Carlos Rico advierte que la mejor forma de cargarse una empresa es dejar de producir y defiende la diversificación
Tribuna mini Saltar publicidad
Banner va ciudad pro%cc%81xima 800x800 tribuna file
Cyl dots mini

Carlos Rico advierte que la mejor forma de cargarse una empresa es dejar de producir y defiende la diversificación

Carlos Rico, en el centro, Presidente de Acor. ARCHIVO

El día 8 más de 4.400 socios decidirán el futuro de la cooperativa Acor.

El presidente de la Sociedad Cooperativa Agropecuaria Acor y candidato a la reelección, Carlos Rico, ha advertido a sus competidores en las elecciones al Consejo Rector que la mejor forma de cargarse una empresa es dejar de producir y ha aclarado que si Acor deja a un lado otras producciones estaría perjudicando al cultivo principal, la remolacha.

 

Este es uno de los mensajes que ha realizado Carlos Rico en una entrevista concedida a Europa Press a menos de una semana de las elecciones al Consejo Rector que se celebrarán el viernes día 8 en las que los más de 4.400 socios decidirán el futuro de la cooperativa vallisoletana que aspira a presidir también el agricultor vallisoletano Justino Medrano.

 

"Nuestro juego es democrático", ha recordado Rico que ha pedido a sus competidores que sean "rigurosos" y ha lamentado que hayan sobrepasado "ciertas líneas rojas" con críticas sobre transparencia, gestión o problemas de financiación que, en su opinión, ponen en duda a "los grandes profesionales" de Acor, a las empresas que trabajan con la cooperativa vallisoletana de forma independiente o a la "rigurosa" empresa auditora que vigila las cuentas.

 

Carlos Rico ha rechazado tajantemente cualquier tipo de dudas de los bancos sobre la viabilidad de Acor que, según ha recordado, ha aumentado su patrimonio a través de créditos a largo plazo para proyectos como la planta fotovoltaica ya pagada que generará aporte monetario a partir de ahora para sujetar la estructura cooperativa.

 

A esto ha añadido que la cooperativa ha pagado también la planta de aceites y ha citado el nuevo proyecto de inversión en alimentación animal, cuya ampliación están demandando los socios, o el desarrollo de la refinería que este año transformará en torno a 90.000 toneladas de azúcar moreno en blanco.

 

Dicho esto, ha reconocido que este año Acor tendrá que gestionar el pago del doble de las 120.000 toneladas de capacidad que tenía antes de la liberalización del mercado --unas 200.000 toneladas en un año medio, ha precisado-- para lo que era necesario conocer los datos de contratación si bien ha rechazado cualquier duda por parte de los bancos que sólo ha achacado a "quienes pretenden dar una falsa estabilidad a la cooperativa".

 

"Ese comentario hace daño a la cooperativa y a la estructura del resto de cooperativas de España que llevamos siendo capaces todos estos años", ha sentenciado Rico para quien mirar para atrás sólo lleva a "tropezarse y caer". También ha recordado que otras azucareras están diversificando sus proyecciones para reducir riesgos como ha hecho Acor.

 

VE "TORPE" DESINVERTIR O DEJAR DE DIVERSIFICAR


Por este motivo, el candidato a la reelección ha hecho un llamamiento a los socios a mirar al futuro para no cometer la "torpeza" de desinvertir o de dejar de diversificar ya que, según ha recordado, si la actividad se redujese sólo al azúcar la facturación no hubiese superado los 80 millones de euros en la última campaña, frente a los cerca de 260 millones generados con toda la actividad diversificada.

 

Tras 16 años en la presidencia de Acor, Rico ha defendido una candidatura con "ilusión y proyectos" y con una "visión muy clara" de lo que tiene que ser la cooperativa en los próximos años con dos premisas básicas, garantizar el cultivo de la remolacha y el "irrenunciable" pago mínimo de 42 euros para que sea rentable y seguir diversificando el negocio con el proyecto de bioplásticos biodegradables a través jugos remolacheros como bandera ya que, de salir adelante, dará más capacidad de gestionar la superficie mínima de remolacha de 25.000 hectáreas, permitirá ganar agilidad al entrar en una comercialización que no tiene que ver con la agroalimentación y trabajar con sorgo azucarero o con trigos en época de intercampaña.

 

El objetivo de Acor a este respecto es haber finalizado todos los estudios de viabilidad, de rentabilidad y de proyección en diciembre para llevarlo a la Asamblea ordinaria de socios ya que, de salir adelante, el proyecto necesitaría dos años para lo que la cooperativa firmó el pasado mes de octubre dos años de exclusividad para explotar el proyecto.

 

"Esto va a dar una posibilidad muy interesante de reducir riesgos y garantizar ingresos dentro de los paraguas de precio mínimo garantizado que inventó y puso en marcha Acor para sus socios", ha reivindicado convencido de que las actividades complementarias y paralelas dan una rotación estable al agricultor y generan unos "ingresos muy importantes" para que Acor pueda absorber sus "importantes" gastos de estructura. "No podemos perder el paso al futuro".

 

Por otro lado, Rico ha reconocido las "decisiones valientes y muy inteligentes" adoptadas por los gobiernos central y regional para mantener el cultivo de la remolacha a través de una línea que tiene "muchísimas justificaciones" entre las que ha destacado que cada euro que la administración pone en el sector tiene una contrapartida de entre 2 a 2,8 euros de ingreso, por lo que ha instado a todas las administraciones a seguir apoyando esta estructura.

 

"No se puede dudar de que la eficacia es importantísima porque es un cultivo que fija población, que tiene una industria potente y muy bien preparada y porque permite suportar los gastos de estructura de las agriculturas", ha defendido para admitir que su mayor desilusión ha sido la falta de concreción en la producción de biocarburantes ya que el proyecto de Acor era "mucho más amplio" si bien ha significado la buena definición del proyecto y la capacidad para recuperar cultivos como el girasol y o la colza.

 

"La vida de los negocios nunca es plana y hay que adaptarse; el que piense que esto es un cuento de hadas no conoce la realidad, esto es difícil desde el minuto cero", ha explicado también a sus contrincantes.

 

Por otro lado, en esa "visión a futuro" de Acor Rico ha apuntado a una gobernanza más profesionalizada, con un control del consejo rector que será vigilante y con la figura intermedia del consejero delegado, "las tres fases del control" en las que se profundizará en los próximos cuatro años con el modelo alemán o francés como referente y en aplicación también de la nueva Ley de Cooperativas.

 

No obstante, ha descartado la posibilidad de llevar la nueva estructura a la Asamblea de diciembre de 2019 convencido de que no habrá tiempo para llevar a cabo la transformación de la estructura con la "armonía" necesaria. "En estos cuatro años hay que dar los pasos necesarios para que esa estructura sea posible", ha concluido.