Baltasar Lobo: Música petrificada

La crítica cultural de Ágreda.

Henry James escribió que el arte hace la vida. Crea interés, crea importancia. No es que sea más importante que la vida, o que signifique más, pero la forma. La obra de Baltasar Lobo nos enseña que la escultura no tiene nada de ordinario porque siempre cuenta una historia extraordinaria.

 

El arte es una forma de conocimiento. La obra de Baltasar Lobo lo es. La manera de interpretar las obras de esta exposición “Luz y Paciencia” son tantas como espectadores la vean. Siempre lleva o conlleva un ejercicio de humildad por parte del que mira. Contemplar las obras de BL proporciona un desasosiego cuando descubres esa capacidad perturbadora que te obliga a posicionarte.

 

Descubre la vulnerabilidad de la humanidad, la vulnerabilidad del individuo.  Y su misterio. ¿Qué ves cuando estás delante de las Meninas de Velázquez?  Detrás de esta obra  aparece siempre el sortilegio, el enigma, el misterio en definitiva. La realidad es un misterio, la vida es un misterio, las esculturas de Baltasar Lobo son un misterio.

 

Parado aquí,  enfrente de sus esculturas,  el espectador obtiene una sensación de placer, casi si me apuran de felicidad física, a semejanza de tomar el sol en la Playa  de La Barrosa y darse el primer chapuzón en la piscina del hotel cuando llegas de vacaciones. Si vas sin prisa, notas enseguida que los vasos sanguíneos se dilatan y se reduce automáticamente la tensión arterial, además se estimula  la producción de serotonina, un neurotransmisor cerebral clave en el estado de ánimo. 

 

Porque esta exposición: LUZ Y PACIENCIA es balsámica y emocionante. Nuestras emociones verdaderas nunca son convencionales, son únicas e intransferibles. Además, no se necesita manual de instrucciones.  Porque posiblemente no aprendas nada mirando, pero… el placer que te enseña cada rincón y en especial (hoy) Baltasar Lobo no te lo quita nadie.

 

A parte del placer que uno siente, también notas que se afina la inteligencia, el gusto,  si es que tiene interés por estas cosas pasadas de moda. ¿Porque a quién le interesa refinarse en esta época que para tener éxito tienen que llamar la atención más que tu vecino? Al final el silencio es la mejor defensa contra los mediocres.

 

Valladolid. Sala de Exposiciones de Nuestra Señora del Prado. Luz y paciencia. Hoy: Baltasar Lobo.  Hasta el 28 de febrero.

Noticias relacionadas