Cinco artistas de diferentes partes de Europa inician la tercera residencia de CreArt en el LAVA de Valladolid

Los artistas han sido seleccionados recientemente a partir de las propuestas recibidas en la convocatoria realizada por CreArt, programa europeo coordinado por la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid.

Cinco artistas europeos han iniciado la tercera residencia de artistas de CreArt en el Laboratorio de las Artes de Valladolid (LAVA), que se prolongará un mes.

 

Los artistas han sido seleccionados recientemente a partir de las propuestas recibidas en la convocatoria realizada por CreArt, programa europeo coordinado por la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid.

 

A la presentación de la residencia han asistido la concejal de Cultura y Turismo, Ana María Redondo, y los artistas seleccionados, que son los vallisoletanos Irene Izquierdo (1982) y Víctor Beltrán (1994), la francesa Alexandrine Bonicki (Rouen, 1991), la lituana Kotryna Lenkauskaitè (Kaunas, 1998) y la artista portuguesa afincada en Liverpool, Joana Guerreiro (1988).

 

Los cinco artistas trabajarán durante un mes en los estudios del Laboratorio de las Artes para desarrollar sus proyectos artísticos, hasta llegar a un Open Studio final, donde presentarán el resultado de su trabajo.

 

Los artistas participantes en el Programa de Residencia CreArt en Valladolid tendrán durante el desarrollo de la residencia un mentor para ayudar a los artistas a establecerse en la ciudad (información sobre las instituciones culturales, Eventos, lugares útiles, etcétera); presentación de los artistas CreArt a la comunidad de artistas locales (en forma de reuniones,, donde el artista tiene que hacer una presentación de su obra y arte); se realizarán open studios para los visitantes; finalmente se realizará una presentación pública final de las obras creadas durante la residencia.

 

ARTISTAS

 

En concreto, Irene Izquierdo (Valladolid, 1982) vive en Berlín y trabaja como cineasta y videógrafa independiente y durante su residencia en el LAVA continuará con el desarrollando su proyecto audiovisual 'Castilla sin nombre', una búsqueda personal del vínculo entre la identidad y el territorio en el que explora los recuerdos del pasado y la infancia de su familia y habla con el paisaje.

 

El también vallisoletano Víctor Beltrán (Valladolid, 1994) es un artista multidisciplinar graduado en Bellas Artes y formado diversas disciplinas que desde siempre le han atraído como el diseño, la fotografía, la ilustración, y todo lo relacionado con la imagen en general.

 

Su proyecto combina varios procesos y técnicas tales como la escultura, la escenografía, la pintura y el modelado digital y consiste, en realizar una serie de maquetas de aeronaves flotantes propias de mundos de ciencia ficción, de importantes dimensiones y suspendidas en el aire con hilos muy finos, de modo que generen de gran presencia e impacto en el espectador. Para llevarlas a cabo será necesario pasar por varias fases y procesos de creación.

 

Por su parte, la francesa Alexandrine Bonicki (Rouen, 1991), vive y trabaja en su localidad natal y su práctica artística se basa en dibujos, cómics, grabados y fanzines. Para el programa de residencia, dibujará postales falsas que representan los lugares ocultos de Valladolid.

 

Joana Guerreiro (Lisboa, 1988, actualmente residente en Liverpool) se graduó en Política y Estrategia Militar, trabajó como personal de la Armada Portuguesa y en la sede de la OTAN, donde su papel más relevante era ser asesor de género y cultura en el ejército. En 2015, decidió perseguir su objetivo más importante y convertirse en un artista a tiempo completo y su propuesta para esta residencia es continuar pintando lienzos de gran tamaño que cuenten las historias de nuestra sociedad actual, especialmente centrada en la llegada del Brexit.

 

Finalmente, la lituana Kotryna Lenkauskaitè (Kaunas, 1998) es graduada en diseño textil por la Universidad de Falmouth en Reino Unido y su objetivo es tomar el concepto de 'Exo Me', su proyecto final de grado y dar un paso más, aumentando la complejidad y la escala de la obra de arte. Así, centrándose principalmente en los abalorios escultóricos trata de crear un objeto intrincado que pueda interpretarse como una pieza de arte y una escultura para un espacio interior o exterior.