Isabel Allende: Familia, memoria y realismo mágico
Obra de referencia: La casa de los espíritus - fragmento inicial
Hoy hace un año que comenzamos esta bonita aventura del taller de escritura creativa 'la letra con sangre: entra'. Nuestro cuaderno de notas debe estar plagado ya de apuntes, notas, frases quizás inconexas y un montón de ideas para atacar a ese folio en blanco que tanto vértigo nos da. Para ello nada mejor que adentrarnos en un mundo mágico, tan real o irreal como nuestra imaginación y nuestros sueños nos lo permitan, por eso, quiero proponeros, para comenzar:
Que sean nuestros recuerdos los que se queden viviendo en las habitaciones de nuestra casa o en los rincones de nuestra memoria.
¿Qué pretendemos hoy?
Después de recorrer distintas maneras de mirar y transformar la realidad, en esta sesión vamos a entrar en un mundo lleno de ellos, a la manera de Isabel y agradeciéndole esta última novela por la que le han otorgado el Premio Planeta 2026.
Porque con Allende descubriremos que una historia familiar puede contener muchas otras historias: amores, pérdidas, secretos, conflictos entre generaciones y también los grandes cambios políticos y sociales de un país.
En La casa de los espíritus, lo cotidiano convive con acontecimientos extraordinarios sin que los personajes parezcan sorprenderse demasiado quizás, si hacéis un esfuerzo, como en vuestra propia memoria. Una niña puede percibir aquello que los demás no ven, una casa puede llenarse de presencias y los recuerdos familiares pueden sobrevivir durante décadas.
Pero el realismo mágico no consiste simplemente en añadir fantasmas o sucesos imposibles. Lo verdaderamente interesante es contar lo extraordinario con naturalidad, como si fuera un sueño donde todo es posible.
Al mismo tiempo, aprenderemos a construir una narración a través de distintas generaciones. Los protagonistas envejecen, desaparecen, dejan recuerdos y son sustituidos por hijos y nietos. La historia familiar se convierte así en una especie de río que atraviesa el tiempo.
La técnica: memoria familiar y realidad extraordinaria es muy similar a la de narrar, de una forma absolutamente coherente, lo incoherente de lo soñado.
En el comienzo de La casa de los espíritus podemos observar varios procedimientos narrativos que nos pueden servir para escribir nuestras propias historias.
Lo extraordinario contado como algo normal
En el realismo mágico ocurre algo sorprendente: los hechos imposibles aparecen integrados dentro de la vida cotidiana.
El narrador no intenta convencer al lector. Simplemente cuenta. La clave está en no explicar demasiado.
La genealogía: una familia como estructura narrativa
La novela se construye alrededor de distintas generaciones.
Abuelos, padres, hijos y nietos no son solamente personajes independientes. Cada uno hereda algo de los anteriores: una forma de mirar el mundo; un carácter; un secreto; una herida; una historia que alguien decidió callar. Una saga familiar permite que una narración atraviese muchos años sin perder su centro.
Ese centro puede ser una familia, una casa o incluso un objeto.
Narrador múltiple y memoria
Una misma historia puede cambiar dependiendo de quién la recuerde.
Un personaje puede contar un acontecimiento de una manera y otro recordarlo de forma completamente diferente.
Esto permite jugar con una pregunta fundamental:
¿Qué ocurrió realmente?
Los recuerdos se deforman, se exageran, se silencian o se transmiten de generación en generación. Pero donde hay que tener muy presentes los sentidos: Las casas familiares tienen olores; las personas tienen gestos; los objetos tienen texturas.
El suelo crujía bajo los pasos, las cortinas conservaban olor a madera húmeda y en el aparador seguían acumulándose unas tazas que nadie utilizaba desde hacía años.
No necesitamos decir que la casa es antigua.
El lector lo siente, hace la casa suya, vivida, habitada.
Y de aquí se pasa de la historia privada y la historia colectiva
Y la propia narración crea el misterio: "Una radio encendida". "Una fotografía escondida". "Una puerta cerrada desde dentro".
Vamos a practicar estas técnicas en vuestro cuaderno.
- El objeto que recuerda: Piensa en un objeto que pueda encontrarse en una casa familiar:
-una fotografía, una llave, una caja, una máquina de coser, una carta, una vajilla, un reloj, un abrigo…
Describe el objeto y atribúyele una pequeña propiedad imposible.
No expliques por qué sucede. Simplemente deja que suceda.
- Tres generaciones
Inventa tres personajes de una misma familia:
Abuelo/a → padre/madre → hijo/a
Escribe junto a cada uno: un rasgo de carácter; algo que desea; algo que teme;
un secreto; algo que ha heredado de la generación anterior.
Ahora decide qué elemento une las tres historias.
Puede ser una casa, un negocio familiar, una fotografía, una promesa o un conflicto.
- El acontecimiento imposible
Escribe un hecho extraordinario.
Por ejemplo: todas las flores de una casa se abren durante la noche; alguien sueña acontecimientos antes de que ocurran; una fotografía cambia lentamente; una habitación permanece siempre fría; un reloj solo funciona cuando determinada persona entra en la casa.
Ahora cuenta ese hecho como si fuera completamente normal.
El reto consiste precisamente en evitar esas explicaciones.
Tabla de referencias: memoria, familia y realidad
Autor |
Referencia literaria |
Relación con la técnica |
Isabel Allende |
La casa de los espíritus |
La familia como eje narrativo. Memoria, generaciones y acontecimientos extraordinarios integrados en la vida cotidiana. |
Gabriel G. Márquez |
Cien años de soledad |
Construcción de una gran saga familiar en la que realidad, mito y memoria se mezclan. |
Juan Rulfo |
Pedro Páramo |
Los muertos, las voces y los recuerdos forman parte del espacio narrativo con absoluta naturalidad. |
Toni Morrison |
Beloved |
El pasado familiar y colectivo continúa actuando sobre el presente y condicionando a los personajes. |
Acompañamiento artístico
Música
Violeta Parra
Su música permite acompañar el trabajo sobre memoria, raíces, familia e identidad latinoamericana. crea una atmósfera íntima y melancólica.
Arte
Remedios Varo
Donde objetos cotidianos, habitaciones y personajes aparecen transformados por elementos imposibles. Una fotografía desconocida ¿Quién aparece? ¿Quién falta?
¿Por qué nadie habla de esa persona?
El reto de hoy: La casa de las tres generaciones
Escribe durante 7-10 minutos una escena ambientada en una casa en la que hayan vivido varias generaciones de una misma familia.
Tu protagonista vuelve después de muchos años.
Debe aparecer:
un objeto perteneciente a un familiar que ya no está;
un recuerdo de infancia;
un hecho extraordinario contado con absoluta naturalidad;
una referencia a un acontecimiento histórico o social que haya afectado a la familia;
al menos tres sensaciones: olor, sonido, temperatura, textura, sabor o color.
Regla de oro: No expliques lo imposible. Si aparece un fantasma, deja que se siente. El lector aceptará las reglas del mundo que tú construyas siempre que el narrador también las acepte.








