Carnero, convencido de recuperar la Alcaldía para el PP: "Hay que analizar qué Valladolid teníamos y qué Valladolid tenemos"

Político en tiempos de política. Política en tiempos convulsos. Jesús Julio Carnero (Aspariegos, Zamora, 1964) en modo presidente provincial del Partido Popular. También hay otro Jesús Julio Carnero en formato presidente de la Diputación Provincial de Valladolid desde 2011. Pero esto vendrá en otra entrega. Ahora nos quedamos con el responsable de gestionar y diseñar la estrategia de un partido que quiere recuperar su espacio de poder.

Jesús Julio Carnero, en un momento de la entrevista en la Redacción de TRIBUNA. Fotos: Gonzalo Rico

La empresa no es baladí. Heredó un PP de Valladolid apeado del gobierno de la ciudad después de más de cuatro décadas y muy debilitado en la provincia, fuera de las alcaldías de los principales municipios pero al menos al frente de la Diputación con el apoyo de Ciudadanos. La entrevista llega en un momento de tormenta política en Valladolid para la que Jesús Julio Carnero saca el paraguas de la normalidad, esperando que el clima apacigüe la crispación y tendiendo la mano a un diálogo permanente. Amante de la fotografía y del Camino de Santiago, en su mochila se cargan ahora pensamientos presentes y futuros, candidatos, listas y un pensamiento no ocultado de vivir ya en clave electoral.

 

PREGUNTA.- ¿Está tan deteriorada como aparenta la situación política de los dos grandes partidos de Valladolid?

 

RESPUESTA.- Yo creo que es una circunstancia que acaba de producirse. Si hablamos en el plano institucional, la relación que mantiene la Diputación de Valladolid con el Ayuntamiento y viceversa es fluÍda y de suma de voluntades en lo que son los intereses de los ciudadanos; intereses tanto de la ciudad como del resto de la provincia. En estos momentos, sin lugar a dudas, la relación tiene un deterioro, pero espero que sea un deterioro provisional. No voy a incidir mucho en este tema. Todos tenemos que poner de nuestra parte. A mí me gusta sumar, hablar de consensos y de conciertos. El ejemplo nos lo acaban de dar Mariano Rajoy y Pedro Sánchez en un tema de Estado, de calado, en el cual o nos ponemos todos de acuerdo o vamos a tener muchos problemas. Ojo, han llegado a un acuerdo el señor del ‘no es no’ y el señor ‘que no quiero acordarme’, como calificaba Sánchez a mi presidente hace relativamente poco, en las elecciones del 20-D. Por tanto, hay que dar normalidad y poner todos de nuestra parte.

 

P.- ¿Y es normal que la secretaria provincial del PSOE plante al presidente del PP de Valladolid cuando, además, son compañeros en la Diputación Provincial?

 

R.- No tiene mucho sentido, entre otras cosas porque fue ella quien me pidió la reunión. No quiero entrar mucho en este asunto. Aquí hay una cosa muy clara: el Partido Popular y el portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento no han bloqueado al alcalde en las Redes Sociales. Y bloquear en Redes Sociales es no querer comunicarse, no querer hablar. El Partido Popular y su portavoz en el Ayuntamiento de Valladolid, Toño Martínez Bermejo, no son los que le han dicho al alcalde ‘ni te hablo ni te escucho’. Eso es así. Ni el Partido Popular ni Martínez Bermejo han expulsado del Pleno al alcalde cercenándole su derecho a la libertad de expresión. Ni el Partido Popular ha dicho que el Procurador del Común está al servicio del propio PP. Todos los que han dicho estas cosas son los que tienen que explicarse. En lo que a mí corresponde, me voy a dedicar a trabajar por el bien y el interés de los vecinos de Valladolid y el conjunto de vecinos de su provincia. No voy a perder un minuto más en estas disquisiciones. Cuando, encima, nuestros 'mayores' nos acaban de dar un ejemplo de personalidad, responsabilidad y templanza y me refiero al acuerdo entre Rajoy y Sánchez.

