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Abogacía pide al CGPJ abortar el plan de urgencia para tramitar demandas de cláusula suelo

La presidenta del Consejo General de la Abogacía en España, Victoria Ortega, ha recordado en Valladolid que ya en su día impugnaron el acuerdo y lamenta que sus predicciones de "colapso" se hayan cumplido.

La presidenta del Consejo General de la Abogacía en España, Victoria Ortega, ha hecho este viernes 20 de octubre un llamamiento al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) para que aborte el denominado plan de urgencia puesto en marcha en junio para tramitar las demandas de cláusulas suelo en juzgados específicos o especializados, uno por provincia, tras la realidad del "colapso" que dicha iniciativa ha supuesto desde entonces.

 

La portavoz nacional de los abogados, que ha participado hoy en Valladolid en los actos conmemorativos del XXV aniversario de la creación del Consejo de la Abogacía de Castilla y León, recuerda que la organización que preside, por acuerdo unánime del pleno, acordó impugnar dicho plan al considerar que el mismo, en lugar de agilizar la tramitación de estas demandas, agravaría la situación, como demuestran las más de 8.000 en tramitación actualmente en los nueve juzgados específicos en Castilla y León.

 

En este sentido, Ortega, en declaraciones recogidas por Europa Press, se suma a la petición de los jueces decanos de toda España, que en sus conclusiones de la conferencia anual celebrada en Bilbao, exigieron al CGPJ la supresión de esta fórmula a partir de finales de diciembre a fin de que se vuelva al anterior procedimiento de distribución competencial lógica.

 

"Lamento que cuando lo apuntamos tuviéramos razón y que finalmente se haya ido a una situación de colapso", ha indicado la presidenta.

 

PACTO POR LA JUSTICIA

 

En la misma línea, confía en que el ansiado Pacto de Estado por la Justicia llegue lo antes posible, tarea en la que trabaja una comisión que, como así ha explicado, ha dado trámite hace tres días a ONGs y fundaciones, últimas de la lista en ser consultadas, con lo que espera que con la mayor urgencia se dé respuesta a la propuesta "de mínimos" que en su momento formuló el Consejo General de la Abogacía española.

 

"Esperamos las conclusiones y que se llegue a estos mínimos porque es una demanda de la ciudadanía en su conjunto", apunta Ortega, quien se niega a creer que el conflicto catalán u otras razones puedan ralentizar la consecución de ese objetivo.

 

En su comparecencia ante los medios, tanto el presidente del Consejo de la Abogacía en Castilla y León como el decano de Valladolid, Julio Sanz-Orejudo y Javier Garicano, respectivamente, han aprovechado para demandar más medios materiales y humanos para mejorar el funcionamiento de la Administración de Justicia, en especial, según ha precisado el segundo de ellos, en aspectos relacionados con la tecnología, en referencia a los continuos fallos que provoca el sistema Lex Net.

 

Y es que San-Orejudo sostiene que esa limitación de medios está provocando una limitación del acceso de los ciudadanos a la Justicia y está causando una ralentización de la misma, tanto a la hora de dictar sentencias como en la tramitación de los casos.

 

En tales términos se expesaron los tres letrados minutos antes de celebrarse en Valladolid, en la sede del ICAVA, el XXV aniversario del Consejo General de la Abogacía en Castilla y León, acto en el que se aprovechó para nombrar presidente de Honor de dicho órgano a su último exdirigente, el salmantino Fernando García Delgado, e imponer las dos Grandes Cruces de la Abogacía a los exconsejeros Jesús López Arenas y Luis Nieto.

 

En su discurso, el actual presidente, Julio Sanz Orejudo, hizo un repaso por la historia de esta entidad, nacida del consenso y el buen talante, así como a los inicios de lo que hoy en día es el CRACyL, cuando años atrás, sin competencias específicas, los representantes de las nueve provincias de Castilla y León entendieron que juntos y coordinados podrían hacer, de su profesión, un referente de cara a las instituciones y a los ciudadanos.

 

Sanz Orejudo, presidente desde el pasado mes de marzo, tuvo un recuerdo para quienes pusieron los pilares del Consejo, que echó a andar con el vallisoletano Mariano Vaquero, y quienes durante estos años han formado parte, como decanos o consejeros, y citó los nombres de todos los que le precedieron en la Presidencia.

 

El también decano de Segovia afirmó que aquellos hombres "forjaron un proyecto común que, quiero destacarlo de forma especial, presidió siempre la concordia, una palabra hoy, en muchos ámbitos, compleja de pronunciar y difícil de salvaguardar, lamentablemente".

 

La abogacía castellano y leonesa, señaló, "ha ido ocupando durante este tiempo su lugar en el conjunto de la Abogacía Española, ha conseguido hacer oír su voz en la sociedad castellano-leonesa y trasladado a nuestro territorio la opinión y la lucha de los abogados por la integridad de la profesión en los momentos de mayores desvelos".

 

PRINCIPALES ESCOLLOS

 

Al respecto, señaló entre los asuntos que el Consejo ha tenido que afrontar durante estos últimos años "las repercusiones de la Ley de Acceso, la inaceptable Ley de tasas, la dignificación del turno de oficio, los constantes cambios legislativos, la puesta en marcha del Expediente Electrónico y la adaptación de la profesión a las nuevas tecnologías, Lexnet, los envites al sistema de asistencia jurídica a las mujeres víctimas de violencia, o el desembarco de la mediación".

 

El CRACyL ha celebrado tres Congresos regionales en Ponferrada, Ávila y León, asumido los retos y ha intentado, dijo, "paso a paso, situarse en el paisaje de una Abogacía moderna, que mira a Europa y mantiene, a pesar de ello, la raigambre del oficio, volcado, un poco más cada día, en la Justicia Social, un objetivo, en mi opinión, irrenunciable en estos tiempos, que nos pone ante el espejo de la sociedad a la que servimos".

 

Sanz Orejudo se mostró convencido de que el Consejo tendrá un buen futuro y "continuará por el camino de aquella concordia de la que hablaba, aquel buen entendimiento que siempre nos ha definido y que está muy por encima de estériles luchas de intereses", defendió.