Blázquez dice en sus bodas de oro sacerdotales que puede "arriesgar la vida" por el Señor

Ricardo Blázquez

El cardenal arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, ha reconocido que el Señor "no le ha defraudado" 

El cardenal arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, ha reconocido que el Señor "no le ha defraudado" y que por él se puede "arriesgar" la vida", al tiempo que ha asegurado que es "imposible" mirar "serenamente" al futuro sin "confiar" en Dios y en sus hijos, así lo ha indicado durante la Eucaristía que se ha celebrado este sábado en la catedral de la capital vallisoletana para conmemorar los 50 años de su ordenación sacerdotal.

 

A la celebración han acudido cientos de personas, entre las que se encontraban 16 miembros de la familia del arzobispo, el presidente de la Diputación de Ávila, Jesús Manuel Sánchez, el vicepresidente de la Institución, Carlos García González, y el alcalde del municipio abulense de Villanueva del Campillo municipio del que Blázquez es originario, Andrés Rodero.

 

Durante la Eucaristía, el secretario canciller, Francisco Mínguez, ha leído a los presentes la carta de felicitación del Papa Francisco por las "bodas de oro" del arzobispo de Valladolid. En la misiva, el Papa ha reconocido los "múltiples méritos" de Blázquez desde sus "brillantemente concluidos" estudios, pasando por su ordenación como presbítero en 1967 o su obtención del Doctorado en Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, entre otros.

 

El texto también ha elogiado las "excelentes" obras que el arzobispo ha "enriquecido" desde todos tus cargos: como secretario del Instituto Teológico Abulense, profesor de teología e incluso decano de la facultad teológica en la Pontificia Universidad Salmantina, obispo de Palencia y finalmente, Pastor de la Iglesia Metropolitana de Valladolid.

 

La máxima autoridad eclesiástica también ha recordado que en 1988 Blázquez fue elegido por san Juan Pablo II Obispo Auxiliar de Compostela se le asignó el título de Germa en Galacia.

 

Por último, el Papa ha señalado en su carta que no ha podido encomiar "suficientemente" la fidelidad del arzobispo hacia la Iglesia y su "filiar" afecto, así como su "espíritu" de pastor "prudente" y "plenamente entregado al bien de las almas". Por ello, el Sumo Pontífice le ha incorporado al Colegio de Cardenales y le ha asignado el título de la Iglesia Romana de Santa María en Vallicella.

 

HOMILÍA

 

Acto seguido, el cardenal arzobispo de Valladolid ha leído una homilía en la que ha rememorado su ordenación sacerdotal, que tuvo lugar en Ávila el 18 de febrero de 1967, como un acontecimiento "decisivo" de su vida.

 

A este respecto, ha agregado que en los años de formación en el Seminario de Ávila le ayudó mucho un 'librito' del padre Y.Congar, con el título 'Por una Iglesia servidora y pobre', en el que se expresa que la función de los ministros en diaconía no es "sólo un poder que debe ser ejercido con espíritu servicial, sino constitutivamente servicio y que "los que ejercen la autoridad se hacen llamar señores y dominan" pero que no debe ser así entre los sacerdotes. "El que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor", ha concluido este pasaje.

 

De nuevo en referencia a sus años de estudiante, Blázquez ha parafraseado al que fuese su rector en el Seminario de Ávila, Baldomero Jiménez Duque, quien utilizaba la palabra "expropiación" y se la explicaba a sus alumnos como una segregación del carácter sacerdotal, ya que cuando uno se ordena ya "no se pertenece", sino que pasa a ser "posesión particular del Señor y siervo de Dios".

 

Además, el arzobispo ha hecho dos lecturas, una que une tres momentos de la vida del apóstol Pablo y de su discípulo Timoteo y otra sobre la última cena de Jesús con sus discípulos, en la que les pide que no contiendan por los primeros puestos, ya que el Señor "está en medio de ellos como el que sirve".

 

Blázquez ha concluido su intervención de nuevo haciendo referencia a Baldomero Jiménez Duque, con un lema difundido por el sacerdote Rufino Aldabalde en Vitoria: "¡Siempre sacerdote! ¡En todo sacerdote! ¡Solo sacerdote!".

 

OBSEQUIO DE LA DIÓCESIS DE VALLADOLID

 

Para concluir la celebración, el obispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello, ha obsequiado a su superior con una réplica de madera del corazón de Jesús que se encuentra en la Basílica de la Gran Promesa y ha afirmado que Ricardo Blázquez es la "prueba" de que las "promesas" del Señor "se cumplen" ya que es un pastor "según el corazón de Cristo".