 

P.- Sí, pero Pedro Sánchez respaldó al alcalde de Valladolid en Segovia y quizá se esté exteriorizando más que nunca una clave completamente electoral a un año de las elecciones.

 

R.- Repito, no voy a calificar esta situación. Los representantes institucionales tenemos que llevar a cabo las relaciones desde la responsabilidad, personalidad y templanza. Sí le digo que es la primera vez en la historia de la democracia que se expulsa al portavoz de un partido político mayoritario en el Ayuntamiento de Valladolid. Ya sabemos que en épocas pretéritas se expulsó a un concejal de otra formación política por parte del alcalde en ese momento, del Partido Popular. Pero es la primera vez que se expulsa a un portavoz de un grupo político.

 

P.- En cualquier caso, parece que este incidente se ha convertido en una especie de campaña de imagen hacia el Partido Popular, que precisamente no estaba haciendo una oposición demasiado visible en el Ayuntamiento de Valladolid.

 

R.- No puedo hacer una lectura de esto en clave de una campaña de imagen a nuestro favor. No entiendo la política en términos de rédito político fruto de una situación como esta. No es bueno para nadie. Y no estoy pensando en los partidos, estoy pensando en los ciudadanos que tienen problemas en la ciudad de Valladolid y nosotros nos debemos a ellos, porque son ellos los que han decidido que les representemos. Por eso hay que reconducirlo desde la tranquilidad y desde el sosiego. Esto exige responsabilidad, personalidad, y templanza.

 

P.- ¿Habló con Óscar Puente al terminar este famoso Pleno?

 

R.- No, para nada. Hablé con mi grupo, que era con quien tenía que hablar. Pero hablé con el grupo porque nos convocó el presidente y portavoz porque yo, en el Ayuntamiento, soy un concejal que está sometido a la disciplina de mi grupo. Y quiero dejarlo bien clarito: avalo todas y cada una de las actuaciones y manifestaciones realizadas por el portavoz de mi grupo.

 

Hoy por hoy el PP tiene suficiente banquillo para poner un candidato adecuado en la Alcaldía

 

P.- ¿Cómo califica las alusiones del alcalde de Valladolid a la figura del Procurador del Común y el papel del PSOE en el Pleno específico celebrado esta semana en Salamanca?

 

R.- Es inexplicable. Es inconcebible. Todo este dislate tiene estos calificativos. Pero vamos a ver, si el Defensor del Pueblo, el Procurador del Común, es el alto comisionado de las Cortes de Castilla y León, que representa a todos los ciudadanos de esta Comunidad y ha sido elegido y reelegido por mayoría de todos los grupos políticos, entre ellos el PSOE. Y año tras año el PSOE avala el informe de gestión del Procurador del Común. Es inexplicable. Le voy a poner un ejemplo que aconteció en un Pleno de la Diputación en el que se puso de relieve una queja del Procurador del Común respecto a un municipio de la provincia de Valladolid que es Nava del Rey, cuyo alcalde es del Partido Popular y es el actual portavoz del PP en la Diputación Provincial. El Procurador del Común atiende la queja de los ciudadanos y se olvida del color de los partidos que están gobernando en los municipios. Por tanto, no tiene explicación decir lo que se ha dicho respecto al Procurador del Común como Institución, respecto a la persona del Procurador y respecto al personal que trabaja en esa Institución.

 

P.- ¿En qué punto está el Partido Popular de Valladolid a prácticamente un año de las próximas elecciones?

