Alaska, el animal con más antigüedad de la perrera de Valladolid, es adoptada tras su abandono en 2016

Momento de la salida de Alaska de la perrera de Valladolid. - DEFANIVA

La asociación Defaniva ha acogido a la perra con problemas de vista y oído, cuidará de ella con la atención adecuada y buscará la familia que "se merece".

Alaska, una perra con problemas de vista y oído, es el animal residente de la perrera de Valladolid más antiguo, y ha sido adoptada este miércoles por la asociación Defaniva, después de cuatro años.

 

Alaska fue abandonada en 2016 en la perrera de Valladolid con solo tres meses de vida. "No ha conocido otra cosa, al margen de una breve adopción sin garantías, que hizo que fuera devuelta días más tarde otra vez a la perrera", según explica la asociación animalista Libera! a través de un comunicado remitido a Europa Press.

 

La asociación Voluntariado animal Valladolid (Volanvall) no ha dejado de difundir a Alaska, y a todos los demás animales, con el hashtag #FreeAlaska, mediante el cual solicitaba una adopción responsable para ella. Además, todas las protectoras, tanto de Valladolid como de fuera de la provincia, se hicieron eco del caso de Alaska e intentaron recabar ayuda y casas de acogida desde sus páginas.

 

"Éramos conscientes de que las protectoras estaban saturadas, y las casas de acogida solidarias escasean, pero, al final, Defaniva ha conseguido que la vida de Alaska comenzara por fin. Estamos totalmente agradecidas", ha señalado Vero Ambrós, una de las responsables de Volanvall.

 

Defaniva ha sido la asociación encargada de adoptar a Alaska y, a partir de ahora, trabajará sin subvenciones y con fondos propios, primero en su socialización y en darle la atención veterinaria adecuada, para poder, después, encontrar la familia que Alaska "se merece".

 

La Asociación Animalista Libera! en Castilla y León también ha aplaudido la adopción de Alaska. En este sentido, la coordinadora de la asociación, Nuria Nieto, ha afirmado que Alaska es como "el símbolo de la injusticia del abandono en Valladolid, y gracias al trabajo de las protectoras y asociaciones de defensa animal, se está logrando socializar la empatía hacia los animales".

 

Los animalistas confían en que aspectos como la esterilización de los animales residentes en la perrera, como es el caso de Alaska, y demás logros conseguidos en la pasada legislatura, hagan que la sociedad vallisoletana "se conciencie frente al maltrato animal y frente a la cosificación que saturan perreras y protectoras", para que casos como el de Alaska dejen de producirse en la ciudad.