David Pisonero: "Hablar de Europa ahora mismo es, como mínimo, presuntuoso y arriesgado"
El entrenador del Recoletas Salud Atlético Valladolid concede una entrevista a TRIBUNA donde analiza el pleno de victorias de 'sus' gladiadores azules, la salida de Guedo, y las necesidades del equipo
El Recoletas Salud Atlético Valladolid ha comenzado la temporada de la mejor manera posible. Cuatro partidos, cuatro victorias y una posición de privilegio -es colíder- en la clasificación de la Liga Asobal que invita a soñar. Sin embargo, no todo son buenas noticias para los gladiadores azules. Las lesiones y la inesperada salida de Guedo han obligado a replantear la configuración de una plantilla que, según su entrenador, David Pisonero (Valladolid, 1973), era la mejor que había tenido hasta la fecha.
El técnico recibe a TRIBUNA en un momento ilusionante, pero también con incertidumbre por las necesidades del equipo. Reconoce que el club trabaja para incorporar al menos dos pivotes, analiza sin reproches la marcha de Guedo al balonmano kuwaití y explica por qué prefiere, a veces, no hablar de Europa.
Pisonero, además, reflexiona sobre su crecimiento como entrenador, su vinculación sentimental con el Atlético Valladolid, y sobre su futuro, el cual podría ofrecerle nuevas oportunidades a nivel de selecciones tras una hipotética y posible salida de Israel.

PREGUNTA. Cuatro partidos y cuatro victorias. Es difícil imaginar un comienzo de temporada mejor.
RESPUESTA. Sí, es muy difícil hacerlo mejor. Habíamos trabajado y planificado para tener un buen inicio porque sabíamos que el calendario nos condicionaba muchísimo. Era muy importante empezar ganando, pero seguramente no esperábamos conseguir las dos victorias fuera de casa y ganar los partidos de Huerta con cierta holgura. Nos ha sorprendido incluso el rendimiento del equipo, aunque ya lo habíamos visto en pretemporada.
P. Y, además, ganando en dos pistas tan complicadas como Cuenca y Cangas.
R. Es muy difícil lo que han hecho los jugadores. De hecho, en las diez temporadas que llevo aquí nunca habíamos ganado en el mismo año en Cuenca y en Cangas. Son dos pistas muy complicadas en las que seguramente no todos los equipos van a puntuar. Esos puntos que consigues fuera de casa son los que terminan alejándote de los problemas.
P. ¿Esperaba este pleno de victorias o lo lógico habría sido otro escenario?
R. Lo lógico, por estadística, era llevar dos victorias. Teníamos que ganar los dos partidos de casa y podíamos haber perdido los dos de fuera sin que hubiese sido un drama. En otros años, cuando hemos estado bien, hemos conseguido ganar en una de esas pistas, pero hacerlo en las dos y de manera consecutiva tiene muchísimo mérito. Ganar fuera de casa es difícil, pero enlazar cuatro victorias en Asobal lo es todavía más.
P. ¿La clasificación qué realidad refleja? ¿La del Atlético Valladolid?
R. Sí, refleja nuestra realidad, pero la de estos momentos. El equipo ha jugado y competido muy bien. No hay que quitarles ningún mérito a los chicos. Hemos ganado dos partidos en casa que debemos ganar si queremos que las cosas nos vayan bien y otros dos fuera contra equipos de nuestro nivel. Estamos muy finos en la competición, pero todavía nos falta enfrentarnos a los grandes.
P. ¿Recuerda un inicio de temporada semejante? Hay aficionados que hablan de épocas doradas del balonmano vallisoletano.
R. Hace mucho tiempo que no empezábamos con cuatro victorias. Hay que darle muchísimo valor, pero más que a los resultados, se lo doy a la capacidad de competir y a la manera en la que lo hemos hecho. Eso es lo que más me ilusiona. No puedo decir que me sorprenda porque durante la pretemporada ya había visto muy fino al equipo. Es muy reconfortante comprobar que el trabajo está dando sus frutos.
