Cine y democracia

La cultura es el mejor indicador de lo que nos pasa en nuestra breve existencia. Esta noche el Centro Cultural Miguel Delibes es prueba de ello. Estamos escuchando a la OSCyL y viendo 'El hombre mosca'. Este espacio se ha convertido un territorio para reír, soñar, llorar y aplaudir en compañía de amigos, extraños y de SM la Reina Doña Letizia.

Monarquía y Republica. Se puede preferir, -ahora no me acuerdo quien lo ha escrito y no me voy a levantar de la silla para mirarlo- una República –como la francesa, italiana, portuguesa o de la EEUU- a una Monarquía – como la sueca, la danesa, la británica o la española-, pero no porque las repúblicas sean más democráticas que las monarquías sino por otras razones. Que se expongan las razones pertinentes pero que no se diga que la democracia de este país es menos democrática que la República francesa. El grado de democracia de ambos países es igual, decir lo contrario es un engaño.

 

Idea y atmósfera. Mientras veo 'El hombre mosca' soy consciente de las ventajas que tiene reír juntos y que la mayoría de las veces la felicidad es contagiosa. Había expectación en La Sala Sinfónica Jesús López Cobos por ver a Doña Letizia. Se creó una atmósfera agradable. La atmósfera lo es todo. El cine en sala, ha dejado escrito Manuel Gutiérrez Aragón, une los sentimientos de desconocidos entre sí, junta a personas de distintas ideas políticas, hace que las emociones se compartan en un momento único. Momento SEMINCI.

 

Belleza y cerebro. El placer de estar esta noche sentado en la butaca lo está generando la película que estamos viendo y la música que estamos escuchando. Placeres que nacen entre la corteza cerebral y el cerebro emocional. De esa interacción, -nos dice Francisco Mora en su imprescindible libro Mitos y verdades del cerebro- nace la conciencia, la comprensión, el entendimiento y la razón humana.

 

Humor y lujo. Para el que suscribe fue un lujo poder compartir el tiempo que duró la película con SM la Reina Doña Letizia. Hay muchos tipos de lujo, pero soy consciente de que el tiempo es el más valioso de todos. Un lujo compartir momentos con gente que aprecias y respetas. La velada resultó emocionante y llena de humor. Aristóteles definió el sentido del humor como una reacción natural del ser humano ante el reconocimiento de una incongruencia y de eso Harold Lloyd sabía mucho.

 

Y siempre, siempre la alegría de escuchar a la OSCyL dirigida esta noche por Damian Iorio, que es tanto como decir el gusto por la música. El gusto por compartir. El gusto por vivir.

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