Centenar y medio de personas rinden homenaje al cerdo en El Robladillo este fin de semana

A la hora de comer tendrá lugar la primera degustación de los productos del cochino a la brasa, regado con buen vino de la tierra.

Robladillo celebra este fin de semana las terceras jornadas de la matanza tradicional con la participación de más de 150 personas.

 

Vecinos de la localidad y participantes llegado de otros municipios se reúnen en torno a esta fiesta para mantener viva la tradición de este oficio tan importante en los pueblos. Todos los quehaceres de la matanza están realizados tal y como se hacían y como aún se hacen en las casas, con el sabor de lo natural y de lo rural.

 

Un animal de 150 kilos será protagonista de esta reunión, que empieza el sábado por la mañana con el chamuscado, lavado y rayado del cerdo. "El marrano ya viene sacrificado por normativa legal, pero todo lo demás lo hacemos de forma tradicional, desde el chamuscado hasta el llenado de los chorizos. Hay niños de ciudad que no han visto ninguna matanza y mayores que hace mucho tiempo que ya no lo pueden vivir. Por eso esta fiesta, para mantener viva esta tradición. Que todos seamos testigos de esta forma de vida que ha modelado a lo largo de los años los pueblos de Castilla", explican a Europa Press fuentes de la organización.

 

Después del lavado del cerdo, las mujeres del pueblo se dedican a lavar las tripas, justo antes de tomar el calducho, unas sopas de ajo, con orujo y pastas. Luego del descanso, se destaza el cerdo, separando los magros, lomos y solomillos, pancetas y costillares, que se dejarán orear.

 

A la hora de comer tendrá lugar la primera degustación de los productos del cochino a la brasa, regado con buen vino de la tierra.

 

Por la tarde, se efectuará el picado de la carne y el envuelto del picadillo, que reposará toda la noche hasta el domingo. La jornada del sábado terminará con un bingo matancero y cena de matanza.

 

El domingo a mediodía se llenan los chorizos, para que a la hora de comer, se puedan probar a la brasa, así como el picadillo, torreznos, lomos y costillares a la brasa, terminando la fiesta a media tarde.

 

"En estos tiempos en que nuestros pueblos languidecen, están envejecidos y la despoblación es un grave problema real, queremos reivindicar estas fiestas rurales, nuestras tradiciones, para saber quiénes somos y de dónde venimos. Ya que los políticos nos tienen abandonados y olvidados a los pueblos pequeños, somos los propios vecinos los que nos implicamos para dotar de vida, ilusión a Robladillo y a todos los que nos visitan", concluyen las mismas fuentes.

Noticias relacionadas