Absuelto de tentativa de homicidio el vecino de la localidad de Ramiro que acuchilló a su primo

La Audiencia de Valladolid ha absuelto de un delito de homicidio en grado de tentativa, aunque tendrá que ingresar en un centro psiquiátrico, al vecino de la localidad vallisoletana de Ramiro quien en agosto de 2017 clavó a su primoun cuchillo tipo militar en el abdomen tras un cruce de palabras y que en el juicio alegó que tan solo pretendía "meterle miedo".

VARIAS HORAS CON EL CUCHILLO CLAVADO

 

"Oí una voz terrorífica, una voz que daba pánico", relató con angustia la mujer del herido, quien, por aquel entonces embarazada de ocho meses y medio, recordó que llamó pidiendo auxilio al 112 y recibió distintas recomendaciones para asistir a su esposo, entre ellas que no extrajera el cuchillo de su cuerpo y que taponara la herida con toallas.

 

Este escenario, el lesionado tumbado en el sofá de casa con el arma aún clavada en el abdomen y ella al teléfono en conversación con el 112, es el que se encontró la pareja de la Guardia Civil que acudió al domicilio de la víctima y que minutos después detuvo al autor, sin que éste ofreciera la menor resistencia y quien reconoció de forma espontánea que había apuñalado a su primo tras una discusión.

 

Los agentes apuntaron que la ambulancia no llegó antes de unos tres cuartos de horas, "ya que había fiestas en algún pueblo cercano", y que la intervención quirúrgica del lesionado en el Hospital Comarcal de Medina del Campo no se llevó a efecto hasta casi tres horas después, periodo en el que la víctima tuvo en todo momento el arma clavada en su cuerpo.

 

En su sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press en fuentes jurídicas, la Sección Cuarta de lo Penal acuerda absolver de dicho delito al encausado tras entender que en los hechos concurre la eximente completa de anomalía psíquica si bien, como medida de seguridad, acuerda su internamiento en un centro psiquiátrico por espacio de 9 años.

 

Además de privarles del derecho de tenencia y uso de armas también durante idéntico periodo, la sala impone al procesado la obligación de indemnizar a la víctima con un total de 11.336 euros.

 

El fallo tiene en cuenta no sólo el testimonio del procesado y de la víctima y su esposa, fundamentalmente, sino también los informes psiquiátricos que confirmaron que F.M.G. padece un trastorno de ideas delirantes, una alteración psíquica muy grave que anula sus facultades cognitivas y volitivas.

 

El Ministerio Fiscal y la acusación particular habían pedido cuatro y cinco años de cárcel, respectivamente, para el procesado por delito de tantativa de homicidio y, por el mismo orden, ocho y diez años de internamiento psiquiátrico.

 

La defensa, por su parte, había pedido la libre absolución por una tentativa de homicidio, con aplicación de la eximente completa de enajenación mental, y, alternativamente, quince meses de cárcel si la eximente fuera considerada incompleta y se le aplicara además la atenuante de confesión.

 

En ambos casos, y como medida de seguridad, el defensor planteaba cinco años de libertad vigilada para su patrocinado, mediante el uso de una pulsera telemática, la obligación de acudir a tratamiento médico y bajo custodia familiar. Con carácter subsidiario, interesaba dos años de internamiento psiquiátrico o una combinación de esta medida con una posterior libertad vigilada.

 

Durante el juicio, el acusado alegó que cuando sobre las 23.00 horas del 5 de agosto de 2017 acometió a su primo armado con un cuchillo tipo militar en las inmediaciones de las casas de ambos, en Ramiro, tan sólo pretendía "meterle miedo" para que se marchara y le dejara en paz, después de que la víctima se hubiera acercado a pedirle explicaciones porque segundos antes se había dirigido a él, su mujer y su hija de 3 años con expresiones de "voy a matar a alguien", "hijos de puta" o "puta".

 

"En el forcejeo se le clavó el cuchillo. Yo no tenía intención de matarle", insistió el encausado, quien reconoció la existencia de una cierta enemistad con el lesionado y su familia. "Querían que me suicidara", espetó F.M.G. para sorpresa de todos.

 

La víctima del apuñalamiento, R.H.M, enmarcó lo ocurrido en la "fijación" que el acusado tiene con él y su familia, la misma inquina que ya en 2015 le llevó a agredir a su padre y la razón por la que esa misma noche, sin motivo alguno, comenzó a proferir amenazas e insultos contra él y su familia.

 

"Hasta entonces no se había metido nunca con mi mujer, pero esa noche lo hizo y me dirigí hacia él nervioso y levanté la voz para pedirle explicaciones", reconoce el lesionado, que tan sólo se dirigió a su primo en los siguientes términos: "¡Pero de qué vas!"

 

Tras el intercambio de palabras, el acusado se abalanzó sobre la víctima y fue entonces cuando ésta sintió un fuerte golpe, como si fuera un puñetazo, y cayó de espaldas al suelo. Fue al levantarse cuando se percató de que tenía clavado un cuchillo en la boca del estómago, tras lo cual sólo pudo pedir a su esposa que llamara corriendo al 112 para recibir asistencia.

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