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AUVASA, el servicio público de transporte de todos los vallisoletanos

Tras la reordenación de líneas efectuada en 2018, un 97% de los buses cumplen con los horarios establecidos y un 98% de los ciudadanos tienen una parada a cinco minutos andando

Forma parte del día a día de Valladolid, es casi imposible concebir la ciudad sin ella. AUVASA lleva años y años, décadas y décadas, dentro del ajetreo, el movimiento y las idas y venidas de todos los ciudadanos. Es lo que tiene una empresa pública de transporte. Su principal función pasa por llevar a los viajeros a su destino de la manera más rápida y segura posible… con una particular vuelta de tuerca desde hace unos años.

 

“Tenemos cerca de 460 trabajadores y 150 autobuses con los que damos servicio a todos los ciudadanos de Valladolid”, explica Álvaro Fernández Heredia, gerente desde hace algo más de un año. “En un 98% están a cinco minutos andando de una parada de AUVASA y para eso estamos todos los días a disposición de los usuarios, que en condiciones normales son unos 90.000 al día”.

 

Un funcionamiento amplio donde los haya, con hasta 24 líneas diferentes que bien conocen los vallisoletanos por sus diferentes colores. Ordinarias, matinales, búho, a polígonos industriales, al fútbol… Todo lo necesario para poder llegar al sitio indicado, sea por trabajo o por ocio.

 

AUVASA está catalogado como servicio esencial, claro. Es más fundamental de lo que nos planteamos, porque todas las personas, independientemente de su condición económica o física, pueden hacer uso de ello. Es una responsabilidad muy importante para garantizar la movilidad de todos los ciudadanos de Valladolid”, sigue Fernández.

 

La renovación actual se está llevando a cabo en muchos sentidos. Todo comenzó por la reordenación de líneas en 2018, cuando se dio una vuelta total a estas para intentar que las paradas tuvieron una situación más lógica y que los recorridos de los buses fueran más eficaces y veloces. El tiempo les ha dado la razón, ya que recientemente, el pasado mes de julio, el propio Ayuntamiento informó de que la velocidad de estos había aumentado un 26%.

 

“La clave son los últimos cambios en la ciudad”, reconoce el gerente. Por supuesto, la implantación de nuevos carriles bus repartidos por el centro de la ciudad en arterias tan claves como López Gómez o desde Isabel La Católica hasta Poniente han ayudado. Y todavía queda mucho por recorrer en esta apuesta del Consistorio por el transporte público y la bicicleta.

 

“Ahora estamos con el apartado de novedades tecnológicas. Dentro de muy poquito podremos introducir nuevos métodos de pago con tarjeta o el poder recargar el bono en una web, también haciendo uso de una aplicación”, expone Fernández Heredia. “Hay tareas pendientes, pero poco a poco vamos avanzando y es nuestro compromiso con los vallisoletanos. Conseguimos ir acercando el bus a todo el mundo”.

 

Precisamente uno de los puntos a mejorar lo responde el propio gerente. “El 85% de las quejas que nos llegan son sobre las formas de pago. Era necesario hacer algo y por eso lo hemos elegido como una de las prioridades. Serán nuevas formas de pago más agiles para el usuario, como el post pago, que ya estamos estudiando”.

 

Sumado a otros grandes avances recientes como la adquisición de autobuses a gas o eléctricos, es evidente que AUVASA ha emprendido un largo viaje que en realidad nunca tendrá fin. No mientras un viajero necesite ser llevado a un destino en Valladolid.

Una usuaria entra a un autobús de AUVASA.