M, de 73 años, vecina del barrio de Parquesol.

 

La citación de Mario F.M. se enmarca en las diligencias que se siguen en dicho juzgado para aclarar las circunstancias sobre la muerte de la anciana y la responsabilidad del detenido, y en cuyo transcurso ya declaró anteriormente otro de los hermanos del presunto responsable. Los dos hermanos de César F.M. se encuentran personados en el caso como acusación particular, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

El acusado sigue en situación de prisión provisional ingresado en el Centro Penitenciario de Valladolid, primero en Enfermería, vigilado entonces para evitar un posible suicidio, y ahora en el Módulo 4.

 

César F.M, aquejado de problemas psiquiátricos, niega la comisión de delito de asesinato u homicidio alguno y alega la existencia de un "pacto" con su madre, a la que se encontraba muy unido, para que ante los graves padecimientos físicos de la septuagenaria él la ayudara a morir, como así hizo finalmente en el domicilio ubicado en el número 15 de la calle Federico Landrove Moiño.

 

La versión ofrecida por el detenido sobre la cooperación al suicidio es, en principio, la línea de defensa que su letrada mantendrá a lo largo del proceso del que se ha hecho cargo el Juzgado de Instrucción número 2 de Valladolid, que ya cuenta con numerosos documentos y vídeos en los que, al parecer, tanto César como su madre hacen pública la existencia de este acuerdo que incluía también el posterior suicidio de él.

 

De hecho, tras el óbito de la madre, el detenido viajó hasta Benidorm y se alojó en el Hotel Bali, donde protagonizó un fallido intento de suicidio mediante la ingesta de pastillas.

 

El hombre está investigado en una causa abierta por homicidio, aunque la calificación definitiva del delito que finalmente se le impute dependerá del resultado que arrojen las diligencias que se practiquen durante la instrucción. En su primera testifical en Benidorm durante más de una hora, a petición de su abogado, fue sometido a una evaluación psiquiátrica por los forenses.

 

En el auto de prisión dictado por la juez alicantina, posteriormente confirmado, la instructora consideraba que existen "motivos racionales para creer responsable criminalmente" al sospechoso. La instructora estimó la petición del fiscal y ordenó la prisión por entender que existe riesgo de que intente eludir la acción de la Justicia "por la gravedad del hecho y de la pena asignada al delito".

 

Asimismo, la jueza rechazó la petición de su primer abogado para que fuera internado en un centro psiquiátrico, de modo que quedó disposición del Juzgado de Instrucción 2 de Valladolid, competente para investigar los hechos.