Ajupareva advierte: "Las casas de apuestas afectan a los barrios con rentas más bajas de Valladolid"
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Ajupareva advierte: "Las casas de apuestas afectan a los barrios con rentas más bajas de Valladolid"

Fotografía: Lukas Dzimidas

El incremento de estos establecimientos se ha producido en barrios con una renta baja como La Rondilla y Las Delicias, áreas con gran aglomeración de trabajadores sin estudios superiores.

Los establecimientos de juego están expandiéndose en Valladolid a un ritmo muy acelerado en el último lustro. En la ciudad vallisoletana hay 43 locales de apuestas, de los cuales la mitad se han abierto en los últimos dos años, donde se ha producido un incremento exponencial de jugadores jóvenes.

 

La mayoría son franquicias que abren sus puertas a tres grandes empresas: Codere, Luckia y Kirolbet. Todas ellas tienen miles de máquinas de juego por todo el país, sobre todo en barrios con una mayor tasa de desempleo.

 

Las casas de apuestas escogen a los barrios con rentas más bajas por dos motivos: “el precio del local y el estudio de mercado. Cuantas más personas en paro haya, más posibilidades hay que acudan al local para conseguir dinero más fácilmente”, según explica Ángel Aranzuela, presidente de la Asociación de Jugadores Patalógicos Rehabilitados de Valladolid (Ajupareva).

 

El auge de la ludopatía en Valladolid es paralelo a la aparición exponencial de salas de juego, especialmente en barrios marginales. Ajupareva es una asociación sin ánimo de lucro cuyo fin es ayudar a personas que tengan problemas con el juego.

 

La ludopatía se trata de una alteración progresiva del comportamiento por la que la persona siente una incontrolable necesidad de jugar, ignorando cualquier consecuencia negativa. Se trata de una adicción donde no se consume ninguna sustancia, aunque a veces va acompañada de otras como tabaco, alcohol o drogas, lo que se conoce como comorbilidad.

 

Angel Aranzuela, presidente de Ajupareva explica cómo es el procedimiento a seguir cuando una persona acude a la asociación con este tipo de problemas: “Lo primero que se encuentran al llegar es a una persona que ha pasado por lo mismo que él y que ya lleva unos años rehabilitado. Se le explica el funcionamiento y todos los pasos que debe seguir, firmar los papeles de confidencialidad. Después, se le da cita con una de las dos psicólogas para que le hagan un estudio… Se le realizarán una serie de test que reflejarán si tiene algún problema asociado. Posteriormente, se le pasa a consulta con el Doctor Bombín, quien le dará el diagnostico final”.


Los datos respecto a esta enfermedad se han incrementado exponencialmente en la última década. El panorama a nivel nacional refleja que se superan los mínimos necesarios establecidos para considerarse una epidemia social. La importancia que este mercado tiene económicamente a nivel nacional se calcula en unos beneficios que llegan a 41.000 millones de euros al año. Estos ingresos representan el 0.9% del PIB en España.

 

Los informes de FEJAR y otras asociaciones regionales contra el juego revelan que el jugador tradicional tendría que estar jugando entre 5 y 7 años para presentar los primeros síntomas de una posible adicción. El jugador actual puede presentar graves problemas con el juego en menos de un año. Las razones radican en la aparición en escena de las apuestas deportivas, que consiguen enganchar, especialmente, a los jóvenes en un corto periodo de tiempo.

 

Debido al auge de un gran número de casas de apuestas en Castilla y León, la Junta ha suspendido la concesión de licencias para evitar que se generen problemas de ludopatía durante dos años, lo que se traduce que hasta junio de 2023 la Junta no concederá más licencias a casas de apuestas. “El Gobierno debería hacer más campañas de publicidad y de sensibilización, y sobre todo de prevención en edades tempranas, para enseñar a lo más jóvenes”, señala el presidente de Ajupareva.