Cae un 11% el consumo de alimentos per cápita en Valladolid entre 2008 y 2016

Alimentación

El consumo de alimentos en Valladolid ha descendido un 11% entre el año 2008 y 2016, hasta el actual dato de 672 kilogramos por persona y año, según se detalla en el informe sobre el 'Metabolismo' de la ciudad, que sirve como punto de partida para la Estrategia Agroalimentaria Local que promueve el equipo de Gobierno municipal.

 

Como ha explicado Óscar Carpintero, de la Universidad de Valladolid, el primer resultado "interesante" que aporta el estudio es que "el consumo de alimentos es bastante sensible a la coyuntura económica", pues actualmente los vallisoletanos consumen cada año per cápita 672 kilogramos de alimentos.

 

La cantidad aumentó en torno a un 11% en la etapa de "auge económico", entre 2004 y 2008 y, desde ese año hasta 2016, ha caído en un porcentaje muy similar. De hecho, en la época de mayor impacto de la crisis -entre 2009 y 2015- la caída ha sido de hasta el 14 por ciento, unos 108 kilogramos menos de alimentos por habitante y año.

 

Los motivos de la reducción, ha explicado Carpintero, pasan en primer lugar por los términos monetarios, pues con la crisis ha aumentado el paro y se ha reducido la renta, que, por otra parte, presenta una "diferencia notable" ya que en el barrio con más poder económico per cápita, la zona Centro-Universidad, es el doble que en el más humilde según esta estadística, Pajarillos.

 

Pero además en el estudio se observa que eso ha estado unido a elementos "interesantes" que han "emergido" en estos últimos años, como que la gente ha disminuido consumo por salud y que hay una mayor preocupación por la calidad que por la cantidad.

 

"En principio es una buena noticia porque no hemos comprobado una escasez de alimentos o déficit nutritivo y una reducción lleva aparejado un menor impacto en la dieta", ha reflexionado Carpintero, quien ha advertido de que también ha habido una incidencia de la crisis en el peso de los de los productos frescos en el consumo de los hogares.

 

Así, ha apuntado, mientras en la pasada década más de la mitad de los productos que se consumían eran frescos, ahora el peso de ellos es del 44 por ciento, una cifra que es "importante", pero que ya implica que más de la mitad de los alimentos que se consumen se adquieran ya con cierto proceso de elaboración, lo que sí que puede tener incidencia en la dieta.

 

Las frutas y hortalizas siguen como los alimentos con mayor presencia global en la dieta, en tonelaje, pero se ha notado la reducción, aunque lo ha hecho en términos bastante similares que en los de carne, pescado y pan.

 

El estudio plantea concebir los hogares como un lugar que capta alimentos de su entorno y genera residuos, con respecto a los que se apunta el dato de que se tira "un tercio" de los productos que llegan a las casas.

 

La concejal de Medio Ambiente, María Sánchez, ha recordado que la estrategia nace de "tres ejes" como la Universidad de Valladolid, el Ayuntamiento y la Fundación Entretantos y el estudio supondrá una primera fase en la estrategia.

 

A partir de ahí, se iniciará un proceso participativo en el que se plantearán propuestas dirigidas a "mejorar la alimentación" a través del "fomento de los canales cortos y la agroecología" y, finalmente desembocar en la creación de un Consejo Alimentario Local que marque la pauta de las políticas agroalimetnarias en el Ayuntamiento.

 

Sánchez ha defendido que, entre los productores, redes de consumo y asociaciones vecinales "hay mucho que decir y mucho en lo que mejorar", pues ha recordado que "cada vez son más imperantes las grandes cadenas", lo que considera que puede poner en peligro la alimentación de las personas con mejores recursos.

 

Óscar Carpintero ha abogado, por otra parte, por que esta estrategia alimentaria "se abra a los municipios del alfoz", pues considera que forman parte de un conjunto ciudadano, ya que en el período que se ha estudiado, la ciudad ha perdido "en torno a 18.000 habitantes que, en mayor o menor medida han ido ganando los municipios del entorno, como Arroyo, Laguna de Duero o La Cistérniga".