Argüello valora la "injusta" prueba de acceso a la Universidad en el ofrecimiento de los Dolores

La dolorosa, talla de la Vera Cruz. D.Á.

El obispo auxiliar de la Diócesis de Valladolid considera que incrementa el "desasosiego" de los estudiantes de la región.

El obispo auxiliar de la Diócesis de Valladolid, Luis Argüello, se ha hecho eco este Sábado Santo 31 de marzo de la "injusta" prueba de evaluación de acceso a la universidad ya que, según ha asegurado, incrementa el "desasosiego" de los estudiantes de Castilla y León.

 

Este es uno de los mensajes en clave autonómica que ha realizado Argüello con motivo del Ofrecimiento de los Dolores de Valladolid a la Virgen celebrado este Sábado Santo en la iglesia penitencial de la Santa Vera Cruz donde, ante la imagen de la dolorosa que talló Gregorio Fernández en 1623, ha presentado también el dolor del fracaso escolar y el motivado por la violencia o por la discriminación en las aulas, sin olvidar la "incertidumbre" respecto al futuro que provoca la marcha de "tantos jóvenes bien formados" por falta de trabajo en su tierra.

 

El obispo auxiliar de la Diócesis de Valladolid ha recordado ante la Virgen de la Vera Cruz los "sufrimientos terribles" y la "extensión del miedo" a causa del terrorismo, "a veces en nombre de Dios", y se ha mostrado "abrumado" ante las catástrofes naturales que se han llevado muchas vidas y que, en el caso concreto de Castilla y León, llegó en forma de "sequía severa" que causó problemas e incendios con víctimas mortales en la "hermana" Portugal.

 

"Este dolor se nos acerca en la llamada a la solidaridad que apenas escuchamos en el aluvión de noticias pero sobre todo en inmigrantes, desplazados y refugiados que tratan de llegar hasta nosotros, también en esta nueva forma de esclavitud que constituye la trata de mujeres", ha continuado Argüello que ha evidenciado el dolor que produce la "impotencia" ante todos estos problemas.

 

En su alocución, el obispo auxiliar se ha hecho eco también de la actual preocupación por el presente y futuro de las pensiones desde el convencimiento de que añade "incertidumbre" a la vida de personas que ven disminuir sus fuerzas y no encuentran en la propia familia, "menguada y muy ocupada", el soporte que reclama su fragilidad.

 

"El Estado, por grande que sea, no tiene capacidad de hacer buenos a los seres humanos. El Estado previsor está fracasando a la hora de orientar a la sociedad hacia el bien común, pero sigue alimentando el oculto deseo de que aparezcan sistemas y leyes que nos eximan del deber de ser buenas personas y virtuosos ciudadanos", ha lamentado al respecto.

 

Argüello ha advertido también de la "trampa de la libertad" que lleva a la ruptura de los vínculos, con una referencia expresa a los "cantos de sirena de autonomía" o de "derecho a decidir" en todos los órdenes de la vida.

 

"El yo desvinculado confunde el bien con la preferencia, la justicia con lo que me conviene y lo necesario con lo que deseo. Pero al romper el envoltorio atractivo de la independencia por falta de vínculos, aparece el fruto amargo del desarraigo, el desamparo y la soledad", ha augurado.

 

Argüello ha expuesto ante la Virgen de la Vera Cruz otras heridas como las que salen de forma agresiva hacia el otro en forma de violencia en el propio hogar o las que se tratan de acallar "exacerbando el deseo con sustancias o experiencias que aseguren un vértigo fugaz, a veces trágico, que acalle la incesante queja interior", sin olvidar el "preocupante refugio festivo" en el alcohol al que recurren "tantos" adolescentes y jóvenes o la búsqueda de ayuda en otras sustancias adictivas.

 

A esto ha unido el miedo a un vínculo permanente, la paternidad, para expresar un "agudo dolor" al comprobar que uno de cada cinco embarazos termina en aborto junto a la difusión de concepciones antropológicas "en las que el cuerpo es un territorio más de la voluntad del poder, contrarias a la posibilidad misma de engendrar vida".

 

Por último, ha hecho alusión a otros asuntos de actualidad, como la gestión de los grandes datos o las falsas noticias, que, según ha explicado, hacen dudar y contribuyen al crecimiento de la desconfianza que ha personalizado en casos concretos como las personas que huyen de la guerra o de la miseria y que buscan un futuro.

 

"En esta tu casa sede de la Cofradía Penitencial que da culto y alumbra a la Vera Cruz, junto a la que permaneces de pie, te presentamos el dolor de las divisiones en las cofradías y entre las cofradías. Cuánto nos cuesta sobrepasar el apego a lo nuestro para ofrecer una expresión más nítida de la fraternidad que nos da nombre y para buscar el bien común de cuidar y promover la Semana Santa vallisoletana como responsabilidad compartida", ha continuado Argüello en su ofrecimiento de los Dolores de Valladolid.

 

Finalmente, ha expuesto ante la imagen de Gregorio Fernández los rostros y los nombres propios de víctimas de accidentes de tráfico o laborales o de los damnificados por las catástrofes o por la violencia o el terrorismo, como Arnaud Beltrame, el policía francés que ofreció su vida "en admirable intercambio", o el del niño Gabriel Cruz y los de sus padres, Patricia y Ángel, junto al de su "asesina" en cuyo rostro "el mal aparece nítido y burlón pero incapaz de anular la condición humana de alguien que también es digna de acoger la misericordia que nace de la Cruz".