Circo de Pulgas

Palabras contra el olvido. 104.

Los intérpretes de Matarile Teatro ejercen su oficio de manera magistral. Esta noche en el LAVA lo demuestran. Cada personaje se identifica con  la realidad que vive. Eso salta a la vista. Se nota que aman el teatro desde la rebeldía, si me apuran. Ana Vallés,  la directora de la compañía  es la catalizadora, la encargada de traducir lo que está sucediendo en el escenario.

 

Está pasando lo que estás viendo. La atmósfera que se crea esta noche en el LAVA es una abstracción de la realidad filtrada por la propia personalidad de los personajes que salen y entran en escena. El camerino forma parte del escenario. El espectador no tiene ojos para todo lo que sucede dentro y fuera de la escena.

 

Si me das a elegir entre tú y mis ideas, que yo sin ellas soy un hombre perdido. ¡Ay amor! Me quedo contigo. Pues me he enamorado y te quiero. Y sólo deseo estar a tu lado, soñar con tus ojos, besarte en los labios, sentirme en tus brazos, que soy muy feliz. Esta canción sonaba en la Sala Concha Velasco y el público asintió que la preocupación por uno mismo sustituye a cualquier otra bagatela.

 

Ana Vallés, responsable de la dirección y de la creación de Matarile Teatro es una maestra. Es una gran conductora de historias que atrapa al espectador desde el principio. Su forma de dirigirse a sus actores y al público es inusual por estos lares. El espectáculo que dirige tiene vida y consigue el milagro de hacer sentir que la velada que estamos pasando tiene visos de ser inolvidable.

 

La escenografía es elemental y depurada al mismo tiempo. Los espectadores rodean a los espectadores que les hablan mirándoles a los ojos. La música que acompaña toda la función tiene ritmo y significado a partes iguales.

 

90 minutos de alegría eso es el Circo de pulgas. Me ha gustado mucho su estructura, lo que pasa fuera del campo de acción y en el escenario. Felicitar a todos los intérpretes por su excelente trabajo, su  sutiliza y por esa concatenación de sucesos que tienen en vilo al espectador. Corran a verla, hay tortas para conseguir entradas, no me extraña.