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Para profesionales

Raúl García Díaz
Reflexiones y consejos para verdaderos profesionales, independientemente del puesto y del sector en el que trabajen.

En el trabajo todas las personas son clave. Pues unas sí y otras no

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"Más vale prevenir que curar", esta es quizá una de las frases que más veces hemos oído en nuestra vida y, a pesar de eso, seguimos sin prevenir. Pareciera que preferimos curar. Incluso probablemente la hayamos dicho más de una vez a nosotros mismos como autoconsejo, o aconsejando a otros. Pero nada, que no hay manera, seguimos corrigiendo cuando ya no hay vuelta atrás, en vez de planificar, prever y anticiparnos al error. Esto mismo pasa con otra frase muy manida en el entorno laboral: "las personas son clave". Estoy seguro de que la habrás oído muchas veces tal cual o en alguna de sus versiones. Y también estoy seguro de que la habrás dicho alguna vez en alguna reunión, entrevista o charla informal con colegas (sí, queda muy bien en muchos sitios). Pero por mucho que la oigamos o la digamos, seguimos sin hacerla caso.

 

En el ámbito laboral las personas somos muy diferentes, también en otros, pero quiero centrarme en el laboral. Se podría decir que cada persona es única en su trabajo y en muchos aspectos. Es cierto que podemos tener opiniones parecidas a otros compañeros o hacer ciertas tareas de manera muy similar, pero la singularidad que nos caracteriza como personas nos lleva a pensar (erróneamente) que somos únicos, especiales e indispensables en nuestros trabajos. No me imagino a nadie que diga después de una ardua jornada:"este trabajo que he hecho hoy, en realidad lo podría haber hecho cualquiera". Nadie piensa eso. Pero la cruda realidad es que es cierto, cualquier podría haberlo hecho.

 

Me he encontrado en varias ocasiones, en las empresas para las que trabajo, con personas que se creían indispensables. Y si no lo eran, se lo hacían. (Aún recuerdo a un responsable de mantenimiento que guardaba en su poder la llave para abrir un armario y cada vez que alguien de la fábrica necesitaba abrirlo se la tenía que pedir a él). Esas personas no eran personas clave. Es posible que creyeran tener conocimientos "exclusivos" que hacían que fueran indispensables, pero no se daban cuenta de que el conocimiento se puede adquirir. Y ahora mucho más fácilmente que hace una década. El conocimiento no te hace ser clave en una organización. Quizá esas personas pensaran que tenían mucha experiencia en la empresa y eso les hacía ser indispensables, pero la poca experiencia se cura con el tiempo. La experiencia no te hace ser clave en tu trabajo. Posiblemente se imaginaran que sus éxitos pasados en la empresa les hicieran ser únicos, pero no se percataron de la velocidad con la que van las cosas y ahora "hace un año" significa "hace una década». Los éxitos pasados no te hacen ser clave, no puedes aferrarte a los resultados del pasado para mantenerte en el presente.

 

Entonces ¿qué es lo que realmente hace que una persona sea clave en su trabajo? Algo es clave cuando es un elemento fundamental o decisivo. Las personas son fundamentales y decisivas cuando hace que las cosas pasen. Eso es lo que marca la diferencia. Eso es lo que hace que una persona sea importante, necesaria, única, indispensable y clave. Llámalo responsabilidad, llámalo compromiso o llámalo como quieras. No estás siendo clave si te cruzas de brazos, esperando a que otros hagan su parte cuando tú ya has hecho la tuya. Sí, ser clave cuesta esfuerzo porque muchas veces significa remar contracorriente. Y muchas personas no quieren eso, no quieren responsabilidades, no quieren compromisos, no quieren tener que hacer que las cosas pasen. Y por eso no todas las personas en las organizaciones son clave, ni todas las personas son indispensables, ni tampoco todas las personas en su trabajo son iguales.

 

Gracias por leer.

 

Raúl García Díaz es director de la consultora de recursos humanos Entrepersonas

www.entrepersonas.com

Comentarios

Juan Garrido 27/08/2019 12:11 #2
Me ha encantado este punto de vista. Yo siempre me he considerado como el aceite del motor, me muevo entre las personas y entre los departamentos, para lograr que las cosas ocurran. El problema es que fácilmente los éxitos son sustraídos por otros y la empresa no ve esta posición como relevante. Saludos
Gustavo 20/08/2019 22:44 #1
Me han encantado las conclusiones del artículo ("el conocimiento, la experiencia y los éxitos pasados no hacen a una persona indispensable, es la capacidad de hacer que las cosas pasen lo que te hace clave", brutal!!). No lo había reflexionado nunca de esa manera, pero he vivido de cerca situaciones que corroboran lo que dices. Me ha aportado un gran aprendizaje este artículo. Muchas gracias Raúl.

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