El primer paso para crear una verdadera cultura del aprendizaje en una organización
Cyl dots mini
Silueta raul garcia diaz original

Para profesionales

Raúl García Díaz
Reflexiones y consejos para verdaderos profesionales, independientemente del puesto y del sector en el que trabajen.

El primer paso para crear una verdadera cultura del aprendizaje en una organización

Empresa%20familiar detail

Para que una persona se forme durante toda su vida es necesario que la persona en cuestión quiera formarse durante toda su vida. Porque al igual que hay personas que no quieren subir al Everest (por las razones que sean y que no voy a considerar aquí ahora), hay personas que no quieren formarse ni aprender. También hay personas que lo que quieren es que les formen. Es decir, que los demás se esfuercen para que ellos aprendan algo. Y si no consiguen que otros hagan el esfuerzo que ellos tienen que hacer, van lloriqueando amargamente por las esquinas quejándose de que la empresa no les forma. Aprender y formarse requiere esfuerzo. Y en la vida, como en botica, hay de todo, incluso personas que no están dispuestas a formarse. Lamentablemente para esas personas vivimos en una época en la que cada uno de nosotros somos responsables de nuestra propia empleabilidad y formarse es una de las acciones que aumenta la empleabilidad de una persona. Porque ya no vivimos en la época de la revolución industrial en la que aprendías un oficio y podías vivir de él toda tu vida. Sino que nos vamos a tener que reinventar inexorablemente varias veces durante nuestra vida profesional. El conocimiento avanza a pasos agigantados y teniendo, como tenemos actualmente, vidas laborales de más de cuarenta años tenemos que seguirle el ritmo lo mejor posible.

 

Pero no solo las personas dependen de su formación y aprendizaje para sobrevivir en el mercado laboral, sino que las empresas para su supervivencia también dependen de que las personas que trabajan en ellas estén permanentemente actualizadas en sus conocimientos y los utilicen en su trabajo. Para conseguir esto, las empresas lo pueden hacer de dos maneras, como todo en el vida, lo pueden hacer bien o lo pueden hacer mal.

 

Empecemos por la manera incorrecta. Esta manera es la más sencilla, únicamente hay que reaccionar tarde y mal a las necesidades de formación. Sí, esto es lo habitual. Un ejemplo: inopinadamente una persona deja la compañía. Rápidamente se cubre el puesto con la persona del equipo más trabajadora y motivada, suponiendo que tendrá las competencias adecuadas para la gestión del equipo, para la toma de decisiones y para tareas administrativas que tendrá que realizar. Error.

 

La manera correcta es más difícil y complicada que la incorrecta (suele ser así). Una de las razones es porque requiere analizar, prever y actuar antes de que las cosas sucedan. Con la inversión de tiempo, recursos y esfuerzo que esto supone. Siguiendo con el ejemplo anterior: diseñar, ejecutar y mantener un sistema de backups de puestos clave no es algo urgente hasta que se necesita. Pero es evidente que en este caso, la formación adquiere un valor mucho mayor que simplemente recibir unos cursos cada año para cumplir con el objetivo de horas de formación por persona. La formación pasa a ser clave, ya que tiene un valor estratégico para la organización.

 

Y esto último tiene una importancia fundamental para la creación de una verdadera cultura del aprendizaje en una empresa. Que la formación tenga un papel estratégico, dicho en pocas palabras, significa que se adelanta. Porque es la estrategia la que establece las necesidades que tiene que satisfacer, los problemas que tiene que solucionar, las situaciones que tiene que resolver... para lograr cumplir con los objetivos a largo plazo de la empresa. El tipo de preguntas que responde la formación estratégica es: ¿Qué tipo de liderazgo necesitamos en la organización para lograr que todas las personas se involucren en la propuesta de ideas innovadoras de mejora?

 

Que la formación tenga un papel estratégico implica que los máximos defensores y responsables de que exista formación de calidad, permanente, adecuada, accesible, etc. no es el departamento de RRHH, sino las personas que marcan la estrategia de la empresa. Ya que la formación es necesaria para que los planes estratégicos se cumplan. Los objetivos estratégicos son exigentes por definición. No se pueden seguir haciendo las cosas de la misma manera si se quiere alcanzar objetivos más altos. Y para hacer las cosas de forma diferente se requiere una mayor y mejor preparación de las personas. Aquí es donde encaja la formación estratégica como pieza clave de todo este tinglado.

 

Por lo tanto, el primer paso para conseguir una cultura del aprendizaje es que la formación cumpla el papel estratégico que deber tener y, por lo tanto, que el aprendizaje se impulse y se fomente desde la dirección de la compañía.

 

Continuará...

 

Gracias por leer.

Comentarios

Maite Castrillejo 13/10/2020 11:21 #1
Completamente de acuerdo con tu reflexión Raúl. Muchas gracias por hacernos pensar con tus artículos.

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: