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Carnero destaca la apuesta del yacimiento de Matallana para conocer la evolución del territorio

Este verano, los cursos han reunido a un total de 18 alumnos de cuatro universidades españolas, además de la Universidad de Valladolid (UVA), Madrid, Cantabria, Castilla-La Mancha y Valencia.

El presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero, ha destacado la importancia de los cursos estivales que se llevan a cabo desde hace dos décadas en el yacimiento de Matallana -en colaboración con distintas universidades- para conocer lo que aconteció en este territorio a lo largo de las distintas épocas de la historia y la evolución que ha experimentado desde entonces.

 

Este verano, los cursos han reunido a un total de 18 alumnos de cuatro universidades españolas, además de la Universidad de Valladolid (UVA) -Madrid, Cantabria, Castilla-La Mancha y Valencia- cuyos hallazgos han sido "importantes" y obligan, "de manera positiva", a continuar las prospecciones en próximas ediciones, según ha indicado Carnero durante la visita que ha realizado este lunes al yacimiento.

 

Por su parte, el catedrático de Prehistoria de la UVA Germán Delibes De Castro ha explicado que las excavaciones se han llevado a cabo en distintos puntos, tales como el monasterio cisterciense, la villa romana o el yacimiento prehistórico. Sin embargo, este año, la campaña se ha centrado en la necrópolis del Prado de Guadaña.

 

Allí, ha explicado Delibes, se ha hallado una secuencia de tumbas que ocupa aproximadamente tres siglos e incluye algunas tumbas de la época visigoda. Además, el curso de este año cuenta con la particularidad de poseer un "sesgo de arqueología forense", puesto que en las prospecciones participa un equipo interdisciplinar con un interés más allá de desenterrar esqueletos: determinar su edad, su sexo, sus patologías y las razones de su fallecimiento a fin de conocer su modo de vida.

 

En este sentido, el arqueólogo Manuel Crespo ha añadido que esta necrópolis pertenece a momento anterior a la llegada de los monjes cisterciencienses y comprende dos fases de utilización. La primera de ellas data de la Edad Media -entre los siglos VII y VIII- mientras que la segunda, más avanzada, comprende desde siglo IX hasta la llegada de los monjes cistercienses a finales del siglo XII. Fruto de estos trabajos, ha señalado Crespo, se han encontrado 12 enterramientos de los cuales siete son infantiles.

 

Posteriormente, ha explicado, se procederá a su estudio para concretar su sexo y edad, así como sus posibles traumatismos con el objetivo de que esos restos hablen de la forma y calidad de vida, de la alimentación y las enfermedades de la época para comparar como su sociedad con la actual.

 

Además, Crespo ha puntado que durante las excavaciones ha aparecido el hallazgo "sorpresa" de una serie de hornos de fundición de campanas vinculados a la construcción del monasterio cisterciense de Santa María de Matallana.

 

En este complejo artesanal dedicado a la fundición de campanas que data del siglo XIII se han encontrado cuatro hornos de campanas de diferentes tipologías y tamaños, un hallazgo que permite ampliar el registro histórico-arqueológico de la finca de Matallana, ha indicado el también arqueólogo Raúl Martín Vela.

 

Por último, la arqueóloga forense Lidia Fernández Díaz, encargada de realizar el estudio antropológico en campo y posteriormente en laboratorio, ha comentado que la muestra de población permitirá determinar las causas de su muerte para una visión de su modo de vida así como de las diferencias sociales entre épocas.