Ahora sí que sí; el Penicilino cierra el 27 de septiembre

El emblemático bar de la Plaza de la Libertad cerrará sus puertas sin poder despedirse.

El histórico bar vallisoletano Penicilino echará la llave el día 27 de septiembre. Aunque ya hace varios meses se anunciaba el cierre de este querido local de la Plaza de la Libertad para dar paso poco después a su reapertura, este parece ser el adiós definitivo. El edificio va a ser demolido y, a pesar de que la fecha de la obra podría volver a prorrogarse, lo más probable es que el 'Peni' no aguante más tiempo.

 

Con el confinamiento se retrasaron los permisos de obra y el bar pudo volver a abrir, con un permiso de cuatro meses más, que terminan a finales de septiembre. “No tenemos noticia por parte de nuestro casero de si nos quiere prorrogar más o no, en todo caso no sé si podríamos sostenerlo, vienen meses muy malos y trabajar en invierno sin terraza y según están ahora las cosas, creo que no sería sostenible”, explica Miguel Sirgo, uno de los socios del Penicilino.

 

Aunque el bar, para alegría de muchos regresó tras el confinamiento, no lo hizo con su encanto habitual. “Es muy triste sinceramente, nos ponen muchas cortapisas y no podemos dar un servicio como el de antes, es todo un poco raro”. Miguel cuenta cómo ha afectado al negocio la crisis sanitaria, pues, al igual que para resto del sector hostelero la pandemia ha supuesto un duro golpe.

 

Un golpe que dejará secuelas en la historia del famoso hogar del penicilino y las zapatillas, pues no podrá despedirse como le gustaría después de tantos años en la ciudad. “Esperábamos seguir trabajando, recuperarnos en verano, volver a ser el bar que éramos antes y terminar con un poco de alegría y fiesta, pero claro ahora es imposible”, Lamenta Sirgo.

 

“No entiendo una fiesta de cierre del Penicilino con personas separadas, sin baile, sin abrazos, sin podernos despedir como quisiéramos”, lamenta el socio del local, que ve inviable la celebración de un acto de despedida. Añade que quizá en un futuro se pueda hacer una especie de recuerdo de despedida en algún otro local.

 

UN LUGAR HISTÓRICO DE VALLADOLID

“Desde luego es un poco triste terminar así”. Todos los propietarios ven con mucha pena cómo se acercan los últimos días de este local que lleva en Valladolid desde 1872. Miguel cuenta que no siempre funcionó como bar, el Penicilino fue antes un “colmado, una expendeduría de vinos, bar fue a partir de los años 50”. Sus socios y él llevan 14 años al frente del negocio, desde que en 2006 se jubilaron los antiguos propietarios.

 

Tanto Miguel como sus compañeros han vivido innumerables anécdotas y han sido testigos de las historias que se han creado en este peculiar lugar, famoso por su penicilino y sus zapatillas, el licor que da el nombre al local y los mantecados que lo acompañan. Tantas que Miguel no puede quedarse con ninguna en especial: “Ha sido una barbaridad, cuando hacíamos los conciertos o los aniversarios, la respuesta de la gente, el cariño que nos tenía, es imposible sacar una sola y decir que es la mejor que hemos tenido”.

 

Y es que por el Penicilino han pasado generaciones y generaciones, clientes habituales que no quieren que su bar desaparezca y todos aquellos que vienen a Valladolid y quieren visitar este famoso local del que todo el mundo habla. “Es la visita obligada y nosotros estamos encantados”, Sirgo señala que el negocio iba estupendamente, pero también apunta que estos meses de pandemia “va mucho peor”.

 

Ya en febrero cuando el Peni temió su propio cierre, los socios, previsores, concedieron al bar la fiesta que merecía, una celebración de “casi cierre” para despedirle “por todo lo alto”. Este aniversario se celebró sin saber si supondría la última fiesta u otra más que añadir a sus espaldas.

 

Ahora se puede decir que lo fue, los amantes del Penicilino tendrán que conformarse con ese adiós y disfrutar de su último penicilino acompañado de la última zapatilla este septiembre“A finales de este mes tenemos que devolver las llaves y ahí el Penicilino acabaría, no como nos gustaría, pero es lo que hay”, aquí finalizará la historia de uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad de Valladolid.

 

¿Volverá? No es probable. Miguel explica que los socios no esperarán el tiempo que duren las obras y que tan siquiera se conoce si en ese nuevo edificio se volverá a establecer el bar. Si vuelve, no será el mismo. "Imagino que lo llevará otra gente y de otra manera. Lo que es el Penicilino ahora no creo que vuelva, por lo menos con nosotros, si hay alguien que vuelva a recuperar el espíritu y la alegría de la zona, yo encantado", concluye.

Comentarios

Va por vosotros!! 07/09/2020 13:36 #3
brindaremos todos y cada uno de los días que podamos de aquí hasta el 27!! va por vosotros y por ese gran bar que os habéis currado!! yo os prorrogaba otros 14 años...y más!! marchando un peni y una zapatilla!! grandes [email protected] [email protected]!!
¿De verdad? 07/09/2020 12:31 #2
¿De verdad de la buena? Todavía recuerdo a cierto camarero gafapasta que prohibía a la gente sentarse en su terrraza si quedaba media hora para el cierre. Que les vaya bonito.
Munsk 06/09/2020 18:57 #1
No os habéis escornado. El mismo artículo que hace un año. Claro que es el mismo cierre definitivo que hace un año...

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