El accidente se produjo justo antes de llegar a dicho punto pasadas las 17.45 horas
Detenido por robo con fuerza en un turismo en el barrio de Vadillos
El propietario sorprendió al varón que cuenta con 56 antecedentes dentro de su furgoneta
La Policía Nacional ha detenido el pasado sábado a un varón de 55 años de edad, que cuenta con 56 antecedentes policiales casi en su totalidad por robos con fuerza, como presunto responsable de un delito de robo con fuerza en interior de vehículo.
Agentes en servicio de seguridad ciudadana eran comisionados a las 18:30 horas del pasado sábado a una calle del barrio de Vadillos donde al parecer un varón tenía retenido a otro al que había sorprendido intentando robarle en su vehículo.
A la llegada de los policías el requirente, que tenía retenido a un individuo, manifestaba que horas antes había dejado su furgoneta perfectamente estacionada y cerrada, si bien su novia se había asomado a la ventana observando al varón retenido dentro del vehículo.
El propietario se dirigió rápidamente a su furgoneta donde encontró en la parte trasera, manipulando las herramientas que allí tenía guardadas, al varón al que había impedido su huida quien tiró a la acera un gancho metálico de los que se utilizan habitualmente para forzar cerraduras.
El vehículo no presentaba ningún daño externo, si bien se pudo comprobar que no se podía cerrar con la llave, solo permitía hacerlo con el cierre centralizado.
La investigación y posterior detención la han llevado a cabo agentes de la Comisaría Provincial de Policía Nacional de Valladolid.
El detenido pasó la mañana del domingo a disposición del Juzgado de Instrucción número 3 de Valladolid en funciones de guardia, el cual decretó su puesta en libertad con cargos.
La Policía Nacional informa que, fruto del enfrentamiento, dos agentes resultaron heridos, y una menor, que no tenía nada que ver, recibió una pedrada y fue trasladada al Río Hortega
Prevé la llegada de unos 3.000 aficionados gallegos, de los que cerca de 2.000 permanecerán fuera del estadio durante el encuentro
Quince años después, el caso sigue siendo una de las páginas más oscuras de la crónica negra de Castilla y León









