"Cada vez más personas optan por la formación universitaria on-line porque entienden que les reporta más ventajas y calidad"

El Rector de la Universidad Isabel I, Alberto Gómez Barahona, desgrana el recorrido de la Institución desde su implantación hasta la actualidad. Asentada como una oferta educativa más, la formación on-line se ha convertido en una herramienta de futuro. Y de futuro habla su máximo responsable; futuro y proyectos en una dinámica imparable. 

Alberto Gómez Barahona, rector de la Universidad Isabel I.

 

 UN EDIFICIO I+D+i

 

La Universidad Isabel I trabaja desde hace tiempo en un ambicioso proyecto para disponer de un  propio edificio dedicado a la investigación y el desarrollo. Detrás de la idea hay también una fuerte  inversión económica pero el Rector destaca el valor que generará a la institución.

 

 "Se trata de un proyecto de futuro de importancia capital para la Isabel I. La Universidad forma en  conocimientos y competencias, pero también investiga y también transfiere su conocimiento a la  sociedad. Vamos a rehabilitar en Burgos un edificio de tres plantas, que lleva más de 30 años  cerrado, es decir ponemos en valor un inmueble que no tenía uso, unos 2.000 metros cuadrados en  total, con una inversión de unos 6 millones de euros. Empezaremos las obras en las próximas  semanas y prevemos tenerlo en funcionamiento antes de finales de este año. Vamos a crear una  serie de laboratorios de I+D+i para nuestros investigadores, relacionados con las áreas de  conocimiento de la universidad: salud, educación, seguridad y tecnología. Contará con laboratorios e  instalaciones de neurociencia, Big Data, ciberseguridad, investigación sobre nutrición, innovación  educativa o actividades físicas, entre otras. Además, desde estos laboratorios se prestarán servicios  a los ciudadanos, colectivos, instituciones o empresas que lo demanden".

 

PREGUNTA.- La Universidad ha ganado su espacio en la oferta educativa de la Comunidad y, por su vocación on-line, en cualquier parte del mundo. ¿Siente que ha podido cambiar la percepción externa que podía haber en su implantación?

 

RESPUESTA.- Sin duda alguna, la percepción sobre la Universidad Isabel I ha cambiado de manera notoria en Castilla y León y a nivel nacional en estos últimos cuatro años, tanto desde el punto de vista de la Administración educativa como desde otros ámbitos del mundo de la enseñanza universitaria. A nivel social nunca ha habido debate, el ciudadano, el estudiante lo que quiere son servicios, públicos o privados, de calidad, que funcionen y que le permitan elegir. La Universidad Isabel I es una opción oficial que cumple estas características.

 

Cuando nació la Universidad Isabel I hubo las naturales “resistencias al cambio” de quienes se encuentran instalados en posiciones más conservadoras, sin embargo la realidad de los hechos ha producido que algunos de los que se oponían al cambio ahora traten de emularlo

 

Una de nuestras mayores satisfacciones es que los alumnos tienen muy buena opinión sobre la docencia, la tecnología y el sistema de enseñanza de la Universidad Isabel I. En la última encuesta de satisfacción realizada entre los estudiantes, la valoración general de esta institución académica es de un 4,2 sobre 5 puntos y en cuanto al índice de abandono estamos en un 16%, muy por debajo de la media española de las universidades online y de las universidades presenciales.

 

P.- Innovación y creatividad son los valores que quieren impulsar desde su Universidad. ¿Qué líneas desarrollan para implementar esas dos premisas?

 

R.- Son dos aspectos fundamentales para una universidad del siglo XXI, nacida en la era digital. La innovación arranca en nuestro propio sistema tecnopedagógico, nuestras herramientas digitales están construidas sobre la base de la percepción del lector en cualquier dispositivo digital en cuanto a hábitos de lectura en forma de zeta, colores, espacios en blanco, etc. Este sistema está diseñado por nuestros especialistas, hemos creado una herramienta moderna, sencilla, intuitiva, que está al alcance incluso de personas que no son nativos digitales, tenemos alumnos de más de 50 años que nos confirman que estudiar con nuestro sistema es accesible para cualquier persona. Ofrecemos un servicio de formación online incluso para personas con discapacidad visual, fruto de la investigación en el Área de Innovación.

