Cada vallisoletano consume cada año 135 kilos de fruta y 72 de verduras, aunque los hábitos cambiaron en la última década

TRIBUNA

La ingesta total (media) de alimentos por habitante y año supera los 706 kilogramos, según el estudio 'Cómo come Valladolid'.

¿Cuánto como un vallisoletano cada año? ¿Qué alimentos son los más numerosos en la ingesta anual de un habitante de Valladolid? El estudio Cómo come Valladolid, realizado por la Fundación Entretantos, la Universidad, Alimenta Valladolid, Ayuntamiento y Fundación Carasso lo desvela. Analizando la ingesta anual media de un vallisoletano (con datos tomados entre 2004 y 2016) se puede concluir que las frutas, verduras y hortalizas superan con creces a las carnes grasas, embutidos y carnes magras. No obstante, los hábitos alimenticios han variado en la última década.

 

De esta manera, la media anual de un vecino de Valladolid –siempre según los datos de este estudio tomados del MAPAMA- sería de 134,9 kilos por persona y año de frutas (el valor máximo de todos los alimentos), seguido de 106,3 kg de leche y 71,9 de verduras y hortalizas. La cantidad anual de pescado que ingiere un vallisoletano es de más de 48 kilos y 45 de embutidos y carne grasa.

 

La ingesta total (media) de alimentos por habitante y año supera los 706 kilogramos. El pan tiene un gran arraigo en la dieta de los vallisoletanos con casi medio centenar de kilos. Mientras que el agua embotellada supera los 42 kilos (litros) por habitante y año. Los siguientes alimentos más consumidos son: patatas (22 kilos), carnes magras y aves (20 kilos), aceite de oliva (más de 10 kilos), huevos (más de 10 kilos) y yogurt (10 kilos).

 

En el otro lado de la balanza, los alimentos menos saludables se encuentran bollería industrial (15 kilos) y azúcar y otros dulces (15 kilos). Las bebidas gaseosas y refrescos suponen 35 kilos anuales, mientras que cerveza (más de 10 kilos) y vino (casi 9). El resto de alimentos ingeridos son los siguientes: pasta (5.1 kg.), arroz (3.4 kg.), queso curado (1,8 kg.), queso fresco (2,3 kg.), legumbres (3,7 kg.), frutos secos (2,6 kg.), mantequilla (0,7 kg.), patatas fritas u otros aperitivos (0,8 kg.), salsas (1,9 kg.) y otros productos (26,8 kilos).

 

Estos datos tienen su traducción en el estudio, quien avanza que en algo más de una década se han producido algunos cambios dentro del patrón de la dieta inicial. “Destaca el aumento de consumo de agua embotellada”. “El cambio hacia un patrón más occidental de dieta en Valladolid se puede observar a través de las diferencias en el consumo de distintas categorías de alimentos”, analizan los expertos.

 

“Así se produce un aumento en el consumo de bollería industrial, refrescos, azúcares y dulces, salsas preparadas, patatas fritas o mantequilla en un total de 10 kg/personas, frente a una disminución en el consumo de legumbres, arroces, pescado o leche en más de 23 kg/persona y año”. No obstante, en la última década se observan disminuciones significativas: se reduce el consumo de pan en casi 20 kg/persona o el de carnes grasas y embutidos con 13 kg menos cada año.