2.600 sanitarios de Castilla y León en pie de guerra para mejorar sus condiciones

Trabajadores sanitarios encerrados en la sede de la Junta en Salamanca. Foto: F. Oliva

Veterinarios, enfermeros, farmacéuticos y médicos de la administración regional quieren que se les equipare a los profesionales sanitarios de máximo nivel. Exigen una carrera laboral que ahora está congelada y mejoras económicas.

Unos 2.600 empleados sanitarios de la Junta de Castilla y León han iniciado este lunes movilizaciones para pedir que sus diferentes especialidades tengan el reconocimiento y condiciones laborales que sí tienen los médicos. Y es que los veterinarios, enfermeros, farmacéuticos y médicos de la administración regional, un cuerpo que también se dedica a la sanidad, arte de unas condiciones y un reconocimiento laboral muy diferente. Como han explicado a TRIBUNA algunos de los concentrados en Salamanca a primera hora de esta tarde, la única diferencia "es que nosotros no tenemos pacientes", pero que también trabajan en aspectos de la salud como las inspecciones sanitarias de instalaciones ganaderas o del ciclo del agua, fundamentales para el bienestar.

 

Las exigencias, que no son sólo económicas, pasan fundamentalmente por equipararles a los otros trabajadores sanitarios, los que atienden a pacientes, de los que les separa según ellos un abismo en condiciones. Para que ese abismo se reduzca, han plantado sus sacos de dormir y pancartas con sus peticiones en todas las delegaciones centrales de la Junta en las capitales de provincia, salvo en Soria, y no piensan salir de su encierro si no hay un compromiso de la Junta para reunirse a negociar.

 

En cuanto a las diferencias, por un lado está la carrera laboral, que ellos tienen congelada porque sólo tienen reconocido un nivel laboral y no hay posibilidad alguna de mejorarla; además, hace años que no hay oposiciones, una cuarta parte de ellos es interino y no puede acceder a plazas fijas, y tampoco se les reconoce la experiencia de cara a concursos de oposición. Y por otro están las condiciones económicas, que se resumen en remuneraciones hasta 6.000 euros por debajo ya que está en un nivel salarial 22 de la administración.

 

En Castilla y León son unos 2.600 los afectados, y pretenden estar movilizados al menos los próximo quince días durante los que pernoctarán en las sedes de la Junta. Si no consiguen que la administración se siente con ellos para negociar la mejora de sus condiciones, algo que según ellos se ha negado a hacer la Junta. No descartan pasar a acciones de más calado como una huelga total de sus servicios.