Alfredo Sánchez, jefe de Sector Valladolid de i-DE, del grupo Iberdrola: “En momentos difíciles hay que responder con acciones extraordinarias”

El responsable de mantenimiento y desarrollo de las instalaciones de la provincia relata cómo se ha enfrentado la empresa a esta crisis sanitaria para seguir manteniendo la calidad de un servicio esencial, como es el de generar y suministrar energía a hogares y empresas.

Alfredo Sánchez, jefe de Sector Valladolid I-DE de Iberdrola.

Alfredo Sánchez, al frente de Iberdrola en la provincia de Valladolid como responsable de distribución de Sector de i-DE, cuenta que hay días que son verdaderamente “maratonianos porque contamos con muchos equipos en campo, trabajando en situaciones complejas” y que la adaptación al teletrabajo “ha requerido de adaptación al principio, pero poco a poco hemos conseguido hacer del día excepcional algo rutinario”. Unas circunstancias que han cambiado situaciones cotidianas como las de tener colaboradores en la misma mesa a tener que organizar un sinfín de llamadas, reuniones y videoconferencias y realizar un esfuerzo adicional coordinación con equipos en diferentes ubicaciones.

 

El personal de campo continúa trabajando donde se necesita, bien en actuaciones de mantenimiento o de urgencia, pero, respecto al personal de oficina, únicamente vamos cuando se trata de asuntos que no pueden resolverse más que de forma presencial. Los cursos de formación se siguen haciendo, porque son importantes para nuestro trabajo, pero de forma virtual, mientras que las visitas externas y las reuniones presenciales se suspendieron a mediados de marzo”, aclara.

 

Alfredo constata que “existe personal en campo atendiendo trabajos programados e incidencias. Hay mucha gente confinada en sus casas que está haciendo uso de electricidad y la generación y distribución de calidad de la energía está siendo vital para poder teletrabajar, pero también para las actividades rutinarias de un hogar. Forma parte de una cadena que debemos mantener”.

 

Asimismo, además de adaptar la forma de trabajar del día a día a la situación, la compañía ha tomado otras muchas acciones de protección de equipos críticos, entre ellas, desdoblar centros de trabajo para evitar contagios por COVID-19 en brigadas o centros de control”.

 

TRABAJANDO CUANDO TODOS DUERMEN

 

Iberdrola dispone de equipos de campo que, diariamente, realizan trabajos de operación y mantenimiento en centrales de generación eléctrica y, en el caso de la distribución, revisiones y mantenimiento, con el fin de mantener un alto nivel de disponibilidad de la red.

 

En tiempos de coronavirus, además, estos profesionales tienen muy presente que muchos
de los ciudadanos están confinados en casa, así que las actuaciones programadas se están realizando cuando todos o casi todos duermen, a partir de la 1 de la madrugada y hasta las 7 de la mañana, la franja horaria con menor uso de energía en los hogares. En algunos casos, estas tareas de mantenimiento o desarrollo de la red se ejecutan durante el día y por eso se utilizan grupos electrógenos para evitar impacto en el servicio a los clientes.

 

Sin embargo, surgen también incidencias no programadas. Entonces, entran en acción brigadas disponibles 24 horas los 7 días de la semana para una rápida actuación allí donde se requiere una reparación in situ, que no ha podido resolverse telemáticamente.

 

El responsable de Sector está seguro de que “el camino se irá aclarando poco a poco” y, mientras, el cumplimiento de las medidas de seguridad y la fijación de nuevos protocolos y procedimientos facilitan el trabajo, Iberdrola presta un servicio esencial y “en momentos difíciles hay que responder con acciones extraordinarias y, en ese sentido, nos sentimos orgullosos de poder ser útiles, ayudar y trasladar la confianza de que estamos trabajando para que todo funcione”.

 

 

MÁS DE 100 INICIATIVAS DE RESPUESTA

 

Alfredo Sánchez explica que la compañía ha contemplado más de 100 iniciativas para afrontar o paliar el impacto del coronavirus entre sus empleados -aportando todas las medidas de seguridad, alineadas con las recomendaciones sanitarias-, clientes, proveedores y la sociedad en general.

 

Estamos convencidos de que la situación la vamos a superar y que actividades como la nuestra, el desarrollo de renovables y redes inteligentes, contribuirán a la reactivación económica y a mantener activa la cadena de suministro, que en esta situación es fundamental”, apunta Alfredo.

 

De hecho, la compañía ha adelantado compras a proveedores por valor de casi 4.000 millones en el primer trimestre, que “duplica el volumen del mismo período de 2019 y que en el caso de empresas españolas, representa pedidos de más de 940 millones de euros”.

