Cabado, exresponsable de la SVAV, asegura que el soterramiento todavía sería viable "si el mercado se recupera"

Un instante de la reunión de la Comisión de Investigación. SÍ SE PUEDE

Ignacio Marinas relata los "puenteos" e "interferencias" por parte de Adif durante su etapa de 2004 a 2007.

El exconsejero delegado de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad (SVAV), Antonio Cabado, que ocupó el puesto entre los años 2007 y 2009 ha afirmado este jueves que todavía ve viable la operación del soterramiento del ferrocarril "si el mercado se recupera" y se pueden vender los suelos.

 

Cabado ha comparecido este jueves en la Comisión de Investigación de la gestión de la SVAV, por la que también han pasado los exgerentes Ignacio Marinas (2004 a 2007) y Cayetano Roca (2009 a 2013) en una extensa sesión que se ha alargado durante más de cinco horas.

 

El segundo en intervenir ha sido Cabado, que compaginó su cargo de director general de Patrimonio de Adif con el puesto de consejero delegado de la Sociedad, y que ha asegurado, en declaraciones a los medios de comunicación tras comparecer que todavía considera viable el proyecto de soterramiento.

 

"Si el mercado se va recuperando y la financiación puede hacerse a través de los suelos. Si no se puede hacer a través de los suelos no es viable, porque ninguna administración va a poner el dinero", ha aseverado Cabado, quien ha recordado que el valor de esos terrenos puede rondar actualmente los 900 millones de euros.

 

Asimismo, ha apuntado que en 2019 habrá Elecciones Municipales y que habrá que "ver lo que dicen los ciudadanos" de Valladolid, pues considera que "todavía es un tema para hablar y pensárselo", al tiempo que se ha preguntado si "los pasos" sobre y bajo las vías "son la solución".

 

En las preguntas de los miembros de la Comisión, su intervención ha abordado los préstamos que solicitó la Sociedad entre 2008 y 2011 así como las cartas de conformidad que, según ha subrayado, era un trámite que "siempre se ha exigido" a las administraciones en ese tipo de operaciones.

 

De hecho, la cuestión, a preguntas del portavoz del Grupo Socialista, Pedro Herrero, se ha centrado en un Consejo de Administración celebrado en 2008 en el que se habló de las Comfort Letter aunque Cabado ha afirmado que no recuerda que alguno de los miembros hiciera preguntas sobre este trámite. En este sentido, ha apuntado que considera que el asesor en materia ferroviaria del Ayuntamiento en la etapa de Francisco Javier León de la Riva, Carlos Baró, sí que sabía que había que firmar una carta de conformidad.

 

El consejero delegado ha justificado la necesidad de la firma del préstamo de 400 millones de euros en 2011 para poder concluir la obra del nuevo complejo de talleres de Renfe, ya que se la Sociedad y también los sindicatos le consideraban un "proyecto estratégico" para atraer empleo e inversión a Valladolid.

 

Antonio Cabado sustituyó al frente de la SVAV a Ignacio Marinas y ya era consejero de la entidad por su cargo como director general de Patrimonio de Adif, de modo que la denominación de su puesto fue consejero delegado. El exresponsable ha precisado que cobraba su sueldo del Administrador de infraestructuras ferroviarias, por lo que ha defendido que ahorró una cantidad importante de dinero a la Sociedad.

 

"ACUERDO" PP-PSOE PARA CESAR A MARINAS

 

Su predecesor, el exgerente Marinas, ha comparecido justo antes y ha recordado que fue cesado en 2007 fruto de un "acuerdo" entre Adif, entonces dependiente del Ministerio de Fomento del Gobierno del PSOE, y el alcalde de Valladolid del PP. "No se ponían de acuerdo en nada, sólo se pusieron de acuerdo para cesarme", ha apostillado.

 

Marinas ha señalado otros motivos de su cese, como las discrepancias que mantuvo principalmente con Adif en cuestiones como las aportaciones que debía realizar a la sociedad para las obras o la construcción del centro comercial Vialia que se proyectaba junto a la estación de Campo Grande, o en aspectos de financiación. Asimismo, se ha referido a la "desconfianza personal" con personas del grupo Fomento y con el propio León de la Riva, quien le acusó en su día de "exceso de protagonismo".

 

De hecho, ha afirmado que cuando conoció su cese solicitó una reunión con representantes de las tres administraciones socias de la SVAV, como el "secretario de Estado" del Ministerio de Fomento y con el exalcalde de Valladolid, y sólo fue recibido por la Junta de Castilla y León.

