250 empresas abandonan Castilla y León en favor de otras autonomías

J. IGLESIAS

Castilla y León sigue perdiendo empresas en favor de otras autonomías: el año pasado se marcharon más de 250 y sólo llegaron 200. La deslocalización interna se acelera y se suma al cierre de fábricas y la marcha de centros de producción a otros países.

El saldo de creación de empresas ha arrojado un año más un dato positivo en Castilla y León; al acabar 2016 la comunidad tenía un total de 68.612 empresas inscritas en la Seguridad Social, 723 más que en 2015. Sin embargo, el saldo tiene zonas en sombra que afectan a una realidad concreta: la decisión de muchas empresas de marcharse o quedarse en territorio castellano y leonés. La deslocalización empresarial ha aflorado en los últimos tiempos como un gran problema en la Comunidad. Los casos de Lauki y Dulciora en Valladolid o la antigua Interpanel en Zamora son los más evidentes. Son empresas que se han marchado a otros países, pero también a otras comunidades autónomas, y que se han llevado allí la producción que tenían en Castilla y León.

 

Estos son los más conocidos, pero no los únicos. En el último año, 251 empresas con sede en la región se han marchado de Castilla y León a otras comunidades autónomas, según los datos de Axesor. Por contra, sólo han llegado 197. El saldo es de 54 menos, una de las peores cifras de los últimos años. Sumado 2013, 2014 y 2015, el saldo fue negativo con 69 empresas menos ya que se marcharon más de 600 y llegaron 540. Así que la tendencia negativa se refuerza y el proceso interno de fuga de empresas se acelera.

 

En España, más de 4.000 empresas se movieron de comunidad autónoma, pero Castilla y León es una de las más afectadas por la deslocalización interna. Las comunidades con más movimiento son Madrid, Cataluña, Andalucía y Valencia, pero no todas logran saldos positivos. Así, Madrid (+424), Andalucía (+131) y, en menor medida, Baleares (+74), logran captar más empresas de las que deciden marcharse. Justo al revés le pasa a Cataluña, que ha visto como cerca de 800 empresas se marchaban en el último año y sólo llegaban 500.

 

Castilla y León es la quinta con un saldo más negativo (-54), lejos de Cataluña (-271), pero al mismo nivel que País Vasco, Navarra y Valencia; también arrojan saldo negativo Asturias, Galicia, Canarias, Castilla-La Mancha y Aragón.