Balance agridulce de la Copa ASOBAL para el Recoletas Atlético Valladolid

El evento celebrado en Huerta del Rey y organizado por el club ha sido un gran éxito en el aspecto organizativo y deportivo, pero con un resultado negativo en lo económico

La celebración de la 30ª Copa ASOBAL de balonmano masculino, organizada por el club Recoletas Atlético Valladolid, se cierra con un balance agridulce, con un resultado satisfactorio en lo deportivo y organizativo, pero negativo en lo económico.

 

Este gran evento deportivo, celebrado el pasado fin de semana en Huerta del Rey, termina con un balance positivo en el aspecto deportivo y en el organizativo. “Lo más importante es que hemos demostrado ser capaces de organizar un evento de este nivel”, explicó hoy el presidente del club, Mario Arranz, haciendo balance del torneo. El Recoletas Atlético Valladolid plantó cara al Bidasoa Irun en la semifinal del torneo “pese a la gran diferencia de plantillas y de presupuesto”. Los de Óscar Ollero compitieron al máximo y rozaron el triunfo ante un rival de calidad, líder en su grupo de Champions League, dejando una grata imagen en el público asistente, que vivió un encuentro vibrante, competido y emocionante.

 

Además, el club volvió a cumplir en el aspecto organizativo de un gran evento deportivo, respondiendo al reto que supone una competición de máximo nivel con varios equipos en liza. De forma paralela, también se desarrollaron con éxito varias actividades sociales y deportivas como la disputa de la MiniCopa ASOBAL o el Clinic formativo que contó con la presencia de Jordi Ribera, seleccionador nacional, entre otros.

 

El Recoletas Atlético Valladolid suma esta 30ª Copa ASOBAL a su historial de eventos de balonmano de primer nivel organizados en su corta historia, tras acoger dos encuentros de la selección española masculina ante Bosnia (2 noviembre 2016) y Noruega (28 octubre 2018).

 

Sin embargo, el balance económico final de este evento no ha sido positivo para el Recoletas Atlético Valladolid, organizador de la Copa ASOBAL. El club ha finalizado con pérdidas de 11.155 euros ya que no se ha logrado cubrir los gastos totales de la organización de esta competición (80.782 euros), a pesar del esfuerzo realizado por el Ayuntamiento de Valladolid (que aportó 24.500 euros), de la Junta de Castilla y León (4.192 euros) y de los diferentes patrocinadores del club (12.750 euros).

 

Los ingresos de taquilla han alcanzado un total de 28.185 euros, insuficientes para cubrir el total de gastos, que se reparte entre el alojamiento, transporte y manutención de equipos participantes de la Copa ASOBAL, MiniCopa, ASOBAL e invitados (35.256 euros), el gasto de organización de la Copa y MiniCopa (9.226 euros) y el canon de la competición (36.300 euros).

 

Huerta del Rey tuvo una entrada de unos 1.700 espectadores en las dos jornadas de competición. Entre los aficionados presentes, un 37% eran abonados del club Atlético Valladolid, que compraron su abono o entrada para disfrutar de este evento de balonmano.

 

“Es una oportunidad perdida”, analizó Mario Arranz. “Creo que hemos perdido una oportunidad de volver a situar a Valladolid como una ciudad líder en el balonmano nacional”, comentó. “Contamos con las limitaciones de un club pequeño a nivel organizativo y presupuestario pero nos lanzamos en la organización de este evento pensado que podría servir para que el balonmano recuperara parte del camino perdido en estos años atrás”, añadió el presidente. “Sin embargo, aunque el resultado global no ha sido malo, podía y debía haber sido mucho mejor, sobre todo en la imagen proyectada de Valladolid y del balonmano de la ciudad hacia el exterior”, dijo.

 

“A nivel económico este evento deja en el club un resultado negativo que tendremos que recuperar. Es evidente que si hubiera venido más gente nos habría dejado una cifra importante en caja, pero somos un club humilde, no estamos entre los primeros de la Liga ASOBAL, ya que por presupuesto no podemos. Con mejor clasificación estoy seguro hubiera venido más gente pero, a día de hoy, este club no puede estar ahí”, concluyó Mario Arranz.