 

Marinas ha aseverado que el desenlace de la Sociedad con el proyecto de soterramiento es "una muestra más de la irracionalidad" con la que se trabajaba "en aquella época", a la que ha definido como la del "España va bien". De hecho, ha mostrado su preocupación por los excesos de la construcción en la década de los 90 y la primera decena de este Siglo, que ha llevado a que en España haya "6 millones de viviendas vacías".

 

ADIF Y RENFE, "SEÑORES TERRITORIALES"

 

El exgerente ha hablado en varias ocasiones de la existencia de un "lobby ferroviario muy potente y muy cerrado" así como la actitud de Adif y Renfe, a quienes ha comparado con "señores territoriales". Incluso ha afirmado que uno de los objetivos de la empresa ferroviaria estatal era obtener rendimientos de patrimonio con la operación en Valladolid y ha apuntado que, de hecho, en el convenio firmado finalmente para la integración en superficie, Renfe aporta suelos por valor de 100 millones de euros y recibe por valor de "120 millones".

 

También ha asegurado que su labor como gerente, que incluía la supervisión legal de la operación y la toma de determinadas decisiones, se vio "puenteada" en varias ocasiones. En este sentido, ha asegurado que había un acuerdo tácito por el cual el grupo Fomento "no ponía pegas" al Ayuntamiento en cuestiones de planeamiento urbanístico, mientras que el Consistorio dejaba a Adif las decisiones sobre asuntos ferroviarios.

 

Por ello y por que "en aquella época se comenzó a dar importancia a las declaraciones de impacto ambiental", ha recordado que el Administrador apostó por la opción de la variante este de mercancías junto a la ronda exterior y por el soterramiento en el Pinar de Antequera, que no estaba incluido en el convenio de la SVAV y que, ambas obras, encarecieron notablemente el coste. En todo caso, ha mostrado su sorpresa por que se hayan gastado 700 millones de euros "para no hacer casi nada".

 

En cuanto a la gestión urbanística, Marinas ha considerado que en el año 2007 ya habría sido posible poner en el mercado suelos de Adif anejos a la Estación y otros terrenos en la zona de Ariza "si se hubiera aprobado el planeamiento urbanístico" por parte del Ayuntamiento.

 

También ha recordado una anécdota de una mesa redonda que se celebró en Las Francesas sobre el proyecto de soterramiento y en la que el actual concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, auguró que la operación no saldría adelante, momento en el que Marinas ha reconocido que se "cabreó mucho" con el hoy edil de Valladolid Toma la Palabra, a quien entonces no conocía.

Comentarios

Aterrados 13/01/2018 15:53 #2
La única forma de recuperar el soterramiento es que salgan del ayuntamiento el dúo Fotos y el comunista de salón . Que respiro ese día ! Ahora a insultar sus paniaguados.
¡VÍAS FUERA! 13/01/2018 01:12 #1
Pues yo no me creo que el soterramiento fuera viable, con recuperación del mercado urbanístico, o sin ella. Creo que la SVAV de antaño hizo una mala operación que se ha demostrado irrealizable (y aquí, que cada uno se lleve su responsabilidad). En la zona sur de la ciudad, junto a ese futuro "barrio Talleres", hay muchos metros cuadrados en solares sin edificar: Ciudad de la Comunicación, zona de Ariza, cuartel de Farnesio, etc. Me parece muy optimista pensar que los terrenos del "barrio Talleres" vayan a venderse pronto y bien, teniendo tantos solares disponibles cerca. Y ese "barrio Talleres" se encuentra en una zona no muy buena de la ciudad (Delicias es así, ajo y agua), y además va a estar en el lado malo de la vía, que va a seguir ahí haciendo de gran barrera. Y va a tener en frente la estación de trenes (con trenes estacionados, parados, maniobrando, etc.), que va a seguir ahí, haciendo también de barrera. Por mucha "calle elevada", pasarelas guay, túneles de diseño con laderas ajardinadas, y otras mamarrachadas cutres que se les ocurran a los del tripartito giliprogre para vendernos lo maravillosa que es su mierda chapuza de "integración". Es una ironía que Manuel Saravia profetizara en aquella mesa redonda en Las Francesas que el soterramiento no saldría adelante... cuando ha sido él uno de los que lo ha matado (no el único, desde luego), y supongo que tenía ganas, para cambiarlo por la opción que tenía Izquierda Unida de dejar la vía donde está. Curiosa forma de que se cumplan las profecías, sí señor.

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