 

El próximo curso pondremos en marcha un robot digital en el campus virtual, que podrá guiar a los alumnos e incluso a los profesores a la hora de utilizar las herramientas puestas a su disposición en el proceso de enseñanza/aprendizaje. Es una auténtica novedad dentro del mercado de la formación online, fruto del trabajo del personal de investigación de la Universidad Isabel I.

 

También somos innovadores en algunas de las herramientas que utilizan los sistemas de ciberseguridad, nuevamente diseñados internamente por nuestros especialistas. Intentamos depender lo mínimo posible de terceros, por eso investigamos para desarrollar nuestros propios sistema de defensa ante los ataques en la red y mejorar constantemente nuestro modelo tecnopedagógico.

 

P.- Perdone que le formule esta pregunta, pero surge de otras propuestas universitarias diferenciadas de la que ofrece la Isabel I. ¿Qué responde ante las insinuaciones de que la educación online no aporta la misma calidad que la educación presencial?

 

R.- Lo decía antes, la resistencia al cambio es inevitable pero no frena el progreso. La tecnología, nos guste o no, ha entrado a formar parte de todos los ámbitos de la actividad humana (información, banca, vehículos, etc.), ¿por qué iba a ser diferente en la formación? La calidad de la educación de cada persona se sustenta en variables muy diversas, influye el profesorado, el propio sistema de enseñanza/aprendizaje, la interacción entre el profesor y el alumno y entre los propios alumnos, la flexibilidad de los horarios, los recursos didácticos, la tecnología, la situación personal, etc. La mayoría de nuestros alumnos ya pasaron por una universidad presencial, pueden comparar y escuchando sus opiniones, consideramos que quien dice que la educación online no aporta la misma calidad que la presencial es que no la conoce o sólo conoce lo que se hacía a distancia en el siglo pasado. Y hay un dato muy significativo que contradice las insinuaciones a las que hace usted referencia: Las mejores universidades del mundo ya ofertan enseñanza online.

 

Por otra parte, quiero subrayar otro hecho relevante, muchas de las personas que optan por una universidad online no pueden, por sus circunstancias personales, laborales o familiares asistir a una universidad presencial. Y voy a aportar otro dato importante, hay personas que quieren estudiar una carrera universitaria que no existe en su ciudad o en el medio rural en el que residen y tampoco tienen recursos económicos para irse a estudiar lejos de casa; la formación online puede resolver esas y otras circunstancias.

 

Pero es que, además, cada vez más personas optan como primera opción por la formación universitaria online porque entienden que les reporta mucha más ventajas y calidad.

 

P.- En su oferta educativa anuncian dos nuevos másters (Marketing Digital y Ejercicio de la Abogacía) y el Grado en Ciencias de la Seguridad. ¿Va a continuar el ritmo de nuevas propuestas para sus estudiantes? ¿Cuál es el objetivo de la Universidad para completar su propuesta?

 

R.- Cuando se aprobó el nuevo mapa de titulaciones, solicitamos los títulos que entendíamos eran de futuro y resolvían parte de las carencias de nuestro sistema. Los cuatro títulos citados están más vigentes que nunca, el Máster en el Ejercicio de la Abogacía es obligatorio para los nuevos egresados de Derecho que quieren ejercer la Abogacía, el Máster en Marketing Digital es uno de los primeros oficiales en toda España porque hasta la fecha lo que hay son posgrados no oficiales, es decir títulos propios, sobre este tipo de formación, y respecto al Grado en Ciencias de la Seguridad o el Master en Ciberseguridad creo que poco hay que decir, estamos hablando de una de las principales preocupaciones de la sociedad de hoy y del futuro, y que precisa de cualificados profesionales para atender una demanda creciente.

 

Nosotros trabajamos en cuatro grandes áreas de la formación universitaria: la educación, la salud, la seguridad y la tecnológica, en particular la Ingeniería Informática, ésta última transversal con el resto de la formación. Tenemos títulos que se llenan, y se podrían llenar más aún, en nuestras aulas virtuales, caso por ejemplo del Máster del Profesorado, Nutrición y Dietética o Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. A corto plazo tendremos nuevas titulaciones relacionadas con la Ciberseguridad, el Big Data, la Neurociencia, etc.

 

La Universidad Isabel I está muy pendiente de las necesidades de la nueva economía, de la opinión de los empresarios, de las necesidades reales que plantea el mercado laboral a los trabajadores y autónomos y de las profesiones de futuro, muchas de las cuales ni siquiera conocemos hoy en día.

