A Valladolid le duele el play off

A.MINGUEZA

Baloncesto Valladolid y el Balonmano Atlético hincaron la rodilla en la liguilla para volver a la elite y el Real Valladolid tendrá que someterse a este ‘castigo’ tras no conseguir el ascenso directo.

Play off, una expresión que puede convertirse en maldita en Valladolid en apenas una temporada, o lo que es lo mismo, nueve meses de competición. Y es que se pregunte a quien se pregunte en la ciudad por esta expresión inglesa que viene a hablar de una liguilla para ganar un título, o en este caso para un ascenso, probablemente la respuesta sea siempre la misma; no es buen momento para hablar de ello.

 

Bien hay que decir que, por diferentes razones, las previsiones iniciales hacían pensar que, quizá, ningún equipo de los tres que cayeron al infierno de segunda división disputarían el mencionado play off de ascenso. Mientras que el Baloncesto Valladolid y el Balonmano Atlético no tenían muy claras sus posibilidades, el Real Valladolid confiaba en ascender directo y en no tener que pasar por este pequeño calvario. Pero no.

 

A lo largo de la temporada, desde que comenzara el curso allá por agosto, han sido varias las virtudes y defectos que se han podido ver en los tres equipos. El primero en dar el do de pecho fue el MyWigo Valladolid. Con Porfi Fisac al frente, el propio entrenador reconocía antes de arrancar la liga que las metas deportivas del club no estaban bien definidas.

 

El resto es de sobra conocido. Los gladiadores –nombre que curiosamente han asumido tanto los chicos del baloncesto como del balonmano- consiguieron colarse en el play off y tan solo el Breogán pudo apearles del camino a ACB tras una competición casi impecable, pese a los problemas internos y económicos que asolaron a técnico y plantilla. Pero una actitud encomiable no es suficiente para dar una alegría a la afición pucelana, así que cero de uno en ascensos.

 

En segundo lugar, era el turno del Balonmano Atlético Valladolid. Tras crear un club de la nada, toda vez que desapareció el mítico Balonmano Valladolid, el presidente Juan Carlos Sánchez-Valencia decidió dar una oportunidad más a este deporte en la ciudad y así nació el nuevo club en División de Plata. Los objetivos tampoco estaban claros, pero los de Nacho González, con varios jugadores ‘heredados’ del extinto equipo, supieron hacer virtud de la necesidad.

 

Y es que la unión de un vestuario junto a una afición encomiable que ha respondido a un club recién nacido han servido para llegar también a otro play off que, por desgracia, ha sido todavía más doloroso que el del Baloncesto. Quedarse a las puertas duele, y más después de una temporada genial y unos partidos magníficos. ¿Qué falló entonces? La mala suerte en una eliminatoria que ninguno mereció perder, ante el Go Fit, también es un factor importante, y sino que se lo digan a los penaltis. Cero de dos en ascensos.

 

Y ahí salta el Real Valladolid, la tercera y última oportunidad de celebrar algo, deportivamente hablando, en el deporte de elite masculino de la ciudad. Descartado el ascenso directo, solo quedan las palabras malditas; play off. Curiosamente, esta fase parece un castigo para una afición que ya ha tenido que aguantar varios varapalos a lo largo de la temporada, justo lo inverso que los equipos de balonmano y baloncesto. Quién sabe si el resultado será también el contrario, y es que sería la única manera de que a Valladolid no le doliera tanto el play off.

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