 

El responsable de Sector afirma que estas medidas “estamos seguros que aportarán y permitirán mantener la actividad industrial y cientos de miles de puestos de trabajo”. Solo en el mes de marzo, la compañía ha materializado compras valoradas en 2.900 millones de euros, casi un 75% del total trimestral.
 

En 2020, Iberdrola contempla la mayor cifra de inversión que nunca había realizado, con un valor récord de 10.000 millones de euros.

 

REFUERZO DEL SUMINISTRO EN HOSPITALES

 

Además de actuaciones en la red de suministro y en centros de transformación, la compañía ha reforzado el sistema energético de los centros hospitalarios públicos y privados, “para que los héroes sanitarios puedan desarrollar su trabajo. Ellos están trabajando para todos y por todos nosotros, así que tenemos que garantizar que todo funciona. Estamos revisando las instalaciones de los hospitales de la comunidad y les ofrecemos la posibilidad de contar con grupos electrógenos de respaldo para asegurar el suministro en el menor tiempo posible”, afirma el responsable en Valladolid. “Estamos trabajando codo a codo con los servicios sanitarios y, al igual que ellos, día y noche”.

 

En las últimas semanas, estos equipos han revisado la alimentación energética y de reserva, así como la operatividad de las instalaciones digitalizadas, en más de 40 hospitales y centros sanitarios, públicos y privados de Castilla y León. “Asimismo, hemos instalado grupos electrógenos de respaldo en 32 hospitales; 4 de ellos de campaña”, comenta Alfredo.

 

La actuación de la compañía se ha desarrollado en otros ámbitos. Por ejemplo, en el
suministro de material sanitario de primera necesidad, en coordinación con las administraciones sanitarias, por valor de 25 millones de euros. Entre el material donado se encuentran 450 equipos de respiración, más de 4 millones y medio de mascarillas, 120.000 buzos de protección y 20.000 gafas protectoras.

 

Iberdrola también ha habilitado respuesta a otros grupos de interés, como es el caso de sus clientes más vulnerables. La compañía ha lanzado un plan de ayuda para facilitar el pago de las facturas de luz, gas y otros servicios energéticos. La iniciativa, dirigida tanto a hogares, como a pymes y autónomos, permite la flexibilización de los pagos, mediante el fraccionamiento de las facturas hasta en 12 meses y sin coste, a todos los clientes con dificultades de pago que lo soliciten.

 

Asimismo, ofrece un servicio gratuito de emergencias eléctricas a sus clientes mayores de 65 años, con el que se soluciona cualquier incidencia relacionada con la falta de suministro eléctrico en el hogar. Junto a esta acción, se asesora para adaptar sus tarifas a las nuevas necesidades reales de consumo. La gente se encuentra en casa y los hábitos de consumo han cambiado.

 

La crisis ha puesto a prueba a todos los sectores, así como la capacidad de respuesta de los ciudadanos. En Iberdrola, además de las donaciones de material, un nutrido grupo de empleados trabajan de forma voluntaria y desde sus casas en más de 20 iniciativas, dirigidas a la fabricación de materiales de protección, el acompañamiento y apoyo a los colectivos más vulnerables en esta crisis, como son los ancianos y las personas con discapacidad, y donaciones económicas entre colectivos en situación de exclusión.

 

ACTUACIONES EN CASTILLA Y LEÓN

 

En Castilla y León, Iberdrola ha consolidado en las últimas décadas su condición de promotor líder renovable y sus más de 5.100 MW convierten a esta región en la comunidad autónoma con más megavatios verdes instalados por la compañía. “Esta empresa se posicionó hace unos años al lado de las energías renovables, seguimos fomentando esta idea a día de hoy y creemos que es el futuro”, afirma Sánchez.

 

En el área de redes, su compañía distribuidora i-DE, opera más de 50.000 km de líneas eléctricas. En los últimos años, ha completado la digitalización de su red de distribución con la instalación de 1,5 millones de contadores digitales y la adaptación de más de 15.300 centros de transformación, a los que ha incorporado capacidades de telegestión, supervisión y automatización.

 

El estado de alarma pilló a los profesionales de Iberdrola trabajando, garantizando un servicio esencial, como es el de generar energía y llevarla a millones de hogares y empresas. En seguida, la crisis sanitaria identificó a un colectivo crítico y, desde entonces, muchos de los equipos de la compañía, han desarrollado un plan especial para asegurar y reforzar el suministro eléctrico de infraestructuras esenciales, como son los hospitales o instalaciones medicalizadas.

 

Sánchez recalca el “orgullo” de pertenecer a una compañía que se deja la piel, día tras día, para que situaciones fuera de lo común salgan adelante: “estamos colaborando con los servicios de la UME, ejército, el servicio 112, los hospitales… nos sentimos orgullosos de poder aportar nuestro granito de arena y trabajar para que todo funcione y estar ahí donde más se nos necesita”, concluye.