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Aquavall se suma a las iniciativas del 'Día Mundial del Retrete' y recuerda que retira cada día 4.500 kilos de residuos sólidos

Imagen de la recogida de toallitas en la EDAR de Valladolid.

La empresa municipal del Agua insiste en la correcta utilización del inodoro recordando que los baños también contribuyen a combatir el cambio climático. 

El 'Día Mundial del Retrete', que se celebra este jueves 19 de noviembre, pone en alerta la necesidad de utilizar correctamente el inodoro como paso fundamental para contribuir, de manera directa, en el mantenimiento de un ecosistema saludable.

 

Las aguas residuales y los lodos de los inodoros contienen recursos valiosos como agua, nutrientes y energía. Los sistemas de saneamiento sostenible hacen un uso productivo de los desechos para impulsar la agricultura de manera segura y reducir y capturar las emisiones para obtener energía más ecológica.

 

De esta forma, la empresa púbica Aquavall, que gestiona el agua en Valladolid se suma a esta conmemoración por la Organización de Naciones Unidas. "Esta iniciativa busca concienciar sobre que cuatro millones de personas carecen de servicios de saneamiento gestionados de forma segura. Además, también persigue  concienciar desde lo local, algo que ha perseguido Aquavall desde su creación tras la municipalización del servicio integral del agua en el año 2017, que es el fomento de un uso responsable de la red de saneamiento con el objetivo de lograr una mayor eficiencia y aprovechamiento", señala María Sánchez, concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Valladolid.

 

"Como es sabido, las averías que se producen en la red de Valladolid en muchas ocasiones están causadas por tirar, por ejemplo, toallitas al inodoro. Por tanto, se trata de concienciar de que el inodoro no es una papelera. La estación depuradora de aguas residuales de Valladolid depura 123.000 metros cúbicos al día, lo que supone al año 45 millones de metros cúbicos los que devuelve al río Pisuerga en perfectas condiciones para empezar de nuevo el ciclo del agua", recalca Sánchez.

 

En este proceso, en Valladolid se retiran diariamente algo más de 4.500 kilos de residuos sólidos, de los que un gran porcentaje son toallitas y similares. Esta cantidad acumulada a lo largo del año supone casi 1,7 toneladas de residuos sólidos que se han vertido incorrectamente desde los retretes de hogares o empresas. "Además del coste medioambiental supone un coste económico para la entidad pública. Estamos hablando de más de 50.000 euros al año, a los que debemos sumar ell personal que está dedicado a ello. Hay que recordar que dentro de los objetivos de desarrollo sostenible de la agenda 2030 coordinada también desde el área dae Medio Ambiente, el objetivo seis habla de una finalidad que es fundamental: garantizar la disponibilidad de agua y saneamiento para todas las personas de aquí al año 2030", insiste María Sánchez

 

Estación Depuradora de Aguas Residuales de Valladolid.

 

Las inundaciones, la sequía y el aumento del nivel del mar amenazan los sistemas de saneamiento, desde los inodoros hasta las fosas sépticas y las plantas de tratamiento. Las inundaciones pueden contaminar los pozos utilizados para el agua potable o pueden dañar los inodoros y esparcir los desechos humanos a las comunidades y cultivos alimentarios, causando enfermedades crónicas y mortales. 

 

El saneamiento sostenible comienza con un inodoro que capture de manera efectiva los desechos humanos en un entorno seguro, accesible y digno. Luego, los desechos se almacenan en un tanque, que puede ser vaciado más tarde por un servicio de recolección o transportado por tuberías. La siguiente etapa es el tratamiento y la eliminación segura. La reutilización segura de desechos humanos ayuda a ahorrar agua, reduce y captura las emisiones de gases de efecto invernadero para la producción de energía y puede proporcionar a la agricultura una fuente confiable de agua y nutrientes.

 

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