"Con más de 3.000 personas, Huerta empieza a ser una pista muy difícil para los rivales"
P. Valladolid tiene una enorme oferta deportiva, con equipos, pero no todos, compitiendo en la élite. ¿Puede este comienzo de temporada servir para enganchar a más aficionados?
R. Claro que sí. Es difícil porque en Valladolid hay muchísima oferta deportiva, pero eso es algo muy bueno para la ciudad. Nosotros tenemos una masa social muy fiel y creo que es importante que el crecimiento del club no sea únicamente en el contexto clasificatorio. Tenemos que crecer institucionalmente, en la cantera y también en público. Cada año estamos progresando en número de aficionados. Además, cuando la gente se acerca a Huerta, normalmente termina enganchándose.
P. ¿Ve posible llenar Huerta del Rey esta temporada?
R. Ojalá podamos llenarlo en algún momento. El año pasado ya vivimos partidos con un ambiente de ebullición total y entradas superiores a las 3.000 personas. Con más de 3.000 espectadores, Huerta empieza a convertirse en una pista muy difícil para cualquier equipo que venga a jugar aquí.
"No hay que ponerles un techo a los jugadores"
P. El equipo está, con Bidasoa y La Rioja tras su victoria este viernes, en lo más alto de la clasificación. ¿También está David Pisonero, al igual que 'su' Recoletas Salud, entre los mejores entrenadores de la competición?
R. Seguro que no. Pero sí que me identifico muchísimo con la progresión del club. Ya no soy tan joven, y lo noto en el día a día, pero como entrenador considero que sigo en progresión. Voy aprendiendo con mi equipo y creo que mi crecimiento como técnico está muy relacionado con el crecimiento del Atlético Valladolid. Todavía me queda muchísimo por aprender.
P. ¿Tiene que entrar en el vestuario y recordar a los jugadores que esto solo acaba de empezar?
R. No hay que frenarles. Lo que tenemos que hacer es contextualizar lo que estamos consiguiendo y darle su justo valor, pero hay que dejarles disfrutar. Son chicos jóvenes, con muchísimo talento, y lo mejor que tienen es que no ven puertas cerradas. No debemos ser nosotros quienes les pongan un techo. Ya veremos hasta dónde somos capaces de llegar.
P. ¿Nunca ha tenido que frenar esa euforia?
R. Nunca he frenado a mis jugadores. Siempre hemos trabajado con objetivos muy cortos, pensando en el siguiente partido o en bloques de tres encuentros. Pero manteniendo siempre la misma filosofía: mucha humildad y mucha ambición.
P. Con tantos jugadores jóvenes y caras nuevas, no creo que sea fácil transmitirles dónde están y lo que significa este club...
R. Tenemos muy claro el perfil de jugador que fichamos. Buscamos gente joven, con ambición y talento. Evidentemente, esa juventud tiene una parte negativa, porque en los partidos que se deciden en los últimos instantes la experiencia puede marcar diferencias. Pero también aporta frescura, descaro y una manera muy valiente de afrontar los entrenamientos y los partidos.

P. Entonces, ¿no hace falta repetirles que deben mantener los pies en el suelo?
R. Te garantizo que somos muy humildes porque el vídeo que les pongo les retrata. Cuando analizamos los partidos vemos todas nuestras carencias y todo lo que nos queda por mejorar. No hace falta trabajar especialmente la humildad porque somos conscientes de nuestras limitaciones. Pero también tenemos que fijarnos en lo que podemos explotar y en lo que somos capaces de hacer juntos. No somos un equipo de estrellas. Somos un grupo de jugadores y técnicos con mucha ilusión, ambición y que, trabajando juntos, podemos competir contra cualquiera.
P. Imagino, aun así, que ahora mismo todo es felicidad en el vestuario.
R. Evidentemente. Esto es nuestro trabajo, pero también es un deporte y hay que divertirse. Y en el deporte se divierte mucho más el que gana. Las victorias hacen que se entrene de otra manera y que el ambiente sea mejor. Aunque también hemos tenido noticias relativamente tristes en las últimas semanas que nos hacen poner las cosas en perspectiva.