 

R.- Pues mire, claramente en modo electoral y no en modo preelectoral. Estamos en el año 2018 y no podemos interpretarlo como un año preelectoral, sino totalmente electoral. Así se lo he transmitido tanto al Consejo de Dirección como a la Junta Directiva Provincial o al Comité Ejecutivo. Internamente la maquinaria del partido ya está trabajando en todo eso con las claves de actividad, programas electorales o conformando las distintas candidaturas. Parece que queda tiempo, pero el tiempo se viene encima. Dentro de un año, en estas fechas, estamos en la antesala de la campaña electoral y no podemos dejar de trabajar. El año pasado hubo una serie de congresos: nacionales, regionales, provinciales o locales y ahora estamos trabajando en estos tres frentes desde el punto de vista de los programas y la confección de candidaturas con un aspecto que para mí es relevante: nos debe preocupar no solo la definición del candidato, sino la conformación de una lista adecuada, que adquiere unos tintes importantes para mí en estos momentos. No se trata de poner solo un buen candidato, también debe haber una lista adecuada y en esas estamos.

 

P.- ¿Y la maquinaria del Partido Popular cuando va a definir de una vez el candidato para la Alcaldía de Valladolid?

 

R.- Eso se escapa de lo que es la propia actividad del Partido Popular de Valladolid. La elección de los candidatos de las alcaldías de capitales de provincia y diputaciones corresponde al Comité Electoral Nacional. Cuando toque se realizará de manera tranquila, normal. Cuando nos pidan opinión nos manifestaremos de manera adecuada. Tenemos que darle a todo esto un tránsito de normalidad.

 

P.- Pero el Partido Popular de Valladolid tendrá que dar su opinión al Comité Electoral Nacional.

 

R.- Cuando nos lo pidan, por supuesto. Lo haremos.

 

P.- Y para llegar a este punto habrán pensado en diferentes alternativas.

 

R.- Sí, se irá pensando en su momento cuáles son las distintas alternativas. Hoy por hoy el Partido Popular de Valladolid tiene suficiente banquillo para poner un candidato adecuado en la Alcaldía de Valladolid, empezando por nuestro representante en el Grupo Municipal, Toño Martínez Bermejo.

 

 

P- Esta es una pregunta directamente para usted. ¿No cree que de tanto negarse o escabullirse, se ha convertido en un mal candidato para la Alcaldía de Valladolid?

 

R.- Es que yo no me he negado, ni me he escabullido. Yo he dicho que estoy a disposición del partido para lo que corresponda. Y si tiene que corresponder eso a lo que usted se refiere, por mí no habrá ninguna negativa ni ningún rehúse. Pero también le digo una cosa: aquí no hay ninguna negativa ni rehúse no solo para el presidente del partido, sino para todos los militantes del PP de Valladolid. Estamos en nuevos tiempos, ha habido renovación, los militantes se han pronunciado en un proceso de primarias que ha sido complejo y una de las novedades que traen estos tiempos es que cualquier miembro del Comité Ejecutivo está para lo que le pida el Partido Popular. Aquí nadie pide ni rehúsa, empezando por el presidente, pero también por todos y cada uno de los militantes que conforman tanto el Comité Ejecutivo como la Junta Directiva.

 

P.- ¿Van tarde?

 

R.- Para nada. Estamos en tiempo. Fíjese que se suscita esta especie de agitación y no tenemos elegido candidato… el día que lo tengamos no sé lo que ocurrirá.

 

P.- ¿Y por qué hay tanta agitación?

 

R.- Pues no lo sé. Eso se lo tendría que preguntar a los que hacen que esa agitación se produzca.

 

P.- ¿Apuesta por un producto local o por un candidato que venga de otras esferas?

 

R.- Sé a lo que se está refiriendo y puede ser una opción válida. Todos somos militantes del Partido Popular tanto los que estamos en responsabilidades locales, provinciales o autonómicas como los que están a nivel nacional. Lo que sí le digo es que el Partido Popular concurrirá a las elecciones con el mejor candidato a la Alcaldía de Valladolid y con la mejor lista. Además, será una candidatura ganadora y los ciudadanos de Valladolid, espero, nos darán esa confianza. No tenga ninguna duda.

 

La política es una misión al servicio de la comunidad y eso tiene que tener un tiempo limitado

 

P.- ¿Cree realmente que el PP de Valladolid podrá recuperar la Alcaldía de Valladolid? Hace no mucho tiempo las cuentas parecía que no salían.

