La Desconquista y la narcolepsia

Palabras contra el olvido 743

La Desconquista y la narcolepsia
'La Desconquista', en el Teatro Calderón de Valladolid.
El autor esÁgreda L.M.
Ágreda L.M.
Lectura estimada: 3 min.

Groucho Marx resumía el humor con una sencilla formula: tragedia+tiempo+comedia. Esta, imagino, es una de consignas que lleva por bandera la 'Desconquista' de Ron Lala que esta tarde estoy viendo en el Teatro Calderón de Valladolid. Hacer reír es un arte,  esta compañía lo lleva grabado con letras de fuego en su escudo heráldico.

Yayo Cáceres, Álvaro Tato y Miguel Magdalena se reparten el juego del medio campo como lo hacían Busquets, Iniesta y Xabi en el Barcelona. Diego Morales, Luis Retana y Daniel Rovalher son la delantera de Ron Lalá y se hinchan a meter goles por la escuadra durante toda la función.

La comedia es la otra cara de la tragedia. Hay muchos momentos durante la función que una puede hacer nada más que echarse a reír. Hay gags buenismos acompañados de música que llega dulcemente a los oídos porque esta gente hay momentos en que lo bordan. Lo mismo les da freír una corbata que planchar un huevo.

La 'Desconquista' cumple diferentes funciones y llegan a lugares distintos. La tragedia siempre es catártica y se centra normalmente en el dolor. La comedia es catártica porque te ayuda a pararte y vivir el dolor. La comedia, precisamente, es la que te da tiempo para poder mirar con distancia ese dolor. Por eso La 'Desconquista' es tan humana. Y profunda porque resulta empática.

Con la ventaja que la historia que cuentan los de Ron Lalá no deshumanizan aquello de lo que se ríen. Esta gente son unos grandes defensores del verso, la literatura y el teatro. Son transgresores, como no podía ser menos. Y lo que enseñan durante toda la obra -que se pasa volando- es que el emperador está desnudo. La Desconquista es crítica, sarcástica y va contra el poder.  Y al poder le da mucho miedo que se rían de él.

Vamos con la cruz. Comenzó la temporada en el LAVA con 'Doncellas, Juerga permanente' de Rafael Estévez y Valeriano Paños y todavía estoy en cama recuperándome. Me ha dicho el doctor que lo mío es una recaída, que me tengo que cuidar porque las recaídas son peligrosas.

Solo diré, que la señora que estaba al otro lado del pasillo se pasó toda la función dormida. Y eso que el bum, bum, bum se oía en Simancas. Vamos, lo suyo a primera vista era que tenía un sueño profundo de haber estado meses sin dormir o que aquello le parecía un pestiño de categoría. No creo que fuera narcolepsia, imposible. Solo, la buena señora, se despertaba y aplaudía a rabiar, incomprensible. Pero aplaudía como si la vida le fuera en ello.  Lo paradójico era que también aplaudía el público que estaba despierto

Volverte a ver dice el slogan del LAVA esta temporada, más ajustado hubiera sido Más de lo mismo, otra vez.  Lo de esta noche pone dolor de cabeza al más pintado. Una clase de taconeo sin venir a cuento, con música enlatada de discoteca de polígono industrial acompañada del humo escénico. Cualquier día de estos morimos todos en la Sala Concha Velasco, con el dichoso humo escénico que tanto me recuerda a Auschwitz-Birkenau.

Y echando un vistazo al programa sorprende que en el 90 aniversario del fusilamiento de Federico García Lorca no aparezca ninguna obra importante del poeta en el programa. ¿A qué estamos, a Rolex, o a setas?  

 

Fotografía de Chuchi Guerra.

Últimas noticias de esta sección
Lo más visto
Últimas noticias

0 Comentarios

* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Mobile App
X

Descarga la app de Grupo Tribuna

y estarás más cerca de toda nuestra actualidad.

Mobile App