"La plantilla que comenzó la temporada era una de las mejores que he tenido como entrenador"
P. ¿Es esta la mejor plantilla que ha tenido desde que entrena al Atlético Valladolid?
R. En cuanto a vestuario y calidad humana, es una de las mejores. Y en cuanto a calidad técnico-táctica, probablemente también. Hemos tenido plantillas muy buenas, con grandes jugadores, pero la que comenzó esta temporada estaba ligada a nuestro estilo de juego y tenía alternativas para hacer muchas cosas.
P. Pero si el año pasado el equipo acabó sexto y ahora me dice que tiene mejor plantilla, el presidente podría exigirle más...
R. Por eso he dicho que la plantilla que empezó la temporada era una de las mejores. Ahora tenemos que hacer un punto y seguido en la configuración del equipo y en nuestras expectativas. La plantilla actual es diametralmente distinta a la que comenzó la competición.
P. ¿Tanto cambia el equipo con la salida de Guedo?
R. No es solamente Guedo. Estamos hablando también de Guilherme y de Pablo -Herrero-, jugadores que ya no van a formar parte de nuestra rotación. Pablo era importantísimo para nosotros, un jugador hecho, con siete temporadas a sus espaldas, y ahora su lugar lo va a ocupar Colón, que está debutando en Asobal. Guilherme era nuestro timón ofensivo y Guedo nuestro timón defensivo. Hemos perdido a los dos. Eso marca un antes y un después.
"Guedo se ha marchado por dinero, pero su comportamiento, como profesional, ha sido intachable"
P. Centrándonos en Guedo, ¿era imposible retenerlo?
R. Sí, era prácticamente imposible. Es un jugador que ha tenido una evolución estratosférica. Su primera temporada aquí fue normal, en la segunda explotó muchísimo y ahora ha alcanzado un nivel extraordinario. En el momento en el que entra en la selección de Egipto empieza a moverse en un mercado al que nosotros ya no podemos llegar. Hicimos todo lo posible para retenerlo, pero era muy complicado.
P. ¿Llegó a hablar con él para intentar convencerlo?
R. Por supuesto. Pero él conoce perfectamente su situación y las oportunidades que tiene. Nosotros éramos conscientes de que sería muy difícil mantenerlo a ese nivel.
P. ¿Es mejor dejar volar a un jugador cuando alcanza ese potencial?
R. Totalmente. Si alguien no quiere estar aquí por las circunstancias que sean, es mejor que no esté. Lo que sí pensábamos era que podríamos mantener el grueso de la plantilla hasta el final de temporada.

P. Sorprende que se marche precisamente ahora, cuando el equipo ha comenzado tan bien.
R. Vamos a ver, cuando un jugador como Guedo se marcha a una liga como la de Kuwait, evidentemente lo hace por dinero. Y yo eso lo respeto muchísimo. Cada persona sabe el dinero que quiere ganar y cuáles son sus circunstancias personales.
P. ¿Cree que crecerá más económicamente que deportivamente?
R. No creo que esté mucho tiempo en esa liga. Es un jugador preparado para competir a otro nivel. Este paso por Kuwait puede ser un paréntesis para ganar dinero, pero tiene condiciones para jugar en competiciones mucho más exigentes.
P. ¿Lo ve regresando a España?
R. No necesariamente a España. Lo veo preparado para jugar otras cosas y competir a otro nivel.
P. ¿Le ha decepcionado su decisión?
R. No estamos hablando de moralidad, sino de profesionalidad y de respetar las reglas. Y en ese sentido, el comportamiento de Guedo ha sido intachable. Ha respetado su contrato hasta el último momento, ha jugado incluso en Cangas porque todavía no había llegado el tránsfer, ha abonado su cláusula y se ha marchado. Nadie puede reprocharle nada desde el punto de vista profesional.
