Así sería la fiesta del ascenso del Real Valladolid el domingo

REPORTAJE GRÁFICO: GONZALO RICO

El alcalde, Óscar Puente, explicó la fiesta que se está preparando en la Acera de Recoletos si el equipo asciende a Primera.

Con la Plaza Mayor descartada para la posible fiesta del ascenso del Real Valladolid, el Ayuntamiento ha movido ficha definitivamente de cara al domingo. "La idea hacerlo en Recoletos. Se va a colocar un camión-escenario con un equipo de sonido muy potente de 60.000 vatios y pantalla gigante", explicó el alcalde, Óscar Puente, en la mañana de este jueves.

 

Aquel sería el punto de encuentro de los aficionados blanquivioletas, aunque el equipo empezaría la fiesta mucho antes. De hecho, la plantilla sí tendría su recibimiento en el Ayuntamiento en la mañana del domingo, aunque lo haría en un acto institucional.

 

Así, siempre y cuando se produzca el ascenso, el domingo a las 18.00 horas los jugadores subirán al Barco Leyenda del Pisuerga para pasear por el río desde el AC Santa Ana hasta el embarcadero de la Playa de las Moreras al que llegarán a las 18.50 horas, aproximadamente.

 

Desde allí, subirán a un autobús que les paseará por la ciudad con un recorrido que transcurrirá por el Paseo Isabel la Católica, calle San Ildefonso, Paseo de Zorrilla, Paseo Filipinos, Plaza de Colón, calle Gamazo, Plaza de Madrid, Plaza España, Duque de la Victoria, calle Ferrari, Plaza Mayor, calle Pasión y Plaza de Santa Ana para terminar, sobre las 20.00 horas, en la Plaza Zorrilla, donde se instalará un camión escenario con pantalla gigante al que llegarán los componentes de la plantilla blanquivioleta, así como cuerpo técnico, directivos y autoridades.

 

Habrá música con un animador para seguir la fiesta hasta las 22.00 horas, concluye el comunicado

 

Todo en condicional y con los mejores deseos para el Real Valladolid, que el pasado miércoles dio un paso de gigante en Soria, donde se impuso al Numancia por 0-3. El sábado disputará la vuelta en Zorrilla, que será una fiesta desde las 17:00 horas y espera serlo mucho más cuando termine el partido.