Blázquez invita a ver a Jesucristo como "la luz que ilumina al mundo" en la Vigilia Pascual

Ricardo Blázquez durante la celebración de la Vigilia Pascual. JUAN POSTIGO

El cardenal arzobispo de Valladolid protagonizó junto a cientos de fieles el bonito acto de encendido de velas en la Catedral de la ciudad para dar paso al Domingo de Resurrección.

Oscuridad. Silencio. Y después, de repente, luz y animación. Así comenzaba la Vigilia Pascual protagonizada por el cardenal arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ricardo Blázquez. Un bonito acto que comenzó con la Catedral de la ciudad completamente a oscuras para después, merced del Cirio Pascual, ir prendiendo fuego a las pequeñas velas de los cientos de presentes que se dieron cita allí.

 

Después del desfile de todos los prelados hacia el altar y una vez todos tenían su pequeña llama entre las manos, era el momento de comenzar. Un acto humilde, sencillo, muy propio de la Semana Santa y en el que Blázquez invitó a los presentes a "pensar un poquito en lo que se reza".

 

"La Vigilia es la fiesta principal de los cristianos y que no celebramos por la noche de casualidad", comenzó el cardenal arzobispo, en un tono más distendido del que suele usarse en un evento religioso de semejantes características. "Celebramos a Jesucristo como luz del mundo, eso significa el cirio pascual, que nos ilumina en medio de la noche". Los cánticos de alabanza fueron a continuación.

 

"Os recomiendo leer cada día un trocito de las sagradas escrituras, para que la palabra de Dios os ilumine, consuele e ilumine". Más referencia a las pequeñas llamas de las velas, imposible.

 

Y es que se trataba del acto que daba paso de manera oficial al Domingo de Resurrección, último día oficial de esta Semana Santa. Desde luego, si algo demostraron los cientos de fieles de la Catedral, es que ellos lo viven como los que más.