Álvaro Rubio: “Hay que dar tiempo al nuevo proyecto del Real Valladolid”

Alvaro Rubio posa en el césped del José Zorrilla. A.MINGUEZA

El exblanquivioleta, que recibirá este sábado la insignia de oro por parte del club antes del partido frente al Rayo Vallecano, ha hablado para TRIBUNA sobre su etapa en la India, la actualidad del Pucela y su relación con Anuar, una de las perlas de la cantera.

La despedida de Álvaro Rubio el 2 de agosto de 2016 destacó por la precipitación de la convocatoria. El jugador supo una semana antes de ella que Paco Herrera decidió no contar con él para este curso. Por ello, apostó por salir para seguir jugando, y así lo hizo. En una corta, pero intensa y productiva etapa en la India se proclamó subcampeón de la AFC Cup con el Bengaluru.

 

Tras la triste rueda de prensa, el Real Valladolid comunicó que le haría entrega de la insignia de oro del club “en agradecimiento a su trayectoria intachable en la entidad blanquivioleta”. Han tenido que pasar muchos meses y producirse el cambio de año para que ambas partes se pusieran de acuerdo y fijasen una fecha. Esa es el sábado 28 de enero, día en el que el Pucela recibe al Rayo Vallecano (20:00 horas). Justo antes del inicio del choque, la entidad presidida por Carlos Suárez le premiará.

 

Rubio está “súper orgulloso” de la entrega. “Tiene un significado muy bonito para mí”, añade. Al riojano no le gustan “mucho estas cosas”, no necesita “mucha fiesta”; y es que la humildad ha sido, es y será su bandera.

 

Pese al retraso y a su salida, asegura no tener “ninguna espina clavada”. “Siempre he estado agradecido al club. Me lo propuso en mi despedida y como me fui a la India no se pudo hacer”, explica.

 

Ahora tiene una visión diferente -desde fuera- del Real Valladolid, del que solo pudo ver “dos partidos” por “la diferencia horaria” durante su estancia en el país asiático. “Los resultados por supuesto que los he ido siguiendo”, afirma.

 

Consciente del lavado de cara del Pucela, apuesta por la paciencia. “Hay que dar tiempo al nuevo proyecto del Real Valladolid. Todo es muy nuevo y hace falta que se asiente un poco, señala. Pero lo poco que ha visto le ha dejado satisfecho: “Me gusta mucho la manera de jugar y la idea que tiene”.

 

LA RELACIÓN CON ANUAR

 

Paco Herrera ha contado en varias ocasiones con Anuar, con quien mantiene una relación especial. “Me llevo muy bien con él. En las pretemporadas hemos sido compañeros de habitación. Es un chaval al que quiero mucho porque se lo gana dentro y fuera del campo, comenta.

 

El ceutí ha tenido en su formación al riojano como espejo en el que mirarse y ha buscado consejos en él para seguir creciendo. “Él me ha preguntado alguna vez”, reconoce. Pero, ¿qué recomendación le da ahora? “Que siga trabajando como hasta ahora porque seguro que le llegan los resultados”.

 

Del joven centrocampista destaca su “actitud”. “Es buenísima siempre y con eso tiene mucho ganado. Ojalá tenga muchísima suerte, porque está trabajando muy bien desde hace mucho tiempo, y le podamos ver en el primer equipo”, apunta.

 

Anuar conduce el balón ante un jugador de la Arandina. S. SANZ

 

OBJETIVO: SEGUIR EN SEGUNDA

 

Su etapa en la India fue “un poco durilla al principio. “Poco a poco he ido conociendo a la gente, sus costumbres, su cultura, que es muy diferente a la nuestra… Pero he estado muy a gusto y me ha encantado, explica. Ya da por finalizada la experiencia de “tres meses y pico” y ahora tiene la intención de asentarse en su país.

 

“Estoy esperando a ver si hay alguna oportunidad de seguir jugando en España. Hasta que acabe este mes puede pasar cualquier cosa, pero ya se ve un poco difícil continuar, señala. Aunque todo en casa, ya que “lo peor” fue tener que dejar a su familia. “No vino conmigo porque eran unos meses y mi intención era volver al acabar la competición”.

 

Si se tiene que ir de Valladolid, lo hará con un proyecto que le guste. “Para dejar otra vez a la familia tiene que merecer la pena”, explica. Por ello, su intención es “seguir en Segunda” y prácticamente descarta comenzar una nueva etapa en una categoría inferior.