Bru Rovira habla de una sociedad "deshumanizada" en la que se ha perdido el relato de las personas
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Bru Rovira habla de una sociedad "deshumanizada" en la que se ha perdido el relato de las personas

El periodista ha presentado en Valladolid, junto a Médicos Sin Fronteras, el libro 'El mapa del mundo de nuestras vidas' en el que se relatan las experiencias de personas que han vivido guerras, limpiezas étnicas y el drama de los refugiados.

El libro presentado esta tarde "empieza en una época de esperanza, cuando acaba la Guerra Fría se piensa en un nuevo orden mundial que se regiría por los Derechos Humanos. Las democracias supuestamente han ganado a los comunistas y se va a luchar por la Democracia, contra la pobreza y por la igualdad: es el ambiente de los años 90".

 

A partir de ahí, a través del relato de personas involucradas de diferentes formas en países en guerra, se narra la transición hacia el siglo XXI donde millones de personas siguen sufriendo hambrunas, bombardeos y violaciones diarias de su integridad.

Una sociedad deshumanizada que no demanda nada, donde se ha perdido la relación humana con los humanos que sufren. Una sociedad enferma y frustrada en la que la información no es tal sino solo un producto de mercado. Un mundo en el que se reflexiona sin la experiencia de lo vivido.

 

Estas han sido las palabras de Bru Rovira, periodista con dilatada trayectoria internacional como reportero de guerra, que ha presentado este martes 3 de octubre el libro 'El mapa del mundo de nuestras vidas' junto con la organización Médicos Sin Fronteras (MSF).

 

Junto con Paula Farias, quien fue presidenta de MSF entre 2006 y 2010, han departido sobre Derechos Humanos y conflictos, y sobre cómo el periodismo traslada a la sociedad, en España y Europa, la situación que viven millones de personas. Rovira ha sido rotundo: "Hay poco relato de la gente que tiene la experiencia de las cosas de las que habla. Me parece muy importante que gente como ellos (los protagonistas de sus historias) hablen de la guerra, de una limpieza étnica, de los refugiados, porque lo han vivido. Como periodista es clave: no hables del dolor que no has compartido".

 

El periodista cree que "el mundo periodístico tiene que invertir en información, pero las cosas están así" y ha agracedido la labor de MSF: "Siempre ha mantenido un calendario de lugares del mundo olvidados, y gracias a ellos también llegan los periodistas". Además ha recordado cómo se ha invertido la situación, hace décadas los periodistas llegaban a las zonas de conflicto bien respaldados por sus medios y MSF era menos conocida, mientras que hoy en día los profesionales de la comunicación apelan a organizaciones no gubernamentales para sus viajes.

 

Rovira también ha reflexionado sobre el cómo se trasladan actualmente los mensajes, en una época donde la imagen es dominante y se apela a los sentimientos más que a la razón. "El periodista no tiene que emocionar a la gente para contar cosas. Hoy se hacen informaciones sin contexto, solo emotivas. No hay empatía. Cuando la hay intentas llevar al lector a un discurso crítico".

 

Por su parte Paula Farias se ha mostrado especialmente crítica con la labor de la Unión Europea respecto a los refugiados. "Como las cifras iban a más la UE ha cogido sus principios y los han tirado a la papeler. Han negociado con los ‘guardacostas libios’, que son grupos armados, les han financiado, dotado de recursos, para que hagan el trabajo sucio de no dejar que la gente salga. Los libios han asumido con dinero europeo las 80 millas de mar que antes controlaban los italianos. Y por eso ahora las cifras de refugiados en el Mediterráneo han bajado ya que los libios directamente te disparan con balas pagadas por Europa. La gente está ahora en Libia en una situación insostenible, y los medios tampoco se hacen eco de lo que está pasando".

 

Farias ha profundizado en que, por esa razón, "hay menos rescates, menos llegadas, y Europa respira aliviada" pero ha puesto de manifiesto que en Europa "hemos metido el problema debajo de la alfombra, pero el problema tiene nombre y apellidos, son personas que sufren torturas y violaciones de los derechos humanos".

 

Por último la ex directora de Médicos Sin Fronteras ha acusado directamte a los dirigentes al asegurar que "la crisis de refugiados tiene algo que la hace distinta a las demás y es que tiene una solución política sin complejidad; es cuestión de decencia y eso es lo que la hace especialmente dolorosa" sin olvidar que "hay muchos lugares donde ocurren cosas intolerables, las crisis son muy complejas y es difícil desenmarañar los porqués".