 

La Universidad Isabel I quiere colaborar desde la lealtad, el respeto y el compromiso con el sistema universitario

 

P.- Casi cuatro años después de su implantación, ¿cómo es la relación de la Universidad con la Junta de Castilla y León? En su momento fue muy exigente con ustedes.

 

R.- La relación con la Consejería de Educación es muy buena, tanto el actual consejero como la directora general de Universidades entienden perfectamente el sistema universitario, cada vez más global, y hacia dónde camina el vertiginoso mundo actual. Entendemos que se nos exija, como a todos, calidad en la docencia, en los recursos didácticos y tecnológicos, en la atención al alumnado, en las acreditaciones del profesorado, etc. Por eso las Áreas de Calidad e Innovación Educativa son tan importantes para nosotros. Y hablando de este asunto, tengo que decir que la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) nos certificó el pasado 2 de junio la implantación del sistema AUDIT, que sólo poseen una docena de universidades en España, lo que significa que se reconoce que hemos implantado un sistema de garantía interno de calidad, alejado de la burocracia y con tendencia a la búsqueda de la mejora continua, un claro ejemplo de hacía donde va la Universidad Isabel I.

 

P.- ¿Y con el resto de universidades de la Comunidad?

 

R.- La Universidad Isabel I quiere colaborar desde la lealtad, el respeto y el compromiso con el sistema universitario de Castilla y León, con el nacional y con el Espacio Europeo de Educación Superior. Nosotros hemos venido a sumar al sistema universitario con trabajo y aportando nuestra innovación y especialización en la formación online. En cuatro años hemos creado más doscientos puestos de trabajo en Castilla y León, sin ayudas públicas, estamos ofreciendo un servicio a muchos ciudadanos que no pueden o no quieren asistir a una universidad presencial por sus circunstancias personales, familiares o laborales, servicio que hace unos pocos años no era posible en nuestra comunidad autónoma y sí en otras de España. Le recuerdo que la edad media de nuestros alumnos es de 32 años y que tenemos muchos que superan los 40.

 

La relación con el resto de universidades es cordial y respetuosa. Nuestra vocación es colaborar con otras instituciones académicas y le pongo un ejemplo, hemos firmado recientemente convenios con universidades públicas, como la de las Islas Baleares, para acreditar títulos conjuntamente, realizar prácticas o intercambios de profesores, etc...

 

P.- No le preocupa que, asentados en Burgos y con delegación en Valladolid, solo el 10% de su alumnado sea de la Comunidad. ¿Quizá todavía es una Universidad desconocida para su público potencial?

 

R.- En absoluto, es una realidad acorde con nuestras previsiones, teniendo en cuenta el número de universidades, población, etc. Es la propia idiosincrasia de las universidades online, que son instituciones académicas de ámbito universal, no local. Hay universidades online en ciudades de millones de habitantes que tienen más alumnos fuera de su territorio, es lo habitual. Tenemos cuatro años de vida real, así que es lógico que todavía tengamos que crecer en cuanto a visibilidad. Por tanto, no nos preocupa, aunque lógicamente aspiramos a ser cada curso más conocidos en nuestra propia tierra.

 

P.- ¿Cómo convencería a un alumno reticente de las bondades que ofrece la Universidad Isabel I?

 

R.- No trataría de convencerle, sólo le pediría que se informe con quienes han estudiado o están estudiando con nosotros. Hay algunos datos muy significativos, que he comentado al inicio de la entrevista que demuestran que somos una universidad diferente. Por ejemplo, en las encuestas de satisfacción que realizamos a nuestros alumnos, éstos valoran la universidad con una nota de 4,2 sobre 5. Otro dato, el índice de abandono de la Isabel I está en un 16%, cuando la media de las universidades online está por muy por encima. Y un detalle más, un 23% de nuestros alumnos se matriculan con nosotros por el boca a boca, es decir porque otros alumnos les hablan muy bien de nuestro sistema docente y tecnopedagógico y de nuestra atención al alumno. Por último, destacar que en tan sólo dos años hemos recibido premios nacionales y regionales por la creación de empleo, la innovación educativa, la usabilidad de la página web, la estrategia de comunicación y marketing o por la novedosa iniciativa económica que forma parte de la industria del conocimiento.

 

Estas son realidades objetivas y no meras opiniones.