Armon Johnson y Lamont Mack jugarán frente al Valencia Basket

Ricard Casas, pensativo en rueda de prensa. JUAN POSTIGO

El Club Baloncesto Valladolid se enfrenta, este sábado 22 de marzo a las 19:00, al Valencia Basket de Perasovic. El partido será arbitrado por Martín Bertrán, Castillo y Fernández.

El Club Baloncesto Valladolid vuelve a casa para enfrentarse a un entonado Valencia Basket que ha logrado hilar tres victorias consecutivas en liga tras el tropiezo en Zaragoza por 95 a 89. Los de Perasovic llegan al Polideportivo Pisuerga con la resaca de Euroliga tras ganar en la Fonteta el pasado miércoles al Alba de Berlín en un partido con nombre propio; Justin Doellman que lideró a los suyos y firmó una actuación excelsa.

 

Martín Bertrán, Castillo y Fernández serán los encargados de arbitrar el choque que enfrentará a los dos extremos de la clasificación: el Valencia, en la parte alta, ocupa la segunda posición con tres derrotas más en su cuenta que el Real Madrid. Por el contrario, en la parte baja de la tabla, afincado en la posición 18 se encuentra el conjunto morado tras haber conocido victoria en dos ocasiones.

 

El equipo pucelano ha presentado a lo largo de esta semana dos nuevas incorporaciones; los estadounidenses Lamont Mack y Armon Johnson, este último bajo periodo de prueba. Ambos fichajes completan las filas del equipo de Ricard Casas que ha anunciado que “ambos jugadores estarán listos para el partido frente al Valencia Basket”.

 

En la comparecencia previa al encuentro, el técnico ha tildado de “muy buenas” las sensaciones en el primer contacto con ambos refuerzos: “llegan motivados, hay más voz en el equipo. Ambos jugadores se implican y proporcionan positividad al ambiente de trabajo” ha dicho el catalán que además aseguró que los cambios se notarán tanto en ataque como en el aspecto defensivo y “abrirán de nuevo la posibilidad de que Axel ocupe la posición de 2”.

 

A pesar de todo, Ricard es consciente de que el toro que viene esta jornada a la plaza es muy bravo: “es un gran equipo con alta capacidad de intensidad; ellos marcan el ritmo y son regulares” y continuó “sus lesiones se han suplido con incorporaciones de gran nivel lo que les ha permitido no bajar el listón” apuntó el entrenador morado.

 

Ambos equipos ya se conocen, y aunque el resultado abultado de la ida en la Fonteta no invita a recordar a los de Casas (108-57), el técnico considera que “no es malo no recordar, sobre todo de cara a la motivación. No queremos que pase ni va a volver a pasar” zanjó con firmeza Ricard que tiene claro que el objetivo de los suyos pasa por dar buena imagen “a pesar de que el objetivo debería ser ganar”.

 

Las últimas incorporaciones invitan al optimismo morado y con ellas se pretende mejorar el juego y proyectar mejor nivel como equipo, sobre todo de cara a la afición que a pesar de todo acude al Polideportivo Pisuerga para animar a los suyos jornada tras jornada.

 

Por su parte, el base belga Sam Van Rossom ha comentado que a pesar de que el equipo visite la pista del colista no está relajado: “Mucha gente puede pensar que este partido está ganado, pero en Valladolid siempre es difícil jugar. Es el típico partido trampa que hay en la temporada” ha apuntado el jugador del Valencia Basket que tiene claro que su equipo asumirá el choque con intensidad: “no podemos pensar en reservar energía”.