Bombones, flores o perfumes; los clásicos del Día de la Madre

Hijo regalando hojas como si fuera un ramo de flores a su madre. TRIBUNA

TRIBUNA se ha puesto en contacto con algunos establecimientos vallisoletanos para comprobar si el 5 de mayo se siguen mantiniendo los regalos tradicionales. 

Bombones, flores y perfumes siguen siendo algunos de los clásicos más cotizados del Día de la Madre. El 5 de mayo sigue siendo una fecha muy señalada tanto para las progenitoras como para algunos de los establecimientos cuyos productos sufren un incremento de la demanda.

 

Dentro de los más adquiridos, destacan los bombones, un regalo que endulzará la boca más amarga. “La venta es espectacular. Estamos desbordado”, relata una trabajadora de la pastelería Belaria a este medio. La dependienta señala que solo el día de Nochebuena y el 5 de diciembre superan en ventas al Día de la Madre.

 

La pastelería Marco Valles también lo tiene marcada en el calendario como un “día tradicional”. La empresa tiene incluso que reforzar su plantilla ante la demanda de sus productos. Lo más típico que suelen vender por adelantado son los bombones, aunque una empleada  destaca que “se encargan tartas grandes para comer con la familia”. Asimismo, la tienda ha experimentado un incremento de la compra de saladitos que antiguamente no ocurría.

 

Otros de los regalos tradicionales son las flores, ¡qué madre no se emociona cuando se nene pequeño le entrega una rosa! La floristería La Jara explica que esta cita “nunca falla” y que es el “día por excelencia”. La adaptación de la tienda al mercado online la ha permitido subsistir en un mercado de grandes exigencias. De hecho, fuentes del establecimiento indican que el público actual es “más exquisito” y “vienen con las ideas muy claras de lo que quieren”.

 

En la misma línea, la floristería Ikebana señala que venden “más flores que cualquier día”. Además, ambas tiendas coinciden en subrayar que la planta que más se compra es la orquídea y que la demanda ha disminuido por la cantidad de oferta que hay.

 

Y si el aroma de las flores no es lo suficientemente intenso como para contentar a una madre exigente, siempre puedes probar con un perfume. Marionnaud Perfumenes y Sidonia destacan el incremento de las ventas de colonia, pese a que “internet y la competencia” lo ha disminuido. También son frecuentes las barritas de labios y demás complementos coloridos, como ha señalado a TRIBUNA una trabajadora del segundo establecimiento.

 

Las joyas, pese a que cada vez son menos habituales, siguen siendo un seguro en los obsequios maternales. Collares, pulseras y pendientes pueden ser una buena dádiva, siempre y cuando la cartera lo permita. La joyería Tous destaca su colección “más dulce” de colgantes con “corazoncitos y niños” que tiene bastante éxito en estos días. Además, la empresa apunta que antes se vendía más oro y ahora es la plata la que hegemoniza el mercado.

 

La joyería de los Hermanos Herreros Antolines también incide en la añoranza del pasado. “La gente joven ya no tiene esta tendencia. Antes era mucho mejor”, manifiesta su jefe Julio Herrero que, igualmente, declara que la mayor parte de sus clientes actuales son fijos.

 

Pero sin duda, un verdadero valor seguro es la comida en un restaurante de la zona, aunque ya puede ir llamando para el año que viene. El Majao de Sebi detalla que “hay muchísima demanda” y que las reservas llevan completas desde hace un mes. En el caso de la ‘Tragliatella’ la solictud es tal que necesitan la disponibilidad de todo el personal e incluso de gente extra.

 

Finalmente, si tiene una madre de lo más sibarita, lo mejor es que la invite a un balneario para que pueda disfrutar de una estancia tranquila y relajada. El Castilla Termal Balneario ha indicado a este medio que sí que notan bastante un incremento de la estancia en estas fechas, sobre todo a través de su bono regalo. En cambio, en Arzuaga señalan que aumenta “un poquito más, pero apenas hay gran diferencia”. La bodega lo cataloga como “un fin de semana más”.