P. Sin embargo, el presidente, Mario Arranz, parecía bastante molesto con lo ocurrido.
R. Claro que estamos molestos. Para nosotros es un contratiempo importantísimo porque perdemos a nuestro eje defensivo. Pero hay que diferenciar la decisión del jugador de cómo se ha gestionado toda la operación.
P. ¿El problema ha sido más la forma que el fondo?
R. Normalmente, en este tipo de situaciones alguien se pone en contacto con el club, explica lo que va a ocurrir, cómo va a suceder y cuáles son los plazos. Y en este caso no ha sido así. La comunicación que hemos tenido ha llegado a través de Guedo y de un correo electrónico enviado desde otro club. Nadie ha venido aquí a explicarnos nada.
P. ¿Cree que su intermediario podría haber hecho mejor las cosas?
R. No voy a entrar en si alguien ha influido o no a Guedo. Ese no es mi problema. Pero sí puedo valorar la calidad del trabajo realizado. Las cosas podrían haber sido mucho más sencillas, claras y transparentes. En todos los trabajos hay profesionales buenos y malos. Y, en este caso, creo que la calidad del trabajo de intermediación no ha sido buena.
P. Es decir, que no reprocha nada a Guedo.
R. Exactamente. Él ha tomado una decisión personal, ha respetado las reglas y ha cumplido su contrato. A cada uno le puede parecer mejor o peor su marcha, pero profesionalmente no se le puede reprochar nada.
"Necesitamos dos pivotes como mínimo y queremos incorporar al primero cuanto antes"
P. Con este escenario, imagino que ya ha tocado la puerta de Mario Arranz para pedir refuerzos.
R. Evidentemente. Con la lesión de Pablo, decidimos apostar por Colón y darle protagonismo, pero después de la lesión de Guilherme y la salida de Guedo necesitamos jugadores.
P. Habla en plural. ¿Cuántos fichajes necesita?
R. Un par de jugadores mínimo.
P. ¿El presidente le ha puesto alguna limitación, especialmente en el aspecto económico?
R. No me deja traer a Fábregas (ríe). Pero, bromas aparte, tenemos que analizar cuál es nuestro mercado y qué podemos hacer. Hay que conjugar la urgencia con la oportunidad.
P. ¿Es complicado encontrar jugadores a estas alturas de temporada?
R. Muchísimo. Estamos en la cuarta jornada y todavía no hay jugadores descontentos, frustrados o que hayan comprobado que no van a tener protagonismo en sus equipos. Es un mercado muy cerrado. Y gastar dinero en algo que no nos satisfaga completamente puede ser un error, porque además puede condicionarnos económicamente en las próximas temporadas. Tenemos que encontrar el equilibrio entre la necesidad y la precipitación.
P. Sin dar nombres, ¿qué perfiles está buscando David Pisonero?
R. Dos pivotes. Tenemos mucha necesidad, pero también cierta flexibilidad porque debemos incorporar a dos jugadores. Podemos buscar un pivote completo o combinar uno más defensivo con otro ofensivo. Tenemos que adaptarnos a las oportunidades que aparezcan.
P. ¿Prefiere a un jugador joven o con experiencia?
R. Podemos valorar ambas opciones. Si aparece un jugador joven, con mucho talento y proyección, que encaje en nuestra filosofía, podemos apostar por él. Pero también podemos incorporar a alguien con experiencia, con un contrato más corto, que nos aporte rendimiento.
P. ¿Es importante que conozcan la Liga Asobal?
R. Muchísimo. Si conocen la liga y hablan español, mejor, porque necesitamos integrarlos muy rápido en nuestro sistema. No tenemos tiempo para esperar. Tenemos que ganar ahora.
P. ¿Por qué tanta urgencia?
R. Porque el calendario nos obliga. Tenemos que intentar ganar a Puente Genil, Caserío y Nava. Después nos esperan Torrelavega, Granollers, Bidasoa, Logroño y Barcelona. No podemos esperar a las últimas jornadas para conseguir los puntos que necesitamos. Tenemos que competir y ganar ahora.
