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La fiebre por las Finales de la NBA dispara el precio de las entradas en Nueva York hasta cifras récord
Los aficionados llegan a pagar más de 7.000 dólares por los asientos más económicos para los partidos decisivos en el Madison Square Garden
La ilusión por volver a ver a los New York Knicks peleando por el título de la NBA ha provocado una auténtica explosión en la demanda de entradas para las Finales, hasta el punto de convertir los partidos que se disputarán la próxima semana en el Madison Square Garden en algunos de los eventos deportivos más cotizados del año en Estados Unidos.
Los encuentros tercero y cuarto de la serie entre los Knicks y los San Antonio Spurs han generado una expectación extraordinaria entre los seguidores de la franquicia neoyorquina, que aguardan un momento histórico tras más de dos décadas sin ver a su equipo disputar unas Finales.
La elevada demanda se refleja directamente en el mercado de reventa. Los billetes más asequibles disponibles para los encuentros previstos en Nueva York superan ya los 7.000 dólares, mientras que las localidades situadas en las zonas más exclusivas del pabellón alcanzan precios que rozan los 80.000 dólares.
La escalada de precios ha sido especialmente intensa en los últimos días. Apenas una semana atrás, los asientos más económicos podían encontrarse por alrededor de 4.000 dólares, una cifra ya elevada que ha quedado ampliamente superada a medida que se acerca la fecha de los partidos.
El fenómeno pone de manifiesto la enorme expectativa que ha despertado el regreso de los Knicks a la lucha por el campeonato. La franquicia neoyorquina no alcanzaba unas Finales de la NBA desde 1999, una ausencia prolongada que ha multiplicado el entusiasmo de varias generaciones de aficionados que nunca habían tenido la oportunidad de vivir una cita de esta magnitud.
La pasión de los seguidores no se limita a las gradas del Madison Square Garden. Durante los últimos días, cientos de aficionados desplazados desde Nueva York han teñido de azul y naranja las calles de San Antonio, acompañando al equipo también en los primeros encuentros de la serie y demostrando el respaldo masivo que acompaña a los Knicks en este histórico recorrido.
El mítico pabellón neoyorquino, considerado uno de los escenarios deportivos más emblemáticos del mundo, se prepara así para vivir dos noches que prometen quedar grabadas en la memoria de la ciudad. Con entradas al alcance de muy pocos bolsillos y una expectación que crece a cada jornada, las Finales han convertido al Madison Square Garden en el epicentro del baloncesto mundial.
Más allá de la competición deportiva, el regreso de los Knicks a la élite ha desencadenado un fenómeno social y económico que refleja el peso de la franquicia en la identidad de Nueva York y la capacidad del deporte para movilizar a toda una ciudad en torno a un mismo sueño.
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