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Blázquez reestructura los cargos en varias parroquias de la provincia de Valladolid

El cardenal arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, ha nombrado como nuevos delegados de Cáritas Diocesana a Luis Miguel Rojo y Guenther Eduardo Boelhoff Carbajo.

El cardenal arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, ha nombrado como nuevos delegados de Cáritas Diocesana a Luis Miguel Rojo y Guenther Eduardo Boelhoff Carbajo, que han tomado posesión este jueves de sus cargos, y ha reestructurado varias parroquias de la provincia de cara al nuevo curso.

 

Rojo, sacerdote Paúl y párroco de la unidad de la Milagrosa y Dulce Nombre de María, es el nuevo delegado de Cáritas Diocesana, mientras que Boelhoff, laico casado y abogado de profesión, será el encargado de dirigir la institución y se desdoblan las responsabilidades de estos dos cargos que, desde 2003, desempeñaba el sacerdote Jesús García Gallo, según ha informado el Arzobispado en un comunicado a Europa Press.

 

Asimismo, el equipo directivo lo integran la administradora y secretaria, María Cristina Martín, y la responsable de Desarrollo Institucional, Formación y Voluntariado, María Dolores Mateos.

 

Por su parte, Jesús García Gallo es ahora el nuevo delegado diocesano de Patrimonio en sustitución de José Luis Velasco, sacerdote que ejercía esa responsabilidad desde el año 2007, y la periodista Teresa Lapuerta reemplaza a Jorge Guerra en la Delegación Diocesana de Medios de Comunicación Social, puesto que él desempeñaba desde el año 2003.

 

A estos nombramientos se suma otra reestructuración pastoral efectuada de cara al nuevo curso, la de el propio García Gallo, hasta ahora párroco de La Overuela, que pasa a serlo del núcleo de La Flecha, en Arroyo, mientras que el responsable de la parroquia de Cigales y delegado diocesano de Catequesis, Juan Carlos Plaza, es el nuevo párroco de Íscar.

 

De los municipios de Cigales, Corcos y Aguilarejo se responsabiliza Alfredo Lanchero, anterior párroco de Rubí, y el hasta ahora sacerdote de La Magdalena, Alejandro Gamboa, pasa a ser párroco de las localidades de Rubí, Lomoviejo, Cervillego y Salvador.

 

Además, tras la jubilación de Jesús Mateo se hace cargo de la parroquia capitalina de San Lorenzo Jesús Álvaro Sancho, antes en Íscar, y el profesor del Seminario Juan Pablo Hervada asume las responsabilidades parroquiales de Robladillo y Ciguñuela.

 

Javier Castañón, por su parte, compatibiliza la capellanía del Hospital Clínico Universitario con su responsabilidad parroquial de La Mudarra y el misionero Wifredo Arribas ejerce su ministerio en la unidad parroquial de Santa Rosa de Lima y San Mateo-Santo Domingo de Guzmán.

 

Además de continuar con sus responsabilidades parroquiales en Puente Duero, Óscar Sanz asume Villamarciel y San Miguel del Pino y se integra en Nuestra Señora del Rosario, mientras que Javier Sánchez suma Pollos a su ministerio sacerdotal en Alaejos y Siete Iglesias de Trabancos.

 

Carlos Fernández Robles desarrolla ahora su actividad pastoral en Villalba de los Alcores, Montealegre, Palacios y Valdenebro y la localidad de Tordesillas y sus pueblos tendrán a Javier Fernández Guerra como párroco y los presbíteros de Mota del Marqués, Manolo García Domínguez y Enrique Holgueras, asumen asimismo los municipios de Bercero y Berceruelo.

 

También Juan José Calvo abandona el Seminario Diocesano y se encarga de la capellanía del hospital Sagrado Corazón, además de colaborar con la feligresía de Villalón de Campos, y Tomás de la Cámara es el nuevo párroco de Nuestra Señora del Henar.