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A la novena fue la vencida

El Real Valladolid logra su primer triunfo de la temporada ante el Athletic de Bilbao, pero sufriendo más de la cuenta y casi pidiendo la hora.

El Real Valladolid por fin logró su primera victoria, al noveno partido y ante un Athletic que vuelve a la cruda realidad de un momento complicado. Los de Sergio González, quien recupera algo crédito, se adelantaron de penalti por medio de Orellana, cometido por un fallo del meta Unai Simón al intentar sacar jugado el balón. Marcos Andrés fue el más listo de la clase, le robó la cartera y cuando ya encaraba portería fue trabado por el meta. Había empezado mejor el cuadro vasco pero golpeó el Pucela que cogía aíre e hizo lo que mejor sabe hacer, recular y armarse bien en defensa.

 

Aprovechándose de la ansidedad de los vascos, el Pucela incluso se dispuso de llegadas para aumentar la renta, como el tanto anulado a Guardiola por fuera de juego previo o la ocasión que tuvo el propio delantero, quien no logró culminar en el segundo palo una bonita jugada colectiva. En el tramo final de esta primera mitad el Athletic se volcó y tuvo numerosos saques de esquina para buscar las tablas, que no llegaron gracias al buen hacer del equipo en defensa.

 

Tras el descanso mató el cuadro local en Zorrilla con el segundo por medio de Marcos André. No tardó ni cinco minutos el Real Valladolid en lograr, tras el paso por vestuarios, ampliar la diferencia en el marcador. Una jugada por la banda izquierda que condujo Plano para sacar un centro raso, atrás, para Alcaraz, quien se revuelve y encuentra en el otro lado del área a Orellana, que deja atrás a Hervías cuyo disparo es repelido por Unai. Pero ahí apareció, con la caña, el ariete brasileño para firmar el 2-0 y estrenarse en Primera División.

 

La primera parte del trabajo, complicada labor, estaba hecha. Con dos goles de desventaja el Athletic asumió el control y se encontró a un rival correcto, firme, sin fallos, que supo mantenerse en pie y dejar que el tiempo pasase sin recibir daño. También emergió la figura de Jordi Masip que con dos paradones, acalló el empuje de los leones y despejaba las incógnitas del por qué de su vuelta a la titularidad.

 

El ADN del Real Valladolid es más que reconocible y lo de ser capaz de ganar de manera tranquila no van con ellos. Luis Pérez cometió un penalti tonto, uno más para lista, y permitió al Athletic recortar diferencias y acular del todo a su rival en el área. A pesar de ellos los pucelanos lograron la victoria. Tres puntos a la bucacha, deja de ser colista y se marcha con buenas sensaciones al parón de selecciones.

Comentarios

Barrio 09/11/2020 08:58 #1
No se puede sufrir gratuitamente dejando de jugar al fútbol, el peligro se evita teniendo el balón, no poniendo todos los defensas de la plantilla en el campo, así mal nos va a ir. Por otro lado la calidad la da el juego entre lineas no cediendo siempre al portero para que pegue un patadón. Aupa Pucela.

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