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Ana Redondo: "Estamos pensado en un concierto potente en algún barrio de Valladolid"

La concejal de Cultura hace balance en este entrevista de sus dos primeros años al frente de la Concejalía, cree que ha habido cambios evidentes, como por ejemplo en la gestión del Museo Patio Herreriano.

PREGUNTA: ¿Qué balance hace de estos dos primeros años de Gobierno en la Concejalía de Cultura y Turismo?

RESPUESTA: Es verdad que es una Concejalía de mucho movimiento, pero muy interesante. Han sido dos años muy intensos y precisamente la intensidad ha sido la clave. Creo que una de nuestras señas ha sido la de escuchar a todos colectivos, artistas, personas relacionadas con la Concejalía para lo que permanentemente hemos tenido el despacho abierto… Eso ha supuesto un esfuerzo, pero tener una visión muy completa de todo lo que culturalmente se mueve en la ciudad, que es muchísimo. Evidentemente ha habido cambios sustanciales: hemos dejado de apostar financieramente con subvención pública por los toros en la ciudad y el Museo del Toro tendrá otra propuesta en poco tiempo. La cultura del toro se ha redimensionado y se ha valorado en sus justos términos. Otro cambio importante ha sido recuperar la Feria del Libro en la Plaza Mayor Valladolid, se ha restaurado la buena sintonía con los libreros. En la anterior legislatura se había acabado prácticamente con esta Feria y se recluyó a la cúpula del Milenio. Otra de las calves importantes ha sido el Museo Patio Herreriano que estaba prácticamente cerrado. La gestión ahora es muy diferente, con entrada gratuita, cambios positivos, se ha recuperado al público con la llegada de 50.000 visitantes en los primeros meses del año. Por último, se ha hecho un trabajo de hormiguitas en otros ámbitos como el Teatro Calderón, el LAVA, en Seminci… con un cambio que se ve menos pero que es fundamental. En este sentido con la reunificación de fundaciones, que tendrá un impacto en la gestión diaria de la vida cultural de la ciudad, daremos un paso importante.

 

P: Otro de los objetivos de su Concejalía ha sido llevar la cultura a los barrios ¿se ha cumplido?

R: Prácticamente todas las actividades de fiestas, músicas, exposiciones… se ha incorporado al conjunto de la ciudad. Poco a poco se va cumpliendo. Se puede ver muy claro en el tema de fiestas. Nuestros programas de fiestas, tanto las de septiembre como las de mayo, cuentan con una programación en barrios, para que todos los vallisoletanos puedan disfrutar de la Cultura y la fiesta en sus propios barrios. Se ha distribuido mejor el presupuesto y se han incorporado muchas actividades, bien en centros cívicos o en sus plazas. Incluso estamos pensando en un concierto potente en alguno de estos barrios.

 

P: La oposición, incluso sus socios de Gobierno como Sí Se Puede, ha tachado su labor de continuista ¿cómo ha recibido estas críticas?

R: A las pruebas me remito: hemos hecho cambios sustanciales para el bien de la ciudad; lo que no hemos hecho ha sido cambiar de la noche a la mañana cosas que sí que funcionaban. Siempre hemos dicho que lo que a la gente le gusta y a la mayoría le convence hay que mantenerlo; nos debemos a la ciudad. No venimos a imponer, sino a escuchar y a comprender. Se ha cambiado lo que no funcionaba. ¿Qué nos tachen de continuistas? No me parece ni bien ni mal. Lo más importante es el respeto a la ciudadanía, a la Cultura, a las tradiciones y eso es ser un buen servidor público. Creo que la participación, la transparencia, la apertura, el contacto es radicalmente distinto a lo que se hacía antes.

 

P: Una de las primeras polémicas que surgió entre los socios del Gobierno municipal fue la asistencia a las procesiones

R: Los vallisoletanos nos demandaban que acudiésemos a las procesiones; porque hacerlo no es ni de derechas ni de izquierdas; es simplemente ser un representante de tu ciudad. En Valladolid una de las actividades fundamentales del año, con más turismo y con una implicación mayor por parte de la ciudadanía, es la Semana Santa. Ahí deben estar los representantes públicos. Si eso es continuismo, somos continuistas. Lo importante es ser coherente.

 

P: ¿En qué estado se encuentra l Museo de San Joaquín y Santa Ana, que estuvo al borde del cierre?

R: Es un museo que en la actualidad goza de una salud que hace dos años no tenía; estaba al borde de la inacción. El Museo de San Joaquín y Santa Ana, a pesar de ser privado, es una joya y Valladolid tiene en él un recurso patrimonial y turismo. Desde el Ayuntamiento de Valladolid se acudió al rescate desde la colaboración con el resto de instituciones, que es otra de las claves de nuestro Gobierno. A mí me sorprende como el Partido Popular, que tenía en el resto de instituciones un Gobierno del mismo color, sin embargo no llegaba a acuerdos necesarios para la ciudad.

 

P: ¿Y en el Patio Herreriano?

R: Tal y como estaba el Museo no podía continuar. Estábamos hablando de un museo que no tenía colaboraciones con otros museos, era una isla que se mantenía con un millón doscientos mil euros, que no es moco de pavo, pero que estaba de espaldas a la ciudadanía y al mundo del arte contemporáneo. La gratuidad ha sido una clave, pero también el concepto. Un Museo puede vivir de las rentas o de una colección que no se movía. Por eso hemos hecho exposiciones permanentes más elitistas y otras más populares; estamos consiguiendo un equilibrio.

 

P: ¿En qué momento se encuentran el Festival de Teatro de Calle y la Seminici?

R: El TAC se encuentra en un momento dulce y Seminci en un momento de transición. Al Teatro de Calle se le ha dado un impulso fundamental, permitiendo que se desarrolle durante toda una semana, en la que conviven los espectáculos más vanguardistas en sala y en calle. A partir de ahora tenemos una asignatura pendiente, que es promocionarlo mucho mejor para que tenga una dimensión nacional, internacional y turística. En Seminci, por su parte, después de su sesenta edición está a la búsqueda de una nueva fórmula. Seminci es cine de autor, se ha incorporado una alfombra roja cada vez más glamurosa, pero necesita una definición, porque cada vez proliferan más festivales de cine y con muchos más recursos que el nuestro, por ejemplo Málaga, Gijón o San Sebastián. Necesitamos buscar la identidad de Seminici.

 

P: En dos intensos años ¿cuáles han sido el mejor y el peor momento de la concejal de Cultura?

R: Yo creo que el momento más complicado fue cuando estábamos en el impás para firmar el Comodato del Patio Herreriano y había muchas dificultades y parecía que no se avanzaba… fue un momento difícil. Por el contrario, he disfrutado mucho; es difícil quedarse con un solo momento, aunque recuerdo el concierto de John Newman, el pasado año en la Plaza Mayor, fue maravilloso.

 

P: Por alusiones ¿habrá concierto internacional este año en Fiestas?

R: Sí, estamos trabajando en ello.