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Para profesionales

Raúl García Díaz
Reflexiones y consejos para verdaderos profesionales, independientemente del puesto y del sector en el que trabajen.

Entrena tu empatía gracias al año electoral

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El blog de Raúl García en Tribuna Valladolid.

La empatía está de moda. Hace varios años cuando preguntaba en una formación si alguien sabía lo que era la empatía, casi nadie lo sabía. Hoy en día todo el mundo sabe que la empatía consiste en comprender la información y las emociones que te transmite otra persona. Los anglosajones tienen una expresión para referirse a la empatía: ponerse en los zapatos del otro. Es algo que no es sencillo de hacer, sobre todo cuando los zapatos no nos gustan. Es decir, cuando la persona que tenemos delante tiene nuestras mismas creencias, valores y forma de pensar, la empatía sale sola. En cambio cuando la persona que tenemos delante es diferente en su manera de ver la vida, en su modo de comportarse y su estilo de pensamiento, nos resulta sumamente difícil empatizar con esa persona.

 

Y es que para poder empatizar, primero hay que escuchar. Y seamos sinceros, los seres humanos somos realmente malos escuchando. Somos nefastos, horribles, penosos, horrorosos, lamentables… O dicho de manera positiva, somos realmente buenos pensando en otra cosa mientras alguien nos habla, somos realmente buenos preparando mentalmente nuestra contestación mientras nos están diciendo algo y somos realmente buenos anticipando cómo vamos a contra argumentar las razones del otro cuando aún no ha terminado de hablar. Pero la realidad es que si no escuchamos atentamente a la otra persona, dejando a un lado los juicios o prejuicios que tengamos, será imposible que podamos empatizar.

 

Entrenar la empatía es complicado porque, consciente o inconscientemente, las personas tendemos a buscar y prestar atención a la información que corrobora lo que ya pensamos y evitamos la información que es contraria a lo que pensamos. Pero por suerte estamos en  año electoral, multielectoral se podría decir, y gracias a los políticos vamos a poder entrenar y mejorar nuestra empatía. Voy a plantear un ejercicio de dos fases, que hará que tu capacidad empática llegue a un nivel superior. ¡Ahí va!

 

En la primera fase lo primero que tienes que hacer es identificar qué partido político es el más contrario a tus ideas y valores. Aquel al que no votarías jamás. Una vez que lo tengas localizado tienes que ver un mitin de uno de los candidatos de ese partido. Y lo tienes que ver entero. Y lo tienes que escuchar con mucha atención. No vale tener encendida la televisión mientras estás haciendo otra cosa. Ya he explicado antes que los seres humanos solemos evitar exponernos a la información que es contraria a lo que pensamos, por lo tanto, en esta fase estarás haciendo un esfuerzo consciente obligándote a escuchar un discurso en el que se van a realizar afirmaciones muy contrarias a tu opinión. Lo sé. Sé fuerte. Si eres capaz de cumplir con esta primera fase habrás dado un paso de gigante en el entrenamiento de tu empatía y estarás preparado para afrontar la segunda fase. Pero no te confíes…

 

La segunda fase consiste en demostrar que has comprendido alguna de las ideas que ha dicho el político. Por lo tanto, tienes que repetir en voz alta con tus propias palabras lo que ha dicho. Ojo porque no se trata de ridiculizarlo o llevarlo al absurdo. Dos detalles hay que tener en cuenta en esta fase para hacerla bien. El primero es no repetir como un loro las palabras que ha utilizado, ya que eso no demostraría que entiendes su punto vista, sino que tienes buena memoria siendo capaz de repetir exactamente lo que ha dicho. El segundo detalle es conseguir mantener el significado de lo que ha dicho sin variarlo un ápice, no trates de tergiversar el mensaje. Resumiendo, coge alguna idea que haya dicho el político y transmítela con tus propias palabras manteniendo el significado inalterado.

 

Y a estas alturas quizá estés pensando: “¿Y por qué tengo que hacer este esfuerzo? ¿Por qué tengo que habituarme a escuchar opiniones que no comparto? ¿Por qué tengo que empatizar con personas con las que no tengo nada en común?”. La respuesta corta es: porque es algo que ya te pasa en tu vida (a no ser que estés encerrado en una urna de cristal y no salgas nunca). Quizá no todos los días, pero si haces un poco de memoria te darás cuenta que hay muchas personas a tu alrededor que no piensan como tú sobre ciertas cosas. Tampoco te vayas muy lejos: tus hijos, tu pareja, tu jefe, tus compañeros de trabajo, tus vecinos, tus amigos…

 

La empatía es una habilidad y una herramienta que te permitirá gestionar más adecuadamente las diferencias con ellos y además tener mayor capacidad para convencerles de tus ideas. Porque las personas nos dejamos influir más fácilmente por aquellos que nos transmiten que nos comprenden, es decir, que empatizan con nosotros.

 

Gracias por leer.

 

Raúl García Díaz es director de la consultora de recursos humanos Entrepersonas

www.entrepersonas.com

Comentarios

JMH 10/04/2019 20:05 #1
Raúl, como en todo, me imagino que habrá un límite. No puedo empatizar en "todo" con alguien y no puedo agradar a todos. "Empatizar a medias" es empatizar? O empatizar es una cuestión de sí empatizo contigo o no. Gracias

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