P. Cuando dice ahora, ¿hablamos de las próximas tres o cuatro semanas?
R. Sí. Octubre es un mes muy importante para nosotros.
P. ¿Se marca octubre como plazo para tener los refuerzos?
R. Tenemos que intentar contar con una incorporación la próxima semana, como mínimo, y afrontar alguna otra en las dos siguientes. Esa es la necesidad que tenemos.
P. ¿Ayuda estar arriba en la clasificación para convencer a los fichajes?
R. Claro. Ahora mismo nuestra oferta es más atractiva y los jugadores están más receptivos a escucharnos. El buen momento deportivo ayuda.
"Hablar de Europa ahora mismo es, como mínimo, presuntuoso y arriesgado"
P. Con este comienzo de temporada, ¿hablar de Europa es hablar de algo irreal?
R. Nosotros tenemos muchísima ilusión, pero hay que ser conscientes de nuestra realidad. El año pasado terminamos sextos e hicimos nuestra mejor temporada, pero el salto desde esa sexta posición hasta Europa todavía estaba muy lejos. Nos falta plantilla para mantener esa regularidad. Creo que tenemos el duodécimo presupuesto de la liga. Por eso, hablar de Europa ahora mismo me parece, como mínimo, presuntuoso y arriesgado.
P. Pero la ilusión está ahí.
R. Por supuesto. Lo que ocurre es que hay otros ocho equipos en la liga que tienen tanta ilusión como nosotros, y con más dinero. Esa es la realidad.
P. Entonces, ¿el objetivo realista sería repetir el sexto puesto?
R. Nuestro objetivo es ganar en Huerta, seguir creciendo y competir cada vez mejor. Siempre les digo a los jugadores que no me gusta trabajar por causas, sino por consecuencias. No quiero ponerles un objetivo clasificatorio. Quiero que trabajemos todos los días como perros, con humildad y ambición. Y después veremos hasta dónde somos capaces de llegar. ¿Por qué tenemos que ponernos un techo?
P. ¿Pero ve posible volver a estar entre los seis primeros?
R. Vamos a intentarlo. Lo que no quiero es convertir una posición en una obligación. En el deporte muchas veces la diferencia entre ganar y perder es un detalle, un balón o una acción. ¿Vamos a considerar mala una temporada por no alcanzar una posición concreta cuando hemos competido bien? Si somos capaces de competir contra los grandes, ganarles algún partido, asaltar pistas difíciles, consolidarnos en Asobal y seguir sacando jugadores de la cantera, estaremos haciendo las cosas bien. Estoy convencido de que ese trabajo terminará dándonos algo bonito.

P. Y Europa podría llegar por otras vías, como la Copa.
R. Exactamente. Si el año pasado hubiéramos disputado determinadas competiciones de Copa con el sistema de clasificación actual, podríamos haber tenido opciones de jugar en Europa. Hay distintas vías. Por eso prefiero que dejemos de hablar de Europa y sigamos disfrutando del camino.
P. Aunque en los sorteos de Copa parece que siempre os toca el Barcelona.
R. No sé cómo lo hacemos. Serán bolas calientes (ríe). Parece que nos persiguen.
"Me costaría muchísimo marcharme del Atlético Valladolid"
P. Hablábamos antes del mercado de jugadores, pero también existe uno de entrenadores. Después de terminar sexto en Asobal, ¿no ha recibido llamadas de otros clubes?
R. Sí, claro que las he recibido. Pero valoro muchísimo lo que tengo aquí. Lo primero, porque entreno a mi equipo. Soy aficionado, socio y seguidor del Atlético Valladolid. Poder entrenar al equipo del que eres aficionado es un lujo muy difícil de conseguir.
P. ¿Qué más le ata al club?
R. Creo muchísimo en su forma de trabajar. Me atrae mucho más construir mi propio proyecto que marcharme a otro equipo donde ya esté todo construido. Aquí estamos levantando algo entre todos y me siento muy identificado con ese proceso.