 

R.- Estoy convencido. Y lo estoy por una razón de peso. Hay que analizar qué Valladolid teníamos y qué Valladolid tenemos. Valladolid necesita otro movimiento, otra inercia, otra dinámica, que en este momento ha dejado de existir.

 

P.- No le ayudará mucho ver de nuevo al ex alcalde León de la Riva en un banquillo.

 

R.- Eso es una circunstancia que hay que entenderla dentro de la normalidad más absoluta y democrática. No me puedo pronunciar sobre este tema porque esa es una cuestión de los órganos judiciales para los que tengo el máximo respeto.

 

P.- El PP de Valladolid que usted presidente necesita fortalecerse, ganar en municipios importantes de la provincia en los que ahora no gobierna, revalidar la Diputación. ¿Piensa que está ante un test muy exigente por el que los afiliados le pueden pedir responsabilidades?

 

R.- Mire, el objetivo es ganar en los 225 municipios. Empezando por la capital y continuando por los 225 que le comento. Estoy convencido de que vamos a recuperar esos municipios en los que ahora no gobernamos. Para eso estamos trabajando, para armar buenas candidaturas. ¿Los resultados? Pueden estar trufados por la situación nacional o regional, pero estoy convencido de que en Valladolid el PP va a obtener unos buenísimos resultados. Nosotros tenemos que explicar quiénes somos y el aval son los 775 concejales del Partido Popular en la provincia de Valladolid. Recordarle a los vallisoletanos que aquí ha habido pasado; que durante veinte años este partido ha estado gobernando y ha trasformado esta ciudad de la manera que lo ha hecho, consiguiendo que Valladolid sea una de las grandes ciudades de España y que ese modelo ahora está paralizado. La ciudad moderna, del siglo XXI ha dejado de existir. Tenemos que recobrarlo y explicar a los ciudadanos de la provincia quién es el partido que ha sacado a este país de la crisis, y que este país sigue llamándose España gracias a un partido que está dando la debida respuesta a una situación como la catalana, de manera tranquila, mesurada, medida, al mayor problema que hemos tenido los españoles en 40 años. Esto hay que explicarlo de manera adecuada y estoy seguro que los vallisoletanos nos devolverán la confianza y partir de lo que ocurra el día después 9 de junio, ya veremos.

 

 

P.- ¿Seguirá pesando el lastre de la corrupción?

 

R.- La corrupción tiene que pesar en todas las elecciones. Tolerancia cero con ello, pero esto son casos concretos, muchos, quizá excesivos, pero esa no es la gran política. La gran política es la de los 775 concejales que representan a los miles de votantes que han confiado en el Partido Popular. Que haya situaciones repugnantes en mi partido, correcto, pero también en otros. Fíjese la que está cayendo en Andalucía con todo el caso de los ERES, Chavés, Griñán y compañía. Con la corrupción hay que tener tolerancia cero y poner a esa persona que haya actuado de tal manera en manos de la Justicia.

 

P.- ¿Hacia dónde se encamina su futuro político? Por favor, no responda que a donde le envíen las urnas, los militantes o lo que toque en su momento. Es demasiado recurrente.

 

R.- No le puedo decir otra cosa porque esa es la realidad. Mire, le puedo dar algún dato por delante y por detrás. Por detrás: no seguiré en la Diputación; por delante: no me jubilaré como político. Y a partir de ahí, en ese intermedio estaré donde tenga que estar. La política es una misión al servicio de la comunidad, de la sociedad, gobernar es servir, y eso tiene que tener un tiempo limitado. En la Diputación cumplo ocho años y a partir de ahí estaré donde me diga el partido.

 

P.- ¿Y dónde le gustaría estar?


R.- Tampoco tengo en este momento una predilección. Solo tengo claro lo que no y es que el momento de la Diputación exige una renovación, savia nueva. Nunca he estado ocho años en un puesto político ni funcionarial, que al fin y al cabo es mi profesión. No le puedo decir dónde quiero estar pero sí que quiero seguir en política.