Beatriz Jara, concertino de la OSCyL

El Barcelona tiene a Ansu Fati; el Atlético de Madrid a João Félix y la Orquesta de Castilla y León (OSCyL) tiene a Beatriz Jara, una violinista poseída de una endiablada técnica, en la que precisión, la velocidad y la potencia están al servicio de la disciplina.

 

Hemos quedado en la terraza del Hotel Colón Plaza (posiblemente la mejor terraza de Valladolid y con el mejor servicio) mientras conversamos, el peso de la melancólica  mañana  cae sobre nosotros. Beatriz Jara se la ve contenta, está acostumbrada a dar forma física a las palabras y a los sonidos, a moldear la sonoridad de manera coherente con el ritmo, la inflexión y el fraseo.

 

Hay factores extramusicales como la personalidad, la memoria y el gesto que intervienen a la hora de ejecutar una partitura. La vida misma aparece y florece cuando Beatriz Jara comienza a tocar los primeros compases de la Sinfonía nº 1 de Mahler. La OSCyL se pone en marcha y saben que tiene que poner todas sus ganas y su energía para que el concierto se convierta en un sello en la memoria del público.

 

Atreverse a ejercer de concertino en la OSCyL es toda una lección de valor, talento y entusiasmo para los tiempos que corren. Hay que decirlo bien alto, el “fichaje” de Beatriz Jara ha sido un punto de inflexión para  que esta orquesta sinfónica de un salto de calidad.  Con su talento y su capacidad  sumergirá al público de la Sala Sinfónica Jesús López Cobos en idiomas y países desconocidos. Solo hay que mirarla como toca el violín, con esa belleza y rigurosidad que dota de sentido al sonido. La belleza protege del dolor, del miedo, de la humillación.

 

La belleza puede ser producto del trabajo le digo, y ella sonríe y niega moviendo la cabeza de un lado para otro, al tiempo que su melena magnetiza la mirada de los ocupantes de la mesa de al lado. “La belleza, responde, nace así espontáneamente, existe al margen de nuestra profesión”.

 

Beatriz Jara tiene pasión por la música. Tiene ganas de compartir, de que el público cuando entra en el Centro Cultural Miguel Delibes venga dispuesto a desconectar del estrés cotidiano y sepa disfrutar  de los momentos musicales que nos esperan esta temporada.

 

El rostro de Beatriz Jara se ha vuelto familiar en la Sala Sinfónica Jesús López Cobos. Un rostro que inspira confianza, decidido y amable. Estamos ante una violinista enérgica, acostumbrada al esfuerzo que sabe que la música permite ver el mundo bajo otra luz, gracias a la experiencia que nos propone.

Comentarios

vino es Salud 17/10/2020 22:59 #1
Bienvenida Beatriz!!!!

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