P. ¿Prefiere ser capitán general aquí que tener un papel secundario en un club más grande?
R. A mí me apasionaría volver a jugar en Europa con el Atlético Valladolid. Ese sería mi sueño. Y para conseguirlo hay que confiar en el proyecto, estar aquí y apostar por él. Sé que renuncio a muchas cosas, pero tendría que llegar algo muy especial para que me marchara.
P. ¿Qué tendría que ofrecerle otro club para convencerle?
R. Un proyecto muy especial, estable, de largo recorrido y que me ofreciera algo que no tenga aquí. Y eso es muy difícil. Además, en el Atlético Valladolid tengo la posibilidad de compaginar mi trabajo con alguna selección. Aquí me dan todas las facilidades del mundo para afrontar cada temporada como un reto.
P. Tiene contrato hasta 2028. ¿Se ve firmando otra renovación cuando llegue ese momento?
R. Ahora mismo no me lo planteo. Para mí 2028 queda bastante lejos porque esta temporada se ha convertido en otro reto apasionante. Cuando vives este club desde dentro y ves cómo está organizado, cómo crece institucionalmente y cómo se están asentando las bases deportivas, técnicas y médicas, te das cuenta de todo lo que estamos construyendo. Nos queda muchísimo por hacer.
P. Hay entrenadores que prefieren renovar durante la temporada para dar estabilidad al proyecto. ¿No es su caso?
R. La relación que tengo con el club es tan fluida que no necesitamos forzar esas situaciones. No hay obstáculos que lidiar. Hablamos de todo con muchísima naturalidad.
P. ¿Incluso de las ofertas que le llegan?
R. Por supuesto. Siempre recuerdo que el contrato que firmé para marcharme al RK Vardar, lo firmé en el despacho de este club. Eso explica perfectamente la relación que tenemos. Todo lo que me llega lo hablo con ellos. Muchas veces estas conversaciones surgen tomando un café. Hay una confianza absoluta.
P. Entonces, ¿Mario Arranz sabe cuándo le llama otro equipo?
R. Sí. Hablamos de esas cosas con total normalidad. También compartimos contactos, amistades, conversaciones... Nuestra relación es muy fluida. Me costaría muchísimo irme de aquí.
P. Voy a guardar esta entrevista por si algún día le llama el Barcelona y decide marcharse.
R. (Ríe). Tendría que ser algo muy especial, de verdad.
"Dirigir a Israel me ha catapultado internacionalmente y me gustaría dar otro paso"
P. Para terminar, ¿cuál es su situación con la selección de Israel? Hace tiempo, se habló de su salida, pero sigue vinculado a ella.
R. Lo que ocurre es que allí no firmo grandes contratos coincidiendo con los procesos electorales. El trabajo con las selecciones se organiza por ventanas de seis o siete meses y depende mucho de las circunstancias. Es verdad que tiene unas connotaciones especiales y tampoco quieres comprometerte durante demasiado tiempo.
P. ¿Qué balance hace de esa experiencia?
R. Deportivamente hemos crecido muchísimo. La federación también ha progresado y se han conseguido cosas que antes parecían imposibles. Pero, sobre todo, para mí ha sido una experiencia que me ha catapultado internacionalmente. Me ha dado mucha visibilidad y puede ser un paso importante para intentar dirigir otra selección.

P. ¿Le han ofrecido continuar?
R. Sí, por supuesto. La siguiente ventana comienza a principios de noviembre y tengo que valorar si voy a realizarla con ellos o no.
P. ¿Existe entonces la posibilidad de que no continúe con Israel?
R. Sí. Es algo que tengo que valorar. He tenido alguna oportunidad de dirigir otra selección y es una posibilidad que me interesa explorar.
P. ¿Ha estado cerca de cerrar algún acuerdo con otra federación?
R. Sí, hubo una posibilidad que finalmente no salió adelante. Pero el objetivo de aceptar en su momento el reto de Israel también era dar un paso importante en mi carrera internacional.
P. ¿Podríamos verle en 2027 al frente de otra selección?
R. Vamos a verlo. Hay mucha incertidumbre y todavía no hay nada decidido, pero evidentemente es una posibilidad que me ilusiona.








