Caixabank y Proyecto Hombre Valladolid siguen de la mano en el programa de intervención psico-social con agresores

Momento de la renovación del programa. PROYECTO HOMBRE

PRIAMA tiene una duración estimada de 10 meses durante los que se pretende modificar las creencias sexistas de los agresores, trabajar su empatía y fortalecer su autoestima

Caixabank, a través de Obra Social "La Caixa", ha renovado este viernes el acuerdo que mantiene desde hace tres años con Proyecto Hombre Valladolid, para el desarrollo y aplicación del PRIAMA, programa de intervención psico-social con agresores, condenados en virtud de sentencia judicial por violencia de género, que contará en 2020 con una dotación de 7.000 euros.

 

Dicho acuerdo ha sido suscrito por Javier Marín, responsable de Acción Social DT Noroeste, y Alberto Navarro, director de Instituciones de la Territorial y, en representación de Proyecto Hombre Valladolid, Jose Luis Rodriguez, responsable del programa y María Paz de la Puente, directora.

 

Este programa se lleva a cabo gracias a la estrecha colaboración que la Entidad mantiene con el Servicio de Gestión de Penas y Medidas Alternativas del Centro Penitenciario de Valladolid desde hace años, que es quien deriva a los penados y lleva a cabo la supervisión del Programa.

 

PRIAMA tiene una duración estimada de 10 meses durante los que se pretende modificar las creencias sexistas de los agresores, trabajar su empatía y fortalecer su autoestima, mediante técnicas de resolución de conflictos y control de la ira, entre otras. En ocasiones, esta problemática se encuentra asociada al consumo de drogas, especialmente del alcohol.

 

Este año tiene una incidencia especial porque durante el confinamiento las peticiones de ayuda a los servicios de asistencia a víctimas de violencia de género se elevaron hasta 18.700, un aumento del 61,56% con respecto al mismo periodo del año anterior (del 14 de marzo al 15 de mayo).

 

En Castilla y León, 485 personas fueron condenadas por violencia sobre la mujer, cifra que refleja la necesidad de poner también la mirada en el agresor, fomentando programas de tratamiento y rehabilitación, como complemento esencial para la erradicación de la violencia de género.

 

Durante el año 2020 asistirán a esta terapia entre 40 y 50 personas y se espera una tasa de éxito similar a la de otros